22 mar 2009

Un post atrasado...

...o dos temas cualquiera que hace tiempo que debí haber publicado. Sin más preámbulo;

¿Feo, simple, útil?: El juego directo

Veíamos hace un par de semanas en Anfield la máxima expresión del juego directo; cómo meter un gol en dos toques, clases prácticas de Reina&Riera Inc. El cancerbero madrileño ponía un balón largo pero preciso entre central y lateral derechos del Aston Villa; el extremo manacorí trazaba un desmarque entre ambos, llegaba antes al balón después de un bote que sorprendía a los zagueros... y de un disparo en seco, tal como venía, marcaba un gran gol, el segundo para los reds y la confirmación de que ese partido era suyo, primero... y segundo, de que el Manchester deberá volver a su nivel si no quiere perder su posición de liderazgo en la Premier.

Esa jugada, producto conociendo a Benítez de un trabajo importante en los entrenamientos (a Riera quizás no tanto, pero a Torres se la vimos hacer en muchas ocasiones frente al Madrid, casi como método de inicio del juego a veces), tiene varias lecturas; para algunos será de un simplismo preocupante (¿cómo pueden los zagueros tragarse un balón así? Y sin embargo, bien que lo hicieron...), para otros un gesto casi desconsiderado procediendo de un equipo con tantos recursos (¿balonazo arriba? ¿Dónde quedan el toque y la elaboración? En Liverpool y con Benítez no precisamente, eso ya lo contesto yo mismo); para el genial técnico madrileño, es sólo un recurso más.

Veíamos hace poco el "asunto Drogba", cómo la presencia del marfileño condicionaba al Chelsea en lo que refiere a salida del balón. En el caso del Liverpool la cosa es distinta, pero hay una cuestión básica compartida: con este método no se arriesga, si el balón se pierde es muy lejos de la propia portería y nunca en fase de elaboración (principalmente porque en un caso así no hay mucha elaboración que dijéramos).

Parece, pues, que se trate de un recurso "fácil", utilizado sólo por equipos pequeños y, por tradición, por conjuntos británicos; pues no, no es así. Sin ir más lejos, el equipo del toque por excelencia, esto es, el Barça de Guardiola, lo utiliza en repetidas ocasiones, como un recurso más, a lo largo de un partido. Ese balón diagonal, que tan bien lanzaba Márquez para que Ronaldinho controlara y encarara, lo ha recogido el técnico de Santpedor de la pizarra de Rijkaard para convertirlo en otra diagonal, esta vez con destino Thierry Henry; el galo no sólo puede aportar situaciones de uno contra uno análogas (que no iguales) a las de Ronaldinho... sino que además aporta cosas en ese sentido que el gaúcho no podía aportar; la creación de segundas jugadas y los desmarques directos hacia el centro.

Imaginemos la situación: Márquez recibe el balón atrás, no hay presión y puede sacar en largo. Principalmente hay dos tipos de lanzamiento; hacia la banda (recibe Henry o a veces Eto'o cuando éste permuta, situación de uno contra uno con el lateral o al menos elusión de toda la fase de creación y por lo tanto de la pérdida en zona peligrosa), o hacia el centro (Eto'o arrastra los centrales, Henry aparece desde atrás muchas veces mal marcado; puede o bien ceder para los que llegan de cara... o directamente encarar la portería, si la situación es franca). Luego, según el momento, pueden aparecer distintas variantes añadidas. ¿Ventajas? Las mencionadas: los centrocampistas pueden recibir en tres cuartos, de cara y sin tener que bajar a buscar el balón; se evita la elaboración, con lo que se minimiza el riesgo de perder un balón en un lugar complicado; y a veces, hasta se consigue un gol relativamente fácil (aunque fuera jugando sin Eto'o, el que consiguió el propio Henry frente al Valencia, desmarcándose entre los centrales, es un ejemplo muy claro de ello).

Que quede claro que este artículo no es una apología del juego directo como única forma de entender el fútbol. Personalmente creo que es un recurso útil, pero nunca debe ser el único; ello lleva a una pobreza preocupante en el juego, a una dependencia de la precisión tanto de lanzador como de receptor que no siempre se produce (la calidad de Márquez en los envíos en extraordinaria, para nada algo común; normalmente lo que llega arriba en la mayoría de equipos son melones, no balones finísimos como los que lanza el mexicano) y sobretodo a un menosprecio para la estética del pase realmente deplorable. El balón largo es un recurso útil, no una filosofía de vida; los equipos que intenten vivir exclusivamente de ello no pasarán nunca de ser mediocres futbolísticamente... siendo generosos.

El entorno que los parió a todos

Diez y pico de la noche de un domingo tras una victoria abultada del Barça frente al Málaga; en una cadena de televisión, un histórico programa (que inexplicablemente ha cambiado de nombre este año, por cierto) nos mostraba un vídeo, totalmente autocomplaciente, en el que se veía a Messi en un entrenamiento.

¿Haciendo qué?

Nada. Messi se rascaba la nariz mirando a sus compañeros mientras éstos jugaban (se supone, puesto que no se ve apenas nada en el fragmento en cuestión) en otra parcela del campo. En un momento dado, el argentino se desmarca, recibe, encara, dribla y marca un gol.

Elogios infinitos para la "capacidad de aparecer de la nada" del crack argentino. Ni mención a su preocupante estatismo cuando el balón no andaba por su zona (quizás con el beneplácito del técnico en ese momento, eso sí); nada de presionar o replegar, el hombre estaba paseando por el campo, más tranquilo que una biblioteca pública un sábado por la noche.

Y sin embargo, elogios infinitos. Supongo, estimados lectores, que tendréis claro que esa gente que le elogia sin parar es la misma que hace tres-cuatro años elogiaban sin parar a Ronaldinho... para después bajarle del pedestal y convertirle en carne de cañón, en un miserable merecedor de todo mal futbolístico posible.

Así están las cosas. Un joven de veintiún años tiene que aguantar a una sarta de ventajistas enjabonándole incesantemente... para después, en caso de que su rendimiento baje por la razón que sea, machacarle de una forma indecente.

Que viva el periodismo deportivo serio y con criterio, aquél que evita el populismo. Y digo que viva porque el pobre está muy, muy moribundo ya.

4 mar 2009

¡Pedazo de fistro!: reflexiones varias en un día de lluvia

Llueve... detrás de los cristales llueve y llueeeve... vale, mejor lo dejo; Carlos Latre (que por cierto, al parecer está de gira y tiene una web en flash la mar de maja) imita mucho mejor a Serrat que yo (bueno, a Serrat y a cualquiera que se cruce en su camino... porque "no ens ho podem permitir, no?").

Bueno, eso decía, que llueve. Pues sí, mientras ahí fuera los elementos amenazan con acabar con todo bicho viviente (y lo que es mucho más preocupante, con ensuciar los cristales irremediablemente), servidor reflexiona sobre las verdades de la vida y su sentido último (esto es, se aburre y decide escribir algo en el blog que para eso está...).

Así que una vez más os presento mi enésimo artículo de variedades, en el que quería versar (qué verbo más bonito... y poco adecuado a lo que pretende definir, por cierto) sobre distintos temas, empezando por el rollo del Chelsea (la lluvia, Londres... si es que en el fondo todo está conectado...), siguiendo por el "Féisbucgate" y terminando por un par de homenajes que creo que no puedo saltarme...

Vamos allá.

Drogba vs. Deco... y lo demás que queda en Londres


No quiero hacer una aproximación demasiado detallada al Chelsea de Guus Hiddink; me temo que es muy pronto para valorar su estilo y sus resultados (cuatro partidos dan para bastante poco en ese sentido, la verdad). Lo único que quería es analizar, aunque fuera un poco por encima, algunas cuestiones en referencia a los problemas del Chelsea de Scolari, diezmado al parecer por un vestuario dividido... y sobretodo, por una falta de coherencia importante en los planteos de Felipao, un técnico que, a pesar de su trabajo maravilloso con las selecciones carioca y lusa, no pudo demostrar su gran nivel al frente del equipo inglés.

