14 may. 2009

Ecos de glorias pasadas, el enfado de Hiddink y la segunda oportunidad de Van Gaal

Hoy es un día bonito, lluvia aparte, si eres barcelonista (¿por qué será que siempre acabo escribiendo en días encapotados?). Posiblemente el año entero sea bonito, incluso maravilloso; Roma dictará sentencia, además, decidiendo si es "sólo" maravilloso o sencillamente mágico. Hoy, sin embargo, quería hablar de otras cosas, intentando que todas ellas sean breves, en relación con la actualidad del fútbol. No sin antes homenajear, porque no hacerlo me parecería injustísimo, a los futbolistas y la afición de uno de los clubes históricos más especiales del planeta como es el Athletic de Bilbao, subcampeón de la Copa del Rey 2009 (y clasificado por ello para la próxima edición de la Copa de la UEFA, próximamente Europa League).

Zorionak, Lehoi











Porque las merecen, ya lo creo que las merecen. Felicidades y mucho más es lo que merece el grupo de Joaquín Caparrós, un equipo que quizás no sea técnicamente maravilloso, que quizás no practique el mejor fútbol posible... pero que sin duda, va sobrado de solidaridad y corazón, de mentalidad y de orgullo, para superar obstáculo tras obstáculo hasta llegar a la Final de Valencia. Osasuna y Sporting sucumbieron ante un equipo que, sin ser especialmente mejor que ellos, demostró más; y no digamos ya el Sevilla, que, para confirmar que quizás no tienen la fuerza mental de antaño a la hora de pasar eliminatorias, cayó en San Mamés en un partido memorable que terminó 3-0 y que sin duda será difícil de olvidar para la afición rojiblanca.

Ello les llevó, por primera vez en 25 años, a la disputa de una Final. Y, aunque el Athletic no pudo contrarrestar a un Barcelona muy superior, lo cierto es que se adelantó a los ocho minutos y dio siempre la cara. Porque eso es el Athletic; un equipo que, por historia, jamás tira la toalla. Eso sus seguidores lo saben; ayer, lo supo todo el mundo futbolístico, porque ayer todos fuimos un poco del Athletic. Con una afición así, posiblemente sólo comparable a las inglesas más fieles, pocos fanáticos del fútbol pudieron evitar sentir una punzada al ver las lágrimas de Etxeberría, al ver el soporte que recibió, al ver las muestras de deportividad de ambos contendientes.

Fue maravilloso. Y definitivamente, si alguien dice que el fútbol es algo sin importancia, es porque no estuvo en Mestalla, ni vio por la televisión, la Final de la Copa del Rey del 13 de mayo del 2009, entre el Athletic de Bilbao y el FC Barcelona. Sin duda alguna, y más que nunca, zorionak, valientes lehoi.

Un pelín de coherencia nunca sobra

No me uno a los que promulgan una condenación a Hiddink por los partidos que planteó el genial técnico holandés al frente del Chelsea a la hora de jugar las semifinales de la Champions 2008/09 frente al FC Barcelona. Sí me uno, no obstante, a los que celebraron el golazo de Iniesta como lo que fue, un tanto tremendo.

Y sobretodo, me uno a la exigencia (sí; exigencia) de que se obligue a mantener una coherencia a los profesionales del deporte (y por extensión, a todos los profesionales del mundo, a poder ser). Porque, si bien es obvio que el arbitraje del señor Tom Henning Øvrebø fue realmente pésimo, también lo es que la labor del señor Wolfgang Stark en el Camp Nou dejó mucho que desear; y si bien me parece lógico que los futbolistas del Chelsea consideraran poco adecuado el comportamiento de los jugadores azulgrana, que se quejaron de la actuación del colegiado alemán en el Estadi, también me parecería de lógica que fueran ahora los barcelonistas quienes censuraran a los "blues" por sus declaraciones.












Porque principalmente no es justo. No es justo que demuestres tu desacuerdo (no sin razón, eso sí) con las quejas de alguien, para seguidamente quejarte tú, y con mucha más amargura, cuando te encuentras en una situación análoga.

