15 dic. 2009

Entrevista a Ramon Besa (II)

Hete aquí la segunda parte de la entrevista con Ramon Besa, periodista de El País, que sigue a la primera parte, publicada un poco más abajo (venga, para que no me digáis que os da pereza buscarla, os dejo el link y todo... si es que fíjese si es buena persona, hoygan...).

Esta segunda parte versa sobre la prensa deportiva en este país, más que sobre la labor del periodista en sí. Aquí os la dejo:


Ramon Besa (II). La Prensa Deportiva: Tesis y monotonía, los grandes enemigos 

Pregunta: Repasando la prensa actual, y sobretodo en el caso más conocido, que es el del fútbol... ¿Cree Vd. que hay una interrelación entre el periodista y el suceso? ¿Puede la prensa precipitar los acontecimientos, o incluso provocarlos?

Respuesta: De nuevo, el problema es el periodismo de tesis, y el hecho de que, en líneas generales, se confuden términos muy distintos como son populismo y prestigio. Ser popular es relativamente fácil; tener prestigio es muy difícil. El problema es que el populismo es rentable; es sencillo, por ejemplo, decir que un entrenador es un desastre basándote en la tesis de que son los jugadores quienes hacen y deshacen. Esto ha pasado en varias ocasiones, y sigue ocurriendo; probar lo contrario es difícil, y además permite crear corrientes de opinión que aseguran audiencia a pesar de que seguramente la tesis en cuestión no esté basada en datos objetivos.

Sin embargo, hay una matización que hacer en este caso, y es que el evitar las tesis no implica que como periodista no debas tomar partido. Puedes hacerlo, por supuesto, pero teniendo siempre en cuenta que la opinión que emitas deberá ser fundamentada, y que para ello necesitas unos argumentos sólidos y no frivolidades. Este periodismo de tesis que comentamos no tiene en cuenta la realidad en la mayoría de ocasiones, y por eso mismo se ve superado por ella.

P: Siguiendo con esta revisión de la prensa, ¿por qué parece imposible que en España aparezca un periódico con una posición neutra, análogo a la Gazzetta dello Sport italiana, o a L'Équipe francés?

R: Es posible que las nuevas generaciones consigan crearlo; yo tengo mucha fe en ello, al dedicarme también a la docencia. Nuestra generación, seguramente por circunstancias históricas, políticas y sociales, se ha dedicado a la prensa de club; Italia, como Francia, dispone de una prensa "para todos" porque también es distinta la implicación de ésta en la sociedad. Incluso la concepción ciudadana del propio país lo es. Además, hay que tener en cuenta que en ambos territorios la prensa escrita tiene un valor mucho más alto que el de otros medios como la radio; por su propia naturaleza, los medios audiovisuales requieren la generación de un volumen de información muy grande, y ello provoca circunstancias muy particulares. A modo de ejemplo, el tratamiento mediático que se da aquí a los dos grandes clubes de fútbol; las cadenas de radio y televisión se dedican primero al club en cuestión casi como si de un culebrón se tratara, luego le dedican un espacio al vecino (Atlético o Espanyol), y finalmente al rival. Con esto se puede rellenar una especie de telenovela diaria, que sin embargo en realidad no es periodismo deportivo.

Y es que, hablando de otros países, la desgracia es que aquí la prensa deportiva ocupa el mismo espacio que los tabloids amarillistas en el Reino Unido. Como la propia concepción del tabloid aquí no fructificó, se sustituyó por una combinación entre prensa del corazón, por un lado, y prensa deportiva, por el otro. Es la instrumentalización de lo que yo definiría como "gas sentimental": una especie de juego en el que todo vale, en el que nos alejamos completamente de la parcela deportiva entrando en terrenos privados, personales, y a veces incluso peligrosos si no somos muy especialmente cuidadosos a la hora de escoger las palabras.

P: ¿Considera Vd. que puede existir una banalización de la información deportiva debida a la falta de memoria histórica? ¿Por qué se crea una tendencia al tópico que se podría evitar a poco que miráramos hacia atrás?