Por un lado, tenemos el "asunto Deco". El luso, además de un jugador maravilloso, representa un estilo de fútbol; dominador absoluto de las transiciones (fundamento básico del éxito en el fútbol hoy en día), Anderson de Souza podía monopolizar tanto el primer despliegue ofensivo (primer pase siempre acertado, esto es, salida veloz) como el repliegue defensivo (temporización y falta táctica, esto es, tiempo para recolocar la defensa). Se trata de un futbolista muy técnico, poseedor a la vez de un criterio espectacular que le permitía saber dónde estar en el momento justo. La llegada no es su fuerte, pero ello queda compensado con creces con otras virtudes. Ubicar a Deco en la media es símbolo de éxito... siempre, obviamente, que se sepan usar sus características, y lo que es más importante, que estas características encajen con las de sus compañeros.

Por otro lado, tenemos el "asunto Drogba". El marfileño es un delantero descomunal; desde mi punto de vista, el mejor exponente de lo que debe ser el delantero del futuro. Rápido, fortísimo y alto, sabe habilitar a sus compañeros igual que marcar; de chut potentísimo y cabezazo insuperable, es un delantero que reúne prácticamente todas las virtudes posibles que puede tener un futbolista de su perfil. No es nada extraño que Mourinho se fijara en él; es ideal para su fútbol... y prácticamente para el de cualquier equipo.

Pero aquí llegamos al conflicto. Que Drogba sea bueno para casi todo no implica que no le vaya mejor un estilo de juego; y el que imprimía Mourinho, de juego directo (balón a Drogba y prolongación, o bien que la baje y a partir de ahí empezamos) y salidas a la contra con transiciones arrolladoras (tres pases y gol, salida desde atrás, apertura a banda y centro), era lo mejor de lo mejor para las cualidades de "Didí". Esto prácticamente no deja espacio a la creatividad, y hace que las transiciones ofensivas sean o bien ese balonazo o bien un sistema automatizado; el perfil Deco no se hace necesario, es el colectivo mismo el que desarrolla movimientos prediseñados.

Otra cosa muy distinta, por lo tanto, es lo que puede plantear un técnico con Deco en el equipo. Una escuadra con un canal claro a la hora de salir; desaparece la necesidad de buscar a Didí para empezar, así como la de tener las contras absolutamente automatizadas; tenerlo todo es muy difícil, y ubicar a Deco en un equipo distinto a lo que normalmente juega él significa empezar desde abajo de todo. Si además a ello le unes las ideas extrañas de Scolari, formaciones hechas para encajar a todo el mundo sin demasiado criterio (4-5-1 con Ballack, Deco, Lampard, Essien y Mikel en la media, esto es, sin bandas y con acumulación de perfiles de similar incidencia en el juego), obviamente te encuentras con problemas... problemas como los que tuvo el técnico brasileño, claro está. Cuando su sistema defensivo, absolutamente tremebundo al inicio, empezó a flaquear, cuando los rivales se dieron cuenta de que podían salir airosos de Stamford Bridge si se encerraban debido a la insistencia de Scolari en ubicar a Anelka en vez de a Drogba (restando potencial por alto, recurso siempre útil a la hora de romper cerrojos)... entonces el Chelsea dejó de competir por la Premier y pasó a un segundo plano por detrás de Liverpool y Manchester United.

Hiddink llega al equipo "blue", resultando hasta la fecha un revulsivo útil; frente a la Juventus, en la Champions, presentó un equipo con una defensa tipo (Bosingwa-Alex-Terry-Cole, muy condicionada por la baja de Carvalho, eso sí), un centro del campo con tres hombres (Lampard-Mikel-Ballack, también condicionado por la baja de Essien... aunque quizás no tanto en este caso) y una delantera "atípica" con tres hombres no necesariamente complementarios en esta formación (Drogba, Kalou... y Anelka; tres hombres a los que sorprende ver juntos en una suerte de 4-3-3). Funcionó, al menos en el plano de resultados, con la victoria 1-0 de los "blues" frente a la vecchia signora. Ignoro si seguirá funcionando siempre, si Hiddink seguirá apostando por un equipo así o irá variando.

Lo que tengo claro es que el Chelsea tiene una de las plantillas más completas y dotadas de recursos de Europa. Aunque quizás adolezca de un exceso de centrocampistas de máximo nivel, a veces demasiado similares entre ellos, lo cierto es que la cantidad de variantes que puede ofrecer una escuadra como la londinense ya la querrían para sí la inmensa mayoría de equipos de élite de Europa.

Sea como fuere, y esto ya es mi punto de vista, el Chelsea se optimiza jugando al 4-3-3 (4-1-4-1 en defensa), con variantes 4-4-2, tanto en línea (especialmente en caso de urgencia ofensiva) como en rombo (especialmente en caso de necesidad defensiva); volviendo, pues, al primer libreto de Mourinho. Por puntos, delantera con dos posiciones a repartir entre un 7, un 10 y un 11, y el 9 (Joe Cole como 10, Kalou como 7 o Quaresma como 11, y Drogba como 9... con opción a utilizar a Anelka también como 7), media con variantes según el partido (Mikel-Lampard-Deco, con Ballack y Essien... mil combinaciones según el rival y la tipología del encuentro), y zaga con cuatro hombres (esencial recuperar a Carvalho, eso sí). Equipo con bandas, veloz al contragolpe, sólido atrás; poderoso físicamente, con recursos para partidos cerrados y encuentros a la contra con más espacios; capaz de presionar y meter al rival en su área o anularle y tapar todas sus vías de entrada. La calidad sobra y los perfiles también. El último punto, la inserción de Deco, es algo que puede hacerse siempre que se confíe en el luso y éste tenga una actitud positiva al respecto; si ambas premisas se cumplen, no dudo de que el portugués puede ser una pieza clave en un equipo campeón, posiblemente el único de Inglaterra que puede discutirle con argumentos decisivos el abrumador dominio al Manchester United.

El Féisbuc y demás desgracias varias

Estaba yo feliz en mi casa un día, machacando las teclas de mi viejo PC de sobremesa (tiene tres años y cada vez que instalo algo nuevo parece que tenga veinte... qué rápido pasa el tiempo, ¿verdad? Tócate las narices...), cuando un colega me llamó para ir a dar una vuelta. Hasta aquí bien... si no fuera porque va el tío y me dice, "oye, ¿sabes que nos hemos hecho todos un Facebook menos tú, y que nos lo pasamos chupiguay con el Facebook, y que el Facebook mola que lo flipas, y Facebook Facebook Facebook?" (sí, creo que a partir de un momento el hombre sólo decía esto, Facebook Facebook Facebook, iba repitiendo la palabra sin añadir nada más... reacción común en este tipo de casos, por cierto, cuando me trajeron la mesa y los platos dos semanas después de encargarlos creo que estuve varias horas repitiendo "deejay deejay deejay"...).

Total, ¿qué hice yo? Pues hacerme un Facebook Facebook Facebook, obviamente. Estuve tentado de hacérmelo por triplicado, pero razoné mínimamente (eso dolió mucho, hacer un sobreesfuerzo sin estar acostrumbrado es terrible para el cuerpo...) y resolví que con uno ya sería suficiente. Así que entré, creé una cuenta maravillosa, colgué mis fotos más guachis y artísticas (esas en las que salgo bien, que extrañamente suelen ser el 0,01% del total... y eso que uno es de un guapo subido que no veas, qué cosas más raras tiene la fotografía, ¿no?) y empecé a buscar conocidos.

Al principio es curioso; "Anda, mira este tío, si hace un año que no le veo...", "Vaya, cuanto tiempo sin ver a este hombre, creo que no le veía desde el instituto...", "Oivá, mira este otro, ¡si lo conocí en Vietnam!", y etcétera. Luego, cuando llevas tropecientas veintitrés amistades y te empieza a agregar gente que sólo te conoce de vista (sí, de un día en que te vio en Barcelona de refilón mientras subías al tren corriendo, por ejemplo), ya se hace un pelín cansina la cosa; así que terminas resolviendo que a los importantes ya los has agregado, y te dedicas a buscar grupos en los que encajes.

Craso error. Game Over e Insert Coin. Aquí estás perdido; empezarán a aparecerte mensajes de actualizaciones de grupo ("Admiradores de Pikachu" ha actualizado), luego te machacarán con lo que hace la gente en relación a los grupos en cuestión (Fulano y Mengana se han unido al grupo "Yo también intenté hacer pis p'arriba"), y finalmente te asediarán con invitaciones (El administrador del grupo "A mí tampoco me gustan las cucharas de plástico para los Petit Suisse del McDonald's" te ha invitado al evento: "Manifestación multitudinaria contra las cucharas de plástico para los Petit Suisse del McDonald's"). Ah, y para más inri, te avisarán de lo que otros hacen, como si te importara lo más mínimo (Tu amigo Pimpompet asistirá al evento: "Subasta de submarinos nucleares de bolsillo").

