1 jul. 2010

La contra conceptual

Éste pretende ser un post breve, vistas las críticas feroces (?) que recibe el menda por escribir pocas entradas en los últimos tiempos. La idea es simple; intentar resumir, aunque por el camino se queden muchísimas cosas, lo que llegó a ocurrir en los apenas veinte segundos que separan el disparo de Frank Lampard del gol de Thomas Müller en la eliminatoria correspondiente a los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2010 entre Alemania e Inglaterra.

Veamos el vídeo de la acción;



Observemos las circunstancias; Inglaterra, que en estos momentos va perdiendo por dos goles a uno, goza de una oportunidad en forma de tiro libre, a unos treinta metros de la portería aproximadamente. El equipo británico sube en bloque, tanto para molestar al portero alemán y a su zaga como para atacar el rechazo en caso de que se produzca.

Como dice el tópico, un córner bien tirado es gol a favor, uno mal tirado es gol en contra. En este caso, no se trata de un córner, sino de una acción a balón parado (ABP) en las inmediaciones del área, que puede convertirse en una ocasión manifiesta de gol y que, por lo tanto, lleva al equipo inglés hacia la portería rival para potenciar esa posibilidad.

Esa es la situación cuando Lampard le pega al balón, éste rebota en la barrera, cae cerca de Barry... y el excelente jugador del Manchester City comete un grave error; falla en el control en una situación peligrosa (segundo 0:07 del vídeo). El fallo es inmediatamente aprovechado por Alemania: uno de los zagueros roba el balón, otro lanza el primer pase... y al instante se desencadena una contra vertiginosa (recomendable el segundo 0:41 del vídeo, donde la cámara es mucho más adecuada para visualizar la acción en su totalidad).


Para resumirlo brevemente, diríamos que Alemania ocupa a la perfección los tres carriles del campo con tres de sus mejores futbolistas; el joven Thomas Müller por la izquierda, el experimentado Bastian Schweinsteiger por la derecha, y el jugador con vitola de estrella de este equipo, Mesut Özil, por el centro. El balón es lanzado hacia Müller, quien, cerca del centro del campo, como mandan los cánones, lo cambia de lado hacia Schweinsteiger. Inglaterra, obligada a correr hacia atrás, no logra contener a los alemanes, que, con un par de excelentes movimientos (ver el arrastre de Özil hacia el lado de Schweinsteiger, que a su vez tira la diagonal hacia adentro: minuto 0:52 en adelante) dejan a Müller con espacio y tiempo suficiente como para controlar y fusilar a David James (que tampoco está especialmente fino, todo hay que decirlo).

El vídeo, pues, es muy ilustrativo; los alemanes realizan una trenza excelente para romper el sistema defensivo inglés, y la acción termina con el tercer gol teutón. Evidentemente, se requiere una considerable calidad técnica para llevar a cabo una jugada así (el control del tempo de Schweinsteiger y su pase final son realmente excepcionales), pero a nivel conceptual los movimientos son de escuela. Dignos, pues, de estudio.