R: Los periódicos tienen una mecánica muy simple: previa, crónica, resaca. Con esto puedes vivir todo el año sin mirar lo que hiciste la semana pasada. Mi punto de vista al respecto es que hay que acabar con las previas convencionales; debemos terminar con el monótono ritual de ir a las ruedas de prensa prepartido, encender la grabadora, volver a la redacción y sacar un titular anodino que coincidirá con todos los demás medios. Hay que buscar opciones distintas, direcciones nuevas que explorar; intentando conocer más a fondo a los protagonistas, por ejemplo.

En los últimos tiempos se dice que la gente no lee, y que es por eso que dejan de comprar los periódicos; pero la realidad es que los periódicos que publicamos son de muy baja calidad. ¿Cuántas noticias ofrecemos que no puedan conseguirse entrando en cualquier momento en Internet, o mediante cualquier medio audiovisual? ¿Qué diferencia existe entre una tertulia de bar y las que vemos en múltiples programas de televisión y radio? La gente deja de comprar los periódicos porque lo que les ofrecemos no les motiva, sencillamente.

Es esta mezcla entre mecanización y vulgarización, pues, la que está provocando que el periodismo pierda la curiosidad, el interés, la capacidad de sacar información de donde sea y a pesar de las dificultades. La nuestra es una profesión romántica; si no queremos aceptarlo, mejor que nos dediquemos a otra cosa. 

P: En relación a esta cuestión, ¿cree Vd. que unos contenidos mucho más completos, buscando un análisis más profundo, podrían aunar popularidad y prestigio, y lograr mejorar las cifras de ventas?

R: ¿Cómo sabes si lo que haces día a día vende más o menos? ¿Por qué lo crees de una forma u otra? Son preguntas de difícil respuesta. En nuestro gremio, una de los mayores obstáculos es el tiempo; los deportes son a tiempo real, y debemos mantenernos dentro unos parámetros que a veces nos limitan sin que podamos evitarlo. Superar estas dificultades de la mejor manera que podamos me parece más importante que pensar en qué interesa al público y qué no. En vez de ello, la pregunta que nos hacemos en la redacción, día tras día, es si estamos contentos con la sección que hemos publicado; sea por propio convencimiento o por comparación con los demás. En mi caso, compro cada día cinco o seis periódicos y comparo, comparo en qué hemos estado mejor y en qué nos han superado. Así, el análisis que intento hacer es cualitativo, y no cuantitativo como lo sería si me fijara tan sólo en las cifras de ventas.

Repito que hay que tener en cuenta una cuestión básica: en las noticias puntuales, los gabinetes de comunicación van mil pasos por delante de la prensa escrita, y es por eso que debemos diferenciarnos de ellos. El periodismo es buscar al personaje, acercarse al máximo a la noticia: llamar a teléfonos y a timbres, hacer preguntas, insistir frente a las puertas cerradas. Esto es lo que como periodistas tenemos el deber de ofrecer a los lectores, porque otra cosa es sencillamente hacer de encargado de almacén, y entonces es cuando la información es simple, trivial, banal... como le quieras llamar.

(Aquí termina la segunda parte de la entrevista. Como habéis podido ver, hasta ahora los temas tratados han sido exclusivamente periodísticos y profesionales; en la próxima entrega intentaremos acercanos un poco más al personaje más allá de su trabajo propiamente dicho... porque el sr. Besa es alguien que realmente tiene cosas que contar, y muy interesantes. No os lo perdáis)

Entrevista a Ramon Besa (I)

Debido a una cuestión, digámoslo así, laboral, he tenido la inmensa suerte de poder entrevistar a uno de los grandes referentes del periodismo deportivo en este país en la persona de Ramon Besa, director de deportes del periódico El País en Barcelona. Antes de entrar en materia, quería agradecerle su absoluta disponibilidad, su proximidad y especialmente su total colaboración. Debido a su longitud, os la ofrezco en varias partes para facilitar su lectura, esperando que os interese tanto como me interesó a mí hacerla.