Cuando llegas a este punto, estás metido y no tienes salida; sólo te queda resignarte, sacar las jeringuillas del segundo cajón... y empezar a inyectarte en vena el juego ese de hacer palabras con todas las letras que te salen, o el de peleas de pandillas, o el de las mascotas ("Nosequién's pet, Machupichu, has visited Nosequéotro's pet, Pixallits"). Eso sí, tienes la ventaja de que puedes ver las fotos del tío ese al que tienes tanta rabia absolutamente borracho, o el de la chica esa que te gusta roncando a pata suelta... ventajas imprescindibles para la vida moderna, claro está.

Pequeño añadido: Homenaje

Vuelvo un poco a la seriedad (si es que este blog la ha tenido nunca, cosa que me permito dudar muy seriamente... y nunca mejor dicho) y hago un pequeño inciso para recordar a dos maestros, cada uno en un género distinto, que nos han dejado en los últimos tiempos. A uno jamás le conocí de cerca; de hecho, lo poco que pude leer de él fue por casualidad y sin fijarme demasiado. Al otro pude verlo en directo en más de una ocasión... pero no en todas las que debería. Y ahora me arrepiento de ambas cosas, la verdad.

El primero es el periodista italiano Candido Cannavò, tristemente fallecido hará unas semanas en Milán. Siciliano de origen, Cannavò empezó su andadura profesional a los diecinueve años, en 1949; a partir de 1955, trabajó en la Gazzetta dello Sport, llegando a dirigirla entre 1983 y 2002. Famoso por sus polémicas con otro grande, diametralmente opuesto a él, como era Gianni Brera (bastión irreductible del fútbol defensivo y detractor de su genial tocayo Gianni Rivera), Cannavò quizás no fue nunca tan "mediático" como Brera, pero sí ocupó en todo momento una posición honrada y franca. Es altamente recomendable, para conocer al personaje, el artículo del maestro Enric González que el amigo Superga nos ofrece en su blog (cita semanal imprescindible, por cierto).

Cambiando totalmente de registro, de asunto y de estilo, también tengo el deber (y el infortunio) de acordarme del segundo grande que nos ha abandonado recientemente. Irreverente, criticón y criticado, soez: polémico a niveles inimaginables y completamente opuesto a la honrada expresión de Cannavò (y también a su afición por el deporte rey, puesto que nuestro hombre odiaba reconocidamente el fútbol)... pero brillante como ninguno. Joan Barril le definió como "el hombre más libre", y seguramente se acercó más que nadie a la realidad.

Como muchos sabréis, estoy hablando del maestro cómico Pepe Rubianes. Nos dejó esta misma semana, de una forma que sorprendió a muchísimos que esperábamos su regreso a los escenarios después de la obligada pausa por su enfermedad; desgraciadamente, esta última fue algo que ni siquiera Pepe pudo superar. Como era galaico-catalán, pero a la vez él mismo decía no era ni gallego ni catalán en realidad, creo que lo mejor es que le recordemos sencillamente como lo que fue: un genio. Gracias, Pepe, por hacernos entender que en realidad nada tiene importancia alguna si no nos podemos reír de ello.

A los dos, pues, grazie mille, mil gràcies...

9 feb 2009

Libro de Samuel, 1, (casi) todos los versículos

Cuesta ponerse cuando, aun sabiendo sobre qué piensas escribir, no tienes idea de cómo hacerlo. Más aún si quieres repetir un formato anterior sabiendo que no será posible y que para más inri echan algo por la tele que quieres ver (concretamente, y dada mi reconocida naturaleza absolutamente freak, se trata de un partido Atlético de Madrid-Barça de un momento indeterminado a principios de los '90... dato que sin duda os interesará sobremanera, por supuesto).

Pero aún así, pese a las inmensas dificultades y los casi insalvables impedimentos (bueno, ehh.. más o menos), un servidor luchará contra la adversidad para redactar una nueva obra maestra de la literatura digital (séase, otra chapucilla casera de esas que abundan en mi blog...).

El caso Eto'o, visto sin (demasiados) romanticismos

Se ha escrito muchísimo sobre Samuel Eto'o desde que en 1996 llegó al Madrid Castilla procedente del Douala camerunés. Al principio, sólo fichas federativas; luego, alabanzas mallorquinistas; después, crónicas agridulces según los colores futbolísticos del escritor, y finalmente, todo tipo de valoraciones, tanto negativas como positivas, absolutamente subjetivas en su mayoría.

Quería hacer un pequeño aparte y hablar de Eto'o desde una perspectiva diferente, la que no cuenta tanto las polémicas fuera del campo como los movimientos dentro del mismo, teniendo más en cuenta la aportación colectiva que únicamente los goles. Al conocer mis limitaciones inmensas como analista técnico-táctico, sólo quería puntualizar un par de aspectos básicos para entender por qué se habló por ejemplo de futbolistas como Adebayor, un delantero cuyas cifras goleadoras están muy lejos de las de Samu, para sustituir al camerunés. No es en absoluto mi intención comparar al mencionado Emmanuel Adebayor con Eto'o; creo que son futbolistas complementarios, diferentes, y por tanto muy difíciles de contraponer. Lo único que quiero explicar, una vez visto el fútbol que Guardiola quiere para su equipo, es por qué Eto'o, delantero de desmarques, de una velocidad endiablada y con una capacidad goleadora espectacular, no es a pesar de ello el hombre más adecuado para el Barça del técnico de Santpedor.

Previo: Lo que somos y lo que no. Historia de una pantera negra

Si vamos un poco atrás, hasta 1999, nos encontraremos con un Barça campeón de Liga, comandado por Van Gaal, en el que tres futbolistas brillantes formaban una delantera de ensueño; Rivaldo, un 10 de primer nivel mucho mejor de lo que después se ha presentado al gran público; Figo, posiblemente el mejor extremo de la última década; y Kluivert, máximo goleador de la selección holandesa de todos los tiempos... y lo que es más importante, un futbolista que complementaba a la perfección a los dos primeros.

Patrick Kluivert era un hombre de carácter complicado, ciertamente; además, su falta de definición en ocasiones, así como su personalidad conflictiva, borraron de la memoria de los seguidores su técnica exquisita y su sacrificio para con el equipo. Era capaz de jugar de espaldas, asistir, bajar a recibir y combinar con criterio; luchaba con fuerza los balones aéreos y peleaba con los zagueros por la posición con uñas y dientes. Era un hombre de 15-20 goles por temporada en Liga, no más; la gracia precisamente estaba en que el número de asistencias que daba era bastante parejo. Máximo beneficiario de ello eran precisamente jugadores como Rivaldo y Luis Enrique, que promediaron grandes registros cuando jugaron con el holandés al lado.

Cuando Kluivert quedó huérfano, cuando Figo cruzó el puente aéreo y Rivaldo se marchó por la puerta de atrás al Milan, no sólo se confirmó el sexenio de la gran mediocridad azulgrana... sino que además se condenó a Kluivert a algo que no fue jamás, esto es, convertirse en goleador por encima de asistente. Los que llegaron posteriormente, como Saviola y Dani, nunca dieron un nivel suficiente como para recuperar el nivel de los anteriores.

No es que el caso actual tenga nada que ver con ese momento histórico. Messi no es Rivaldo y Henry no es Figo; de hecho, el argentino y el galo tienen poquísimo que ver con el brasileño y el luso. Tampoco es que Eto'o sea como Kluivert, y con esto no quiero decir que sean delanteros de características diametralmente opuestas... pero casi, siendo realistas.

Eto'o es verticalidad; no podemos esperar del camerunés un gran juego de espaldas, ni que baje a recibir y reparta con criterio, ni que sirva de "boya" bajando balones en el área contraria. No es su forma de jugar al fútbol, sencillamente. Vamos, pues, a desgranar un poco todo aquello que rodea al fútbol de Samuel en relación a "su" Barça.