No, señor Hiddink, señor Drogba y demás staff del Chelsea; no son vds. justos si recriminan al Barça su actitud para con el árbitro tras el 0-0 de Barcelona, y luego destrozan al colegiado tras el 1-1 de Londres.

No son las maneras, creo yo. Con o sin razón de ser, pero no son las maneras.

"Tú no tienes ritmo"

Posiblemente ésta sea una de las frases más lapidarias que haya pronunciado un entrenador en Barcelona. Fue el holandés Louis Van Gaal, a finales de los '90, cuando le recriminó a Óscar García Junyent su falta de entrega y su mala situación física. Clarividencia o no, el caso es que la carrera del jugador catalán no hizo más que decaer a partir de ese momento, pasando infructuosamente por Albacete, Valencia, Espanyol y Lleida, hasta retirarse en 2005.

Y es que Van Gaal tenía, y sigue teniendo, un don especial para ver fútbol en las botas de sus jugadores. Su relación con la prensa le hizo mucho daño a pesar de las dos Ligas y la Copa que ganó en Barcelona; todos sabemos del poder de la media en nuestro campeonato. Pero aún así, el hombre que hiciera campeón de la Champions al Ajax de 1995, con futbolistas jovencísimos en ese momento como Davids, Seedorf, Kluivert o De Boer, no se desanimó tras el fracaso y volvió a Holanda para hacerse con las riendas del modesto AZ Alkmaar.

Tuvo éxito; ¡vaya si lo tuvo! En el primer año, llevó al club a la segunda posición del campeonato; y a pesar de que, después de varios años en la cumbre, la decepcionante décima posición del año pasado (motivada en alto porcentaje por la fuga de estrellas del modesto club hacia entidades más potentes) a punto estuvo de hacer renunciar a Van Gaal, lo cierto es que el técnico nacido en Amsterdam aguantó...

...y el premio llegó. En 2009, tras 27 años de sequía, el AZ Alkmaar consiguió el título de la Eredivisie por segunda vez en su historia, tras dominar el campeonato neerlandés con una autoridad tremebunda. Los grandes de Holanda se vieron ninguneados por el equipo de Van Gaal; el Ajax terminó tercero, provocando el cese de Van Basten; el PSV quedó cuarto. No hablemos ya del Feyenoord, sumido en una grave crisis deportiva, que terminó séptimo después de una temporada para el olvido. Fue el Twente de otro técnico polémico como Steve MacClaren el único que pudo seguir mínimamente el ritmo de los de Alkmaar para clasificarse como segundo y acceder así a la edición 09/10 de la Champions League.

Volvía así Van Gaal, como campeón de Holanda, al primer plano de la actualidad deportiva. Y el FC Bayern, club con considerables dudas en su sino, decidió apostar por él para la próxima temporada tras el cese de Jürgen Klinsmann, un técnico que, a pesar de sus métodos revolucionarios (que el Bayern debería adoptar independientemente de la continuidad del técnico ahora residente en EEUU, por cierto), fue condenado desde el mismo día en que perdió dolorosamente en Barcelona (4-0) el partido de la ida de cuartos de final de la Champions.

Así pues, el Bayern 2009/10 será entrenado por segunda vez en su historia por un técnico holandés, cosa que de hecho no sucedía desde sus primeros años, cuando en 1903 el doctor Willem Hesselink se hizo cargo del banquillo del equipo bávaro. Veremos qué le depara el tiempo a este eternamente infravalorado maestro de los banquillos que es Van Gaal, condenado por la historia por sus ideas en ocasiones excesivamente rígidas y sobretodo por sus dificultades a la hora de controlar lo que se escribe de él en la prensa. De momento, según apunta la rumorología, Louis debería empezar la campaña sin Ribéry, que apunta a un traspaso; hasta que no le veamos con la camiseta de otra escuadra, sin embargo, no nos creeremos nada.

Desde aquí le deseamos suerte a Van Gaal... y no negamos el hecho de estar ansiosos de ver si realmente el holandés podrá crear en Múnich un equipo que juegue y encandile como el Ajax de 1995. Si fuera así, Europa habría recuperado un referente futbolístico de máximo nivel como históricamente lo ha sido el FC Bayern München.