Ramon Besa (I). El Periodismo: Un cuestión de principios 

Pregunta: ¿Qué es el periodismo, Sr. Besa?

Respuesta: Curiosidad. Explicar cosas, contar a la gente historias que requieran un profesional que las transmita de forma objetiva para que cada uno extraiga sus propias conclusiones.

P: Vd. se dedica a la crónica. ¿Qué tiene de especial ese género?

R: Creo que, en la perversión de estilos que existe en la actualidad, donde es muy difícil distinguir entre opinión e información, la crónica es un género que permite interpretar los hechos. No hay que olvidar que el sujeto de nuestra crónica siempre debe ser el evento que contemos, y nunca únicamente sus participantes o nuestras opiniones; hay que hacer un ejercicio de objetividad sin olvidar que como periodistas también tenemos nuestras filias y fobias. Es nuestro deber, pues, encontrar el equilibrio entre éstas últimas y la peligrosa tendencia a la autocensura para camuflarlas, muy nociva pues no refleja ni lo que realmente pensamos, ni lo que realmente está ocurriendo.

P: Sobre la mirada periodística. ¿Cómo debe enfocar un cronista su trabajo, en líneas generales?

R: Lo más importante es no tener tesis. Se produce hoy en día una cierta impostura, si se me permite decirlo, consistente en la falsa necesidad de tener una tesis y aplicarla hasta las últimas circunstancias, cuando en realidad eso es completamente contraproducente. El periodista debe ser escéptico: mirar, contrastar, y hablar. Hoy en día la tecnología nos tienta a cometer uno de los grandes errores de nuestra profesión, y es el de caer en la tentación de hacer periodismo sin salir de la redacción. Pones la radio y la televisión y tienes suficiente; miras y escuchas, y haces un resumen. Pues bien, esto es precisamente lo contrario a lo que debes hacer realmente: tienes que ir adonde se produzca el evento que quieras cubrir, debes verlo tú mismo y extraer tus propias conclusiones. Si ves un partido por televisión, tu crónica no será la del partido de verdad, sino del que te han enseñado, y por lo tanto será sesgada: es por ello que el periodista jamás debe informar a través de terceras personas.

Es posible, no obstante, que esta cuestión lo que en realidad demuestre es la debilidad actual del periodismo escrito frente al audiovisual; hoy en día, la discusión no es sobre quién escribe mejor, sino sobre si la retransmisión ha sido más o menos fanática. Esto a mí, como periodista de un medio escrito, me duele.

P: Otra cuestión sobre metodología. ¿Cómo debe prepararse su trabajo un cronista, o un periodista en general?

R: El buen periodista se debe preparar igual que un deportista o un técnico frente a un partido. Si transmites un evento deportivo, debes conocer los pormenores del mismo antes de que éste siquiera comience; la situación de los equipos si el deporte es colectivo, los antecedentes de cada uno, su forma de jugar, lo que les haya ocurrido en las últimas semanas, quizás unas pinceladas históricas de los participantes... y luego tener capacidad, obviamente, para hacer frente a situaciones imprevistas. Teniendo en cuenta que, por mucho que te prepares, siempre corres el riesgo de encontrarte con el partido a punto de finalizar sin haberlo comprendido; esto suele provocar un vértigo terrible, pero hay que sobreponerse aunque ello signifique terminar escribiendo una crónica más descriptiva que conceptual.

Uno de los principales problemas hoy en día, que además está conectado directamente a lo anterior, es la tendencia del periodista deportivo a creer que, una vez alcanzado un gran objetivo (por ejemplo, la crónica de un gran partido, o de una final), ya no hay que seguirse preparando. Los periodistas de otros temas se forman constantemente, asisten a cursos, realizan másters; los deportivos parece que han descubierto la piedra filosofal y que saben más que el entrenador.

(Noo, todavía no está, tranquilos; este es el final de la primera parte. La segunda parte la encontraréis aquí)