Guardiola: más Van Gaal que Rijkaard

Podríamos titular así nuestro primer punto: visto lo visto, el técnico catalán apuesta por un fútbol combinativo, hijo del de Van Gaal y nieto del de Cruyff, pero, contrariamente a lo que mucha gente cree, sólo primo del de Rijkaard: de hecho, las similitudes ofensivas con el equipo de Frank son más producto de la plantilla heredada del holandés que de una intención clara de Guardiola. Por eso Henry se mantuvo en plantilla a pesar de las innumerables críticas hacia él; por eso algo análogo ocurrió con Márquez... y por eso jamás se quiso a Eto'o en el nuevo proyecto. No era, como algunos apuntaron, una cuestión personal, ni siquiera disciplinaria; al menos, no totalmente. Era una cuestión técnica en un porcentaje muy elevado.

Veamos, pues, aunque sea por encima y de una forma muy sucinta, por qué lo más probable, y seguramente adecuado, es que Eto'o no siga en el Barcelona el año que viene;

1- Cambio de interpretación de la profundidad. Si con Rijkaard el delantero era el fin, con Guardiola deberá ser un medio añadido; si Eto'o debía ser finalizador de asistencias en profundidad, ahora el nuevo delantero deberá ser un compañero más, un asistente capaz de combinar y dar el último pase si se tercia.
2- Cambio de dirección del juego. Rijkaard potenciaba un movimiento de fuera adentro; abrir a las bandas con desplazamientos en largo para finalizar por el centro. Ahora la idea se modifica; esto sigue siendo posible, pero se añade la opción de jugar de dentro afuera. El delantero no sólo es finalizador, también asistente a los movimientos de sus compañeros, como mencionamos en el punto anterior.
3- Reaparición del juego aéreo. Para ayudar a los aspectos anteriores, se necesita un ariete que tenga altura y poderío suficientes como para bajar balones largos, aguantarlos de espaldas, temporizar en las contras esperando a los compañeros, tener criterio a la hora de redistribuir el balón. Es la "idea Kanu" del Ajax de Van Gaal, un poco el rol de Kanouté en el Sevilla de Juande y también, en cierto sentido, el de Adebayor en el Arsenal de Cesc. Por no hablar, claro está, de los recursos clásicos en el remate, especialmente a balón parado, que ofrece un delantero potente por alto, cosa que se da por obvia en este caso.
4- Renovación de la plantilla. Este es el último punto, la justificación no plenamente deportiva; la idea es acabar con los problemas internos que minaron hasta destruir el gran Barça de Rijkaard, y para ello hay que terminar con cualquier mal endémico procedente de esa etapa. Eto'o, a pesar de sus muchísimas virtudes, es parte también del recuerdo nefasto, y por lo tanto, un elemento que tarde o temprano deberá salir. Siendo puramente mercantilistas, si esta salida es por la puerta grande, después de una gran temporada, y además ingresando una cantidad económica importante, pues perfecto.

Podríamos extendernos mucho más, sin duda; los conocedores del fútbol (los de verdad, no los vendemotos de ciertos medios, claro está) nos podrían explicar muchísimas cosas que a mí inevitablemente me pasarán por alto, y no digamos ya el propio Guardiola, que sabe mejor que nadie lo que quiere y necesita. Pero en esencia es esto; ignoro (porque me temo que nadie aparte de los técnicos del Barça lo sabe) quién está en la lista de futuribles de verdad, por quién se hará un esfuerzo y por quién no; no sé si realmente jugadores como Villa o Benzema interesan o no. Lo que sí entiendo es por qué ha sonado Adebayor, por ejemplo; y por ello, desde mi punto de vista y creo que también desde el de los técnicos, Eto'o, visto sin (demasiados) romanticismos, no debería estar en la primera alineación del Barça 2009/10.

PD: Hay una cuestión que quería comentar post scriptum; en esta entrada menciono frecuentemente a Adebayor, pero quiero puntualizar que en ningún caso quiero con ello decir que sea el único hombre adecuado, ni que deba ser la prioridad absoluta en los fichajes. Sencillamente, me parece un futbolista de características casi idénticas a las de Nwankwo Kanu, el delantero del Ajax de Van Gaal, y por lo tanto, el hombre con más números para ser el ariete que encaje con el proyecto de Guardiola. Eso es todo.

PD2: Hoy no hay "punto friki", como decía Anto de La Elástica; lo dejaremos para otro día. Siento decepcionar a los millones de fans (¿?) que esperaban con un incontenible anhelo (¿?) una de mis maravillosas historietas, pero... ah, la cosa está chunga, la economía, la crisis... amos, que no se me ocurría nada que contaros, lo siento. El próximo día será...

28 ene 2009

Kakà y el 6+5 con un par (de platos)

Hoy tocan variedades. Sí, ya sé que no le gustan a nadie, pero... ¿qué más da? Algo tengo que escribir de vez en cuando, aunque sólo sea para fardar de tener un blog y tal... quería escribir un poco sobre el Espanyol, porque se podrían derramar ríos de tinta al respecto, pero estoy reuniendo información al respecto (forma políticamente correcta de decir que no sé ni cómo empezar... y ya veremos si empiezo), y además, cosa que tiene mucho que ver con el tema, tengo que ir a cortarme el pelo un día de estos, con lo cual dispondré de muchos más argumentos para el artículo en cuestión (¿y qué hace uno en la barbería, mientras le esquilan las greñas cual oveja lanuda, sino pensar en tonter... digooo, en interesantes artículos que escribir?).

Así pues, empecemos por un punto calentito calentito, ahora que ya es a toro pasado (qué fácil escribir después del temporal, ¿verdad?);

"Il buon Ricky" vs. "The Motherfucking Brazilian"

Enfoques distintos de lo mismo, obviamente. Para los aficionados rossoneri, Kakà es el ídolo que prefiere quedarse, el buen samaritano (Novell dixit) que prefiere quedarse a triufar en Milán, a ayudar a sus compañeros milanistas a ganar títulos (¿?), antes que al dinero árabe del Manchester City.

Es una encrucijada bastante... "divertida", para el futbolista, mirado desde fuera. Tengamos en cuenta la situación deportiva de ambos; se dice que el Milan no pasa por su mejor momento a día de hoy precisamente, pero... ¿y el City? No hay que olvidar que es un club que, con una probabilidad casi máxima, el año que viene no sólo no disputará la Champions, sino que posiblemente ni siquiera huela la Intertoto... sí, se habla de la "falta de proyecto" en Milán debido al envejecimiento de la plantilla, a su descompensación y a una anunciada falta de líquido debido a la crisis por la que atraviesa su presidente, el fútbol italiano y el mundo entero, pero nadie comenta el hecho de que no se albira nada que se pueda considerar como tal en el City of Manchester Stadium a día de hoy...

Se habló, antes y durante, largo y tendido, en periódicos y tertulias, en bares y en bibliotecas (¿?), sobre la situación del fútbol, sobre la desmesura que podría representar el pagar un montante tan increíble por un sólo jugador (las cifras iban de los ochenta a los ciento cincuenta millones de euros); se acusó a Kakà de mercenario sin que nada fuera, al menos aparentemente, culpa suya; y se acusó al Milan de codicioso cuando aún no había siquiera aceptado la oferta. Obviamente, no se acusó de locura al propietario del City porque eso iba intrínseco en la noticia, claro está. Pero, ¿qué hay de cierto en todo ello? ¿Quién no aceptaría, en la situación de teóricos problemas económicos, una inyección de dinero tan espectacular para el Milan como la que podría representar la venta de Kakà?

Se ha especulado muchísimo al respecto (algunos incluso hacían alineaciones, totalmente ficticias como después se demostró, previendo lo que el Milan pensaba hacer con el "cash" ingresado...), y se ha criticado muchísimo a todo el mundo (cosa que, como la locura al comprador del ManCity, es intrínseca al mundo del fútbol).

Al final fuegos artificiales, como también suele suceder. "Kakà rimane al Milan" con "Kakà not leaving for Manchester", y todos la mar de felices... o deberían estarlo, porque los milanistas conservan su estrella, el fútbol no se descontrola económicamente (qué suerte, ¿verdad? No se pagarán 150 millones por nadie, con los 40 kilos por Robinho nos quedamos mucho más tranquilos...), y el City puede hacer con ese dinero algo más productivo; empezar a pensar en crear un equipo de fútbol por donde se debe empezar, es decir, desde arriba.

Desde aquí, mi sugerencia (que debería ser obligación innegociable en este tipo de circunstancias) a los dirigentes del ManCity; señores, hagan el favor de hacerse con un mánager ganador de experiencia reconocida, empiecen un proyecto por las bases fichando la columna vertebral y no a varios brasileños buenos porque sí... y por favor, usen eso que tienen entre los hombros para algo más que para aguantar sus bonitos peinados.

