26 oct. 2008

Y ahora... ¿qué?

Mes y medio después del partido frente al Racing, esto es, seis jornadas más tarde, el Barça recibía al Almería en el Estadi.

Habían pasado muchas cosas, pero lo importante era el cambio de los medios hacia el equipo... no del equipo hacia sí mismo, porque el concepto era el mismo y lo único que había pasado es lo que repasaremos ahora.

Efectividad de cara al gol = Confianza

Si en el día del Numancia no se marcaba, si frente al Racing costó horrores marcar un gol, a partir de ahí las cifras goleadoras han sido de escándalo. ¿Casualidad? No creo. Fue bastante simple, la visita a Gijón y esos seis goles dieron una confianza abrumadora en las posibilidades del equipo; la victoria frente al Shakhtar en los últimos minutos de unos días más tarde fue el colofón de todo ello, la sensación para el equipo que tenían alma de campeones, que podían remontar a pesar de no haber jugado realmente un buen partido.

Si eres capaz de combinar brillantez con remontadas agónicas, si puedes vencer jugando bien o mal, es que dominas los registros, es que dominas los tiempos, es que tu físico aguanta hasta el final y, por lo tanto, que tienes madera de campeón. En un equipo grande, eso es sencillamente básico; esa falta de dominio de los registros, esa falta de reacción cuando algo salía mal, fue una de las grandes lacras de los dos últimos años de Rijkaard. El equipo de Pep lo posee y lo está demostrando, salga la cosa bien o mal; como bien dijo Puyol, son los partidos como el del Shakhtar los que realmente hacen vestuario.

La falta de gol, pues, se suple con goles; Eto'o empieza una racha brutal, Henry se apunta al carro, hasta Bojan cuando sale en Basilea marca con aparente facilidad; no es que estos futbolistas, como algunos oportunistas apuntaron, no tuviesen gol, es que estaban faltados de confianza en sus propias posibilidades después de unos años duros para ellos. Guardiola ha trabajado el equipo en lo tangible (físico, táctica) y en lo intangible (psicología del futbolista), y eso se nota. Se nota en la implicación de Eto'o en un proyecto que "no era el suyo"; se nota en las ganas de Messi de sobresalir, en el rol de un Henry que muchos daban por muerto pero que, sin ser brillante, trabaja como el que más y, además, marca.

Guardiola, además, solventa otro problema con la victoria en San Mamés; demuestra al equipo que no dependen de nadie, deja a Messi y Xavi en el banquillo y sin embargo se impone a los leones del Athletic. Quizás sin brillantez... pero es que en ese partido no se trataba de eso, sino de lo anterior, vencer para demostrar que el equipo puede hacerlo aún sin dos de sus pilares básicos. Un intangible fundamental que Pep también demuestra dominar.

Todo esto nos lleva a desbancar el titular de hace mes y pico y establecer uno nuevo;

Buenas ideas, buena actitud, ejecución maravillosa: Hablemos de rotaciones

Exacto. La ejecución ha mejorado enormemente, se sale a resolver los partidos con una concentración tremenda en los primeros minutos, convencidos de las inmensas posibilidades del equipo, y ello es el gran, grandísimo mérito de Pep con una plantilla que muchos consideraban faltada de calidad (también tiene gracia eso, pero bueno, es otro tema). Guardiola rota; eso es el detonante tanto de la competitividad como de la confianza. Los suplentes sienten que no lo son porque en cualquier momento juegan, los titulares (excepto, quizás, Valdés, Xavi, Eto'o, Messi y Márquez, que por cuestiones de funcionamiento son prácticamente intocables hasta la fecha) sienten que no lo son porque en cualquier momento pueden volver al banquillo. Eso faltó en Rijkaard; competitividad máxima por un puesto, si no estás concentrado lo pagas.

Y aquí se cumple la máxima de los "quince titulares como mínimo". Sí, no sólo esos cinco se sienten titulares, también lo son Henry que goza de muchos minutos, el joven Piqué que nos deslumbra a todos con una planta sencillamente espectacular, Puyol que en cambio no sorprende a nadie porque todos conocíamos su nivel maravilloso, Abidal que mejora día a día volviendo a su mejor nivel, Busquets que pinta excepcionalmente bien, un Iniesta que en los próximos años debe pasar a ser candidato claro al Balón de Oro si sigue en esta línea de efectividad y espectáculo, incluso futbolistas como Hleb, Keita y compañía, que por lesión o por lo que sea todavía no se han hecho con un rol claro, lo terminarán haciendo indudablemente si la dinámica sigue así.

Guardiola comentó que frente a los equipos grandes debería escoger ya unos fijos más o menos claros; eso es algo inevitable, puesto que necesitas, frente a equipos de máximo nivel, un funcionamiento lo más matemático y eficaz posible, pero no quita el hecho de que las rotaciones pueden y deben seguir. Si bien la columna vertebral no variará apenas frente a los Valencia, Villarreal, Sevilla, Madrid y en las eliminatorias de Champions, en partidos de Liga no hay necesidad de tener siempre al mismo once sobre el terreno de juego, para nada.

Es en esos momentos, en los clave, cuando precisamente se deberá confirmar todo lo visto hasta ahora; y sinceramente, por lo que hemos podido ver de Guardiola hasta ahora, no veo motivo por el que no deba el equipo seguir en esta línea... o quién sabe si mejorar aún...