Los aficionados al City se lo agradecerán.

PD: El otro día me rondaba algo por la cabeza. Sí, es alocado, lo sé; lo suele ser todo lo que me ronda por la cabeza, así que ello no debería sorprender a nadie a estas alturas; y es que hay un señor en Holanda, un señor que hace muchos años que se dedica a esto y que ahora entrena a un equipo modesto - que encabeza la tabla, por cierto -, y que sería ideal para empezar el trabajo necesario para lanzar el Manchester City.

Sí, hablo de Van Gaal. ¿Por qué? Porque a)cuida muchísimo la cantera, posiblemente sea con Wenger de los mejores técnicos para los canteranos que hay (y el City a nivel estructural también necesita eso, formar una cantera y dotarla de medios y de prestigio); b)garantiza resultados, como bien indica su palmarés, y c)seguramente se avendría a una última gran aventura después de su absolutamente increíble trabajo en Alkmaar. Sería el colofón a una carrera empañada por su mala salida del Barça... pero también ensalzada por su larga lista de títulos y de méritos.

Fin de lo que me rondaba por la cabeza; ahora puedo irme tranquilo al barbero, con las neuronas, si queda alguna aún, listas para otra mast... eeeh, otro desparrame mental de este tipo.

El 6+5: señor Cruyff, esta vez no estoy de acuerdo con usted

Johan Cruyff, jugador brillante, técnico excepcional y golfista... eeeh... bueno, golfista, comentaba que lo mejor para dar brillo a las canteras de los equipos europeos era implantar el sistema 6+5, es decir, seis seleccionables para el país del club en cuestión (en teoría, no valdrían nacionalizados, sólo nacidos en el país) y cinco extranjeros, sin importar si fueran comunitarios o no.

No digo que este sistema sea malo. Me parece bastante racional, y para algunos clubes no sería especialmente difícil de aplicar (si vemos alineaciones como las que suelen utilizar Espanyol o Barça, por ejemplo, veremos que suele suceder de forma no deliberada); eso sí, para otros como el Arsenal sería un atentado terrorista en toda regla, pero eso es otra cuestión.

Lo que sí digo, y con vehemencia además, es que algunos de los argumentos sobre las selecciones esgrimidos por Cruyff y otros defensores de esta norma son cuanto menos discutibles... si no directamente falaces, y explicaré por qué; se dice que el hecho de que los grandes clubes no alineen canteranos, o al menos futbolistas del país, es muy negativo para las selecciones. Ello podría parecer lógico... si no fuera porque la realidad, una vez más, nos golpea de lleno; si repasamos los últimos campeonatos internacionales (Eurocopas y Mundiales), será divertido ver de dónde provienen los jugadores de los equipos más competitivos.

Hagamos un pequeño "flashback" y volvamos al 2006; concretamente, al 9 de julio. Se enfrentaban en el Olympiastadion de Berlín las selecciones de Francia e Italia en la Final. Para los galos, jugaban Barthez; Sagnol, Thuram, Gallas y Abidal; Makelelé, Vieira, Ribéry, Malouda y Zidane; y en punta, Thierry Henry. De todos estos, sólo Éric Abidal, Fabien Barthez, Franck Ribéry y Florent Malouda jugaban en la Ligue 1 de Francia (al año siguiente, sólo Barthez estaría aún en le Championnat, por cierto). Todos los italianos que disputaron esa Final jugaban en Italia, eso sí.

¿Qué podemos deducir de ello?

Que Francia, con sus futbolistas repartidos por media Europa, estuvo a un penalty de imponerse a Italia, con todos sus jugadores ejerciendo en Italia. ¿Más argumentos? Uno, creo yo que suficientemente poderoso si tenemos en cuenta el contexto de la mayoría de argumentaciones sobre las selecciones; sin ir más lejos, el gran papel de España en la última Eurocopa. Alemania llegaba con un equipo en que todos los jugadores menos Michael Ballack, incluidos suplentes, estaban en nómina de equipos de la Bundesliga; España, con la alineación menos "española" de su historia, con Torres, Cesc y Xabi Alonso (y posteriormente también Dani Güiza) jugando fuera de la LFP.

Es decir, que el mejor resultado de la selección española desde 1964 se producía cuando menos jugadores titulares jugaban en su club de origen. ¿No es curioso? ¿No da que pensar el hecho de que justamente cuando más futbolistas se exportan fuera, mejor haya sido su cohesión?

Yo creo que no, dado el alto grado de azar e importancia de las piezas en un torneo tan corto como una Eurocopa o un Mundial. Podríamos discutir este punto ampliamente; pero no es la tesis principal de este ensayo, mucho más simple que todo esto. Sí, lo único que se pretende es rebatir el argumento de los canteranos y su incorporación a los grandes clubes como medida de éxito de las selecciones nacionales; me temo que ganar una Euro o una Copa del Mundo es bastante más complejo que ponerse a jugar con mucha gente de la casa.

Así pues, señor Cruyff, en esto, esta vez, no estoy de acuerdo con usted.


... y un par (de platos)

Vamos a dejar las cosas serias, como el fútbol (ehem...) de lado, y pasemos a temas clave y absolutamente decisivos en la vida de cualquiera (especialmente la mía, que por algo el blog lo escribo yo y no un friki de Minnesota amante de Star Trek y del béisbol). Sí, voy a hablar de lo que le mola a un servidor, voy a hablar un poco del glorioso arte del deejaying...

...y es que me he decidido a comprarme otro plato. Sí, así sin anestesia ni ná, serán, qué te diré, doscientos eurillos de nada... pero por fin podré hacer lo mááás molón de todo, que es pinchar con dos vinilos; sí, me preguntaréis qué narices estaba haciendo yo hasta ahora, si es que pinchaba con uno solo y tengo que dejar ya las drogas duras o si directamente soy tonto de remate; pero, parafraseando a Monegal, ¡ah, alerta!... vosotros, pobres mortales creyentes en Chuck Norris, no sabéis que yo usaba mi buen amigo VirtualDj en mi otro buen amigo Mac con mi buena amiga la mesa Behringer (que finalmente aprendí cómo funcionaba; pero todo esto y más cosas os las contaré en una próxima entrega de esa serie maravillosa en formato digital escrita por un gran autor que... vale, vale, en esas redacciones jodidas que escribe un juntaletras como el menda en este blog, seamos realistas).

Es lo que tiene tener por fin un poco de pasta y no necesitarla a corto plazo; que la puedes gastar en, aproximadamente y a grandes rasgos, lo que buenamente te venga en gana.

Ya os contaré a ver qué sale... si es que vale la pena contar algo, eso sí...

7 ene 2009

Pequeña intromisión en territorio comanche

No es mi tierra, cierto. No es tampoco mi guerra, como decía la canción.

Pero uno no puede evitar, a pesar de todo, sentir cierto cariño, cierta simpatía inconfesable hacia el Atlético de Madrid. ¿La razón? La ignoro. Se trata de un club gestionado de una forma cuanto menos dudosa, con evidentes problemas deportivos y sin títulos nuevos en sus vitrinas desde hace más de un decenio; ¿cómo podría una entidad en estas condiciones convertirse en poseedora de una de las aficiones más fieles de la LFP y del mundo del fútbol?

Lo ignoro. Es un misterio de esos con los que a veces nos deleita el gran Enric González en sus Historias, comparable a los sueños de Lucarelli en Livorno o al origen verdiamarillo del Manchester United. Lo dejo, por lo tanto, a los maestros del género, que sabrán tratarlo indudablemente mejor que yo.

Lo que sí quería hacer hoy es algo que los humanos no podemos evitar hacer; entrometernos. Sí, hoy quería entrometerme un poco en el Atlético. ¿Para criticar? Bueno... entre otras cosas, sí. Pero también para ser un poco constructivo; cuando se trata de castillos en el aire, es tan, tan sencillo construir...

No pienso hacer un análisis profundo del Atlético de estas últimas temporadas, ni tampoco de la metodología de un técnico de altísimo nivel como es Javier Aguirre. No está a mi alcance a día de hoy, y soy plenamente consciente de ello.

Lo único que quería es establecer una pequeña comparativa, intentando explicar, aunque sea muy por encima, por qué todos los centrales que ficha el Atlético parecen terriblemente malos, por qué el Atlético tendrá inmensos problemas para imponerse a cualquier equipo grande este año y, en definitiva, por qué este Atlético no juega sólo contra sus rivales... sino también contra el mundo.

El Atlético de Aguirre: Once contra el mundo

Hace unos pocos días, el blog Lecciones de la Pelota publicaba un interesante artículo llamado Tipos de Mediocentros, firmado por un reputado integrante de la blogosfera futbolera como es Adrián Cervera (Análisis de Calidad). Evidentemente aconsejo su lectura a cualquiera, porque ilustra los roles de los distintos jugadores de una forma muy gráfica y entendedora, para que hasta un profano absoluto como un servidor pueda comprenderlo con facilidad.

Hagamos un pequeño ejercicio e intentemos comparar los contenidos de ese artículo con el partido que vimos ayer entre el Barcelona y el Atlético; concretamente, con la alineación que presentó Javier Aguirre, que fue la siguiente:

Portería: G. Coupet
Defensa: G. Seitaridis, J. Heitinga, L. A. Perea y M. Pernía
Mediocampo: Maxi R., P. Assunçao, Maniche y Simao S.
Delantera: D. Forlán y F. Sinama-Pongolle

Como veis, destaco especialmente los cuatro futbolistas que supuestamente jugaron en el centro del campo colchonero. Bien. Ahora, comparemos con los cuatro perfiles en los que clasificaba Adrián Cervera a los mediocentros, e intentemos clasificar según este criterio a los jugadores remarcados;

Posicionales: -
Recuperadores: Assunçao (¿?)
Organizadores: -
Llegadores: Maniche

Bien. Aquí, para encajar la cosa, ubico a Assunçao en un rol de recuperador. Hay quien no estará de acuerdo, posiblemente; de hecho, ni yo mismo estoy de acuerdo, para ser honestos. De todos modos, para las conclusiones a las que queremos llegar, este punto no sería realmente decisivo. Hay que decir, volviendo al partido que nos ocupa, que posteriormente entraría el argentino Éver Banega, al que clasificaríamos seguramente dentro del rol de organizador debido a la labor que principalmente desarrolló.

Bien. Vemos que, ya de inicio, Simao queda absolutamente fuera de esta clasificación; el luso no es un centrocampista, es un extremo, y por lo tanto no corresponde a ninguno de estos perfiles. Y si Simao no es un centrocampista... entonces tenemos que el Atlético no juega con cuatro futbolistas en la media... sino con tres.

Es más; teniendo en cuenta que Maxi, a pesar de ser un jugador con mucho más recorrido y al que hemos visto jugar de interior en más de una ocasión (por ejemplo, con la Argentina del Mundial'06 bajo las órdenes de Pekerman, cerrando la punta derecha del rombo formado por él mismo, Mascherano detrás, Cambiasso a la izquierda y Riquelme delante), sigue de todos modos siendo un jugador de banda, y por lo tanto, no asimilable a esta clasificación... y si tampoco a Maxi podemos ubicarle como medio, entonces es que el Atlético no juega tampoco con tres medios...

...sino con dos.

He ahí la gran tragedia del Atlético, la razón por la cual juega contra el mundo; estimado lector, el equipo rojiblanco dirigido por Javier Aguirre no utiliza un 4-4-2 como aparece en las alineaciones oficiales... sino un 4-2-4, formación absolutamente suicida a día de hoy conociendo la máxima importancia del juego en el centro del campo (tanto en el plano ofensivo, como en el defensivo, como en el de transición entre ambos) a la hora de explicar el fútbol actual.

El Atlético, pues, sacrifica la figura del organizador cuando no está Banega (es decir, de inicio en la mayoría de partidos; por lo tanto, nada de Pirlos), así como la del mediocentro posicional (tampoco Mascheranos, ni Makelelés). Teniendo en cuenta que Assunçao tampoco es un futbolista que podamos comparar a Gattusso o Essien en lo que a despliegue físico se refiere, y que Maniche, aun siendo un gran jugador, tampoco es un experto en la distribución del balón, entonces nos damos cuenta de un hecho catastrófico; y es que el centro del campo del Atlético de Madrid es un ente prácticamente inoperante a efectos prácticos cuando la exigencia es máxima. No hay nadie que dé soporte táctico a la zaga en defensa; ningún mediocentro caerá a bandas para tapar las subidas de los laterales, ninguno se incrustará entre los centrales para ayudar un poco en los centros laterales. Nadie ayudará a sacar el balón si Banega no está en el terreno de juego; como pudimos ver ayer, una mínima presión a la salida hace que los defensas, confusos, terminen pasándose el balón entre ellos, sin albirar a compañero alguno, hasta que indefectiblemente el cancerbero envía un pelotazo hacia campo contrario (o directamente a las gradas, en alguna ocasión).

Pelotazo que, por cierto, nadie podrá bajar, puesto que el Atlético no está diseñado para jugar por alto; no posee un Drogba o un Adebayor capaz de hacerse con el balón aéreo y peinarlo buscando desmarques a su espalda o bajarlo para buscar llegadas desde atrás. Es decir, que el Atlético, ya de inicio, desprecia por completo la salida del balón y sólo puede vivir del robo en campo contrario y de la contra subyacente (una contra que debe ser corta, por cierto, puesto que si hay que elaborar se pierde toda opción de llegar con claridad a la portería contraria).

Con un panorama de estas características, es obvio que cualquier central que se pueda fichar, a menos que por sí solo represente una salida del balón limpia - absolutamente comprensible la ambición atlética de fichar a Márquez, por ejemplo (aunque lo siento, es azulgrana y no se toca, debilidad personal de un servidor) -, parecerá un tronco de cuidado; y si a ello le sumas la falta total de apoyo defensivo de la media al eje de la zaga, tenemos por qué cualquier delantero puede encarar en cualquier momento a los defensas atléticos y, si posee un poco de desborde, dejarles por los suelos con facilidad (al parecer, Messi tiene algo que decir al respecto...).

Para más inri, si repasamos la plantilla atlética, más allá del partido de ayer, nos encontramos con, además de Maniche, Assunçao y Banega, a los jóvenes Camacho y Raúl García, amén de Miguel de las Cuevas. Es decir, dos futbolistas con una proyección tremenda y un jugador venido del Hércules que aún no ha encontrado un rol sólido dentro del proyecto.

Muy, muy poco, siendo realistas.

¿Qué le vamos a hacer? (Homenaje al TCM)

No soy nadie para establecer una planificación deportiva seria; no conozco los entresijos del Atlético, ni su situación económica, como para aventurarme a eso.
















Sólo sugeriría una modificación, de cara a aprovechar al máximo los recursos del equipo y preparado especialmente para los partidos de máxima exigencia; un recurso análogo al cambio del 4-4-2 al 4-3-3 que planteaba Sir Alex Ferguson en la pasada edición de la Champions para partidos duros, colocando un 4-1-4-1 en defensa. La opción que planteo es precisamente la misma; cambiar el dibujo a un 4-3-3, prescindiendo o bien de un extremo (probablemente Simao, teniendo en cuenta el recorrido mucho mayor de Maxi y el trabajo nada desdeñable que puede desarrollar el argentino en fase defensiva), o bien directamente de Forlán (opción que personalmente no consideraría la más adecuada, pero que también podría ser válida según el rival), con el objetivo de insertar un tercer centrocampista que dé un poco de aire a la media colchonera.

La cuestión es la siguiente; para cubrir el máximo de perfiles, me parece obvio que a día de hoy Banega (un futbolista cedido por el Valencia, por otra parte, cosa que no habla muy bien de la dirección deportiva atlética precisamente) es absolutamente necesario en la media rojiblanca. Los otros dos futbolistas, una vez cubierto el rol de organizador, deberían aportar, en líneas generales: a)trabajo defensivo, y b)llegada (en forma de finalización o de pase, como apunta Adrián en su artículo de LDB).

En el Atlético, el futbolista que posiblemente tenga más llegada en el plano finalizativo es Raúl García; no obstante, por jerarquía, posiblemente ubicaríamos antes a Maniche. No descartaría, no obstante, colocarles a ambos sobre el terreno de juego, como se hizo la pasada temporada en múltiples ocasiones y gracias principalmente a la polivalencia del pamplonica. No obstante, desde mi punto de vista tenerles a los dos como pareja de interiores deja coja la faceta defensiva; podríamos plantearnos tal vez la inserción de Assunçao... o lo que sería ideal, de un futbolista con auténtico recorrido defensivo que, a día de hoy, no existe en el Atlético, desgraciadamente.

La idea, pues, sería la siguiente; teniendo delante los perfiles del "11" (Maxi), de un 9 "a la Romário" (el Kun) y del "7" (Forlán), la media debería estar formada por el llegador (R. García o Maniche), el organizador (Banega, que seguramente sería el que cerraría el triángulo y por lo tanto debería asumir a su vez el rol posicional en fase defensiva) y el recuperador (aquí es donde habría el agujero a cubrir lo antes posible).

Si me pidieran mi opinión de cara a la próxima temporada (aviso: esto es puro fútbol-ficción), sabiendo que Banega volverá a Valencia, yo intentaría por cuantos medios mejor hacerme con los servicios de un futbolista experimentado como es Xabi Alonso, y de un jugador de cuantos más kilómetros mejor. El donostiarra cubriría a la perfección, desde mi punto de vista, el rol de organizador con capacidad para ejercer a su vez una labor posicional; y lo que ya podría ser absolutamente excepcional sería contar con un jugador al estilo de Flamini, que, sin estridencia alguna, dotaría la media de una capacidad recuperadora espectacular. Obviamente es casi imposible teniendo en cuenta su reciente fichaje por el Milan; pero, ah, esto son castillos en el aire, los puedo construir con lo que más me plazca...

Finalizando, pues, con mi propia sección de especulación "manoletesca", sugeriría una alineación del estilo 4-3-3 (o 4-2-3-1, incluso), con Xabi Alonso, Flamini y R. García en la media y Maxi, Forlán (ligeramente caído a banda) y el Kun delante. Ya está, ya estoy. Y es que, qué narices, todos tenemos derecho a nuestros pequeños momentos de PC Fútbol (en mi caso, Total Club Manager; siempre he sido más de FIFA)... ¿no?

22 dic 2008

Esto que van dos y...

Bueno, llevaba tiempo sin escribir ya. Pronto serán Navidades, esas fiestas que son tiempo de magia o un homenaje al consumismo según quién te las cuente, y obviamente no puedo pasar sin felicitároslas; pero antes de eso, hay un par de temas que quería tratar. Y como el blog es de un servidor (sí, sé que a veces no lo parece, pero es mío con tós sus píxeles y sus letritas de colorines y tal), pues creo que uno está en pleno derecho de escribir lo que le dé la gana, puesto que ESTO ES UN PAÍS LIBRE Y FALTARÍA MÁS, ¿¿NO?? ¡¡¡QUE YA ESTÁ BIEN DE TANTA OPRESIÓN, HOME!!! HO HAVEU VIST AIXÒ??? LA MARE QUE ENS VA PARIR!!!!

Poco tiempo para tanto cambio

Sí, ya sé. Algunos argumentarán que ya lo sabían. Son esos mismos que al principio le ponían a caer de un burro, obviamente. Pero lo cierto es que pocas veces se ha visto, aquí en el Estadi, que un proyecto recién iniciado tenga tanto éxito en tan poco tiempo. Obviamente la cosa acaba de empezar y Guardiola hace bien en pedir infinita prudencia; pero el nivel de juego es excepcional, los resultados acompañan y los elogios vienen cruzados. Sería bueno que "los que ya lo sabían" dejaran de recomendar prudencia al equipo y se la recomendaran un poco a sí mismos; el equipo la prudencia la lleva de serie, les entrena Guardiola y el técnico de Santpedor se lo está trabajando hasta las últimas consecuencias. ¿Quiénes son "los que ya lo sabían" para recomendarle nada al entrenador azulgrana?

En esencia, los mismos que llevan sabiéndolo todo desde que Kubala empezó a darle toques a un balón. Los que se creen en posesión de la verdad, pase lo que pase; los que no se ven jamás afectados por lo que digan o escriban, puesto que si funciona se arrogarán el mérito, y si no funciona, nadie se acordará del fallo.

Pues bien, querría recordarles a los "iluminados" que los aficionados podemos hacer lo que nos plazca, podemos estar eufóricos y descorchar tres botellas de cava al día; no somos nosotros/as, afortunadamente, quienes jugamos cada semana un partido de Primera y uno de Champions o Copa, sino esos veintitrés-veinticuatro profesionales (repito: pro-fe-sio-na-les, no aficionados que necesiten consejo de los "iluminados") a quienes dirige Pep Guardiola.

No nos equivoquemos. Son ellos los que jugarán, ellos los que deberán controlar esa famosísima euforia (que yo no conozco todavía, a ver si me la presentan un día de estos... eso sí, debe ser guapísima si todos hablan de ella, ¿no?). Son los jugadores y el cuerpo técnico los que deben quedar a salvo de relajaciones y demás problemas cósmicos típicos del fútbol.

Nosotros, afortunadamente, podemos hacer lo que nos venga en gana.

Elegantes formas de tirar el dinero; clases prácticas de negocio ruinoso

A principio de temporada, me vi metido en un debate sobre la decisión de Robinho de irse al ManCity. Mis argumentos eran los siguientes; el joven delantero brasileño había sido ninguneado en Madrid, un club que en ese momento (y hasta la fecha) no presentaba un proyecto sólido; su fichaje por el club inglés iba a significar el inicio del desembarco de grandes futbolistas al equipo celeste de Manchester, subvencionados por el jeque árabe de turno (que muy probablemente dejaría el City en una posición más que comprometida cuando se cansara de su juguete, todo hay que decirlo); Robinho mejoraba su contrato, se aseguraba una posición mediática sobresaliente y anunciaba el nacimiento de otro "grande" a nivel británico y europeo.

Matizo, eso sí, que el único pero era la oferta del Chelsea, que yo personalmente hubiera considerado más idónea aún dada la evidente solidez del nuevo proyecto, liderado por un técnico exitoso como Scolari y protagonizado por los futbolistas de máximo nivel del equipo "blue" al que se añadía el jugador-ganador por excelencia, el ex del Barça Deco. De todos modos, el City ofertaba más... y Robinho se fue al City, lógicamente.

Hasta aquí, bien, pero... ¿cómo podía yo prever que Mark Hughes se iba a dejar el crédito conseguido en los Blackburn Rovers a la primera de cambio? ¿Cómo podía yo prever que el City realizaría, en vez de incorporaciones lógicas y encaminadas a formar un bloque sólido, cuatro fichajes aparentemente aleatorios y más que discutibles, ninguno de los cuales de calidad verdaderamente diferencial?

Es obvio que un pobre servidor no podía saber lo rematadamente mal que lo iban a hacer en el City of Manchester Stadium... sí, lo sé, uno no es perfecto, qué queréis...

Motivación y teoría... ¿"and" o "versus"? (
N. del A.: Ensayo corto, malo y sin conclusión, no apto para gente con buen gusto)

Esto daría para un ensayo futbolístico larguísimo, profundísimo y sobretodo aburridísimo que obviamente no voy a hacer. Sólo quería poner sobre la mesa este tema; visto lo que hizo el Madrid en el Camp Nou tras caer Schuster y aparecer Juande, el cambio de mentalidad de la plantilla del Barça después de la llegada de Guardiola, o del Blackburn post-Ince con Allardyce... ¿qué tiene más peso en un equipo, el factor humano o el técnico? Difícil de decir. ¿Cómo vencieron (si es que podemos llamarlo así al desastre general que montaron entre todos) los visigodos y los romanos a Atila en los Campos Cataláunicos, justamente tras la muerte del rey Teodorico, cuando en teoría eso debía desmoralizar a los godos del oeste?

No me gusta la "poética futbolística"; creo que no hay razón alguna para comparar lo que hacen once tíos contra once más con una pelota de por medio con lo que hacían, años ha, soldados que luchaban a muerte por la causa que fuera (o por ninguna en especial en la mayor parte de casos). No creo en la "épica" (forma muy utilizada en estos últimos tiempos para tapar lo que ha sido un partido de nivel pésimo ganado por los pelos), ni en las "conjuras" (forma de llamar al mínimo orgullo profesional a un grupo sin dirección ni idea futbolística alguna), ni en nada por el estilo; pero es obvio que no se puede despegar el aspecto motivacional del puramente técnico.

Qué nivel de importancia tiene lo uno y lo otro... dependerá de vosotros. Si haces caso a los "iluminados", o mejor aún, a los "sabios" (por alguna razón, sobretodo argentinos) que propugnan que lo único importante es que los mejores jueguen sin darle relevancia al equipo como conjunto, la pizarra, el entrenamiento del día a día, las correcciones durante un partido, los planteamientos, los "scoutings" y todo el trabajo técnico apenas tiene efecto alguno; la pregunta entonces es doble, primero habría que saber por qué los clubes tiran dinero haciéndolo... y después, por qué los "iluminados" no son todos entrenadores profesionales, trabajo éste con el que se ganarían posiblemente la vida mucho mejor que colaborando en ciertos medios...

Navidad, Fin de Año... ké vonito éh bibir en un puévlo

Sí, llegan las fiestas y tal, lo del consumismo que decíamos antes, blablablá y todo eso. Muy divertido si tienes algo de dinero (cosa que nunca suele aplicar al común de los mortales, tócate las narices) y puedes hacer una escapada, aunque sea de unos pocos días, al otro cabo del mundo (no sé, a Punta Cana, a Rio de Janeiro o a Cangas del Morrazo, todo es lo mismo), acompañado de tu amada pareja y dispuesto, durante el día, a tomar muuucho, muchísimo el sol -mientras la piel aguante-, y durante la noche, a... a... esteee... bueno, a descargar muuucho, muchísimo estrés -mientras los muelles de la cama aguanten-.

Pues bien, resulta obvio que un servidor no tiene ni un triste euro en el bolsillo. ¡Qué vida más triste!, diría el tío ese que tenía un blog para colgar vídeos y ahora sale por la tele (podríamos analizar eso en gran profundidad... pero P41 lo haría con mucha más gracia y acidez que yo). Pues si viera el pobre tipo lo que es que para más inri te digan que no justo al empezar... bueno, bueno, lo dejaremos aquí, que tampoco os interesa mi vida sentimental. Al loro que podría estar embaucando a algunos de ustedes, y eso no me gusta. A lo que íbamos; si no tienes un euro, ni pareja, y en Nochevieja te encuentras viviendo en un pueblo que resulta ser lo más parecido a un agujero negro que se encuentre en el Sistema Solar... pues te tienes que aguantar y pagar veinte euros (que no tienes) para entrar en una sala (que odias con todas tus fuerzas) y pasar allí la noche (aburriéndote como una ostra en un vivero).

Como un servidor está al límite del suicidio (colectivo), pero aún conserva un cierto amor propio (¡ja!), me he negado en redondo a pagar esa entrada. ¡Sí! ¡Me rebelo contra este destino cruel, como hicieron antaño los helenos contra los reyes persas! Ahora la gracia es saber si terminaré como los héroes de Maratón (recordados eternamente y honrados por familiares y conciudadanos) o como los de las Termópilas (recordados eternamente... y alegremente crucificados por sus amigos orientales).

Deseadme
suerte; me hará mucha falta... más o menos, un par o tres de kilos. Envueltos, a ser posible, que son para regalo.

PD: Ah, y por cierto, si no nos vemos antes... ¡
Feliz Navidad!

26 oct 2008

Y ahora... ¿qué?

Mes y medio después del partido frente al Racing, esto es, seis jornadas más tarde, el Barça recibía al Almería en el Estadi.

Habían pasado muchas cosas, pero lo importante era el cambio de los medios hacia el equipo... no del equipo hacia sí mismo, porque el concepto era el mismo y lo único que había pasado es lo que repasaremos ahora.

Efectividad de cara al gol = Confianza

Si en el día del Numancia no se marcaba, si frente al Racing costó horrores marcar un gol, a partir de ahí las cifras goleadoras han sido de escándalo. ¿Casualidad? No creo. Fue bastante simple, la visita a Gijón y esos seis goles dieron una confianza abrumadora en las posibilidades del equipo; la victoria frente al Shakhtar en los últimos minutos de unos días más tarde fue el colofón de todo ello, la sensación para el equipo que tenían alma de campeones, que podían remontar a pesar de no haber jugado realmente un buen partido.

Si eres capaz de combinar brillantez con remontadas agónicas, si puedes vencer jugando bien o mal, es que dominas los registros, es que dominas los tiempos, es que tu físico aguanta hasta el final y, por lo tanto, que tienes madera de campeón. En un equipo grande, eso es sencillamente básico; esa falta de dominio de los registros, esa falta de reacción cuando algo salía mal, fue una de las grandes lacras de los dos últimos años de Rijkaard. El equipo de Pep lo posee y lo está demostrando, salga la cosa bien o mal; como bien dijo Puyol, son los partidos como el del Shakhtar los que realmente hacen vestuario.

La falta de gol, pues, se suple con goles; Eto'o empieza una racha brutal, Henry se apunta al carro, hasta Bojan cuando sale en Basilea marca con aparente facilidad; no es que estos futbolistas, como algunos oportunistas apuntaron, no tuviesen gol, es que estaban faltados de confianza en sus propias posibilidades después de unos años duros para ellos. Guardiola ha trabajado el equipo en lo tangible (físico, táctica) y en lo intangible (psicología del futbolista), y eso se nota. Se nota en la implicación de Eto'o en un proyecto que "no era el suyo"; se nota en las ganas de Messi de sobresalir, en el rol de un Henry que muchos daban por muerto pero que, sin ser brillante, trabaja como el que más y, además, marca.

Guardiola, además, solventa otro problema con la victoria en San Mamés; demuestra al equipo que no dependen de nadie, deja a Messi y Xavi en el banquillo y sin embargo se impone a los leones del Athletic. Quizás sin brillantez... pero es que en ese partido no se trataba de eso, sino de lo anterior, vencer para demostrar que el equipo puede hacerlo aún sin dos de sus pilares básicos. Un intangible fundamental que Pep también demuestra dominar.

Todo esto nos lleva a desbancar el titular de hace mes y pico y establecer uno nuevo;

Buenas ideas, buena actitud, ejecución maravillosa: Hablemos de rotaciones

Exacto. La ejecución ha mejorado enormemente, se sale a resolver los partidos con una concentración tremenda en los primeros minutos, convencidos de las inmensas posibilidades del equipo, y ello es el gran, grandísimo mérito de Pep con una plantilla que muchos consideraban faltada de calidad (también tiene gracia eso, pero bueno, es otro tema). Guardiola rota; eso es el detonante tanto de la competitividad como de la confianza. Los suplentes sienten que no lo son porque en cualquier momento juegan, los titulares (excepto, quizás, Valdés, Xavi, Eto'o, Messi y Márquez, que por cuestiones de funcionamiento son prácticamente intocables hasta la fecha) sienten que no lo son porque en cualquier momento pueden volver al banquillo. Eso faltó en Rijkaard; competitividad máxima por un puesto, si no estás concentrado lo pagas.

Y aquí se cumple la máxima de los "quince titulares como mínimo". Sí, no sólo esos cinco se sienten titulares, también lo son Henry que goza de muchos minutos, el joven Piqué que nos deslumbra a todos con una planta sencillamente espectacular, Puyol que en cambio no sorprende a nadie porque todos conocíamos su nivel maravilloso, Abidal que mejora día a día volviendo a su mejor nivel, Busquets que pinta excepcionalmente bien, un Iniesta que en los próximos años debe pasar a ser candidato claro al Balón de Oro si sigue en esta línea de efectividad y espectáculo, incluso futbolistas como Hleb, Keita y compañía, que por lesión o por lo que sea todavía no se han hecho con un rol claro, lo terminarán haciendo indudablemente si la dinámica sigue así.

Guardiola comentó que frente a los equipos grandes debería escoger ya unos fijos más o menos claros; eso es algo inevitable, puesto que necesitas, frente a equipos de máximo nivel, un funcionamiento lo más matemático y eficaz posible, pero no quita el hecho de que las rotaciones pueden y deben seguir. Si bien la columna vertebral no variará apenas frente a los Valencia, Villarreal, Sevilla, Madrid y en las eliminatorias de Champions, en partidos de Liga no hay necesidad de tener siempre al mismo once sobre el terreno de juego, para nada.

Es en esos momentos, en los clave, cuando precisamente se deberá confirmar todo lo visto hasta ahora; y sinceramente, por lo que hemos podido ver de Guardiola hasta ahora, no veo motivo por el que no deba el equipo seguir en esta línea... o quién sabe si mejorar aún...