17 abr 2010

El Clásico por Volúmenes (II)

En la entrada anterior, hablábamos de la alineación, por parte de Guardiola, de una escuadra cuanto menos sorprendente por la ubicación de los laterales; hoy seguimos con el tema, aunque cambiando de equipo y de planteamiento. Veamos una de las disposiciones de Pellegrini;

El "factor Serginho"

¿Serginho? Sí, Serginho. El brasileño era el primer cambio de Ancelotti en su época en el Milan; el equipo rossonero, que jugaba en general con un rombo bastante cerrado en el centro del campo (Pirlo; Gattusso-Seedorf; Rui Costa/Kakà), se encontraba en ocasiones con problemas a la hora de defender a equipos anchos... y especialmente, a la hora de atacar utilizando toda la amplitud del terreno de juego. Pero Carlo, discípulo de Sacchi y uno de los mejores técnicos del panorama actual, disponía de una alternativa; cambiaba a un jugador, rompía el rombo cerrado, y ubicaba a un futbolista de banda en la media. Ese hombre era Serginho, y tenemos un ejemplo de ese movimiento ni más ni menos que en la Final de Estambul'05.

Hoy, Ancelotti no ha olvidado esa opción. En un Chelsea que tiene relativamente poco que ver con ese veloz asesino frío con extremos que era la escuadra de Mourinho, Ancelotti ha convertido a Florent Malouda en uno de sus "primeros espadas"; el galo, trabajador y disciplinado, le asegura amplitud y retorno, jugando tanto en la media como en el extremo (por ejemplo, contra el ManU hace un par de semanas), e incluso siendo probado en el lateral frente al Inter en la Champions (aunque con no tanto éxito).

Con un problema similar se encontró Pellegrini a principio de temporada, cuando probó con el 4-2-2-2 en el Real Madrid, intentando potenciar el criterio de los jugadores y su movilidad más que una posición fija. En ese equipo, el brasileño Marcelo era lateral, y no había extremos como tales; la intención era que fuesen interiores y laterales los que "se dejaran caer" por el extremo, haciendo más difícil su defensa. La prueba no funcionó debido a su complejidad y a la novedad del proyecto, así como la inseguridad defensiva de Marcelo en el lateral izquierdo (especialmente, en la cobertura del segundo palo): Pellegrini se encontró entonces con el antes mencionado problema del rombo cerrado, y lo resolvió ubicando al propio Marcelo por delante de Xabi Alonso y por detrás de Kakà, en paralelo con otro interior (generalmente, Lass o Gago).

Frente al Barcelona, el Madrid sufrió de nuevo el vértigo que les ha acompañado en a los grandes encuentros a lo largo de la presente temporada, y que posiblemente les impida alzarse con un título a final de la campaña. Aún así, Marcelo cumplió correctamente su función; en ataque, su lado se mostró como el más incisivo, y en defensa, no fue por su banda, sino por la zona central (que debía ser cubierta por Gago y Xabi Alonso) por donde llegaron las mejores situaciones ofensivas de los azulgrana, generalmente de las botas de un Xavi defendido de una forma bastante deplorable. Nos encontramos, pues, frente a otra solución a esa necesidad de disponer de jugadores de banda con retorno que planteábamos en la entrada anterior, y por lo tanto, a una alternativa más a considerar para equipos en esta situación.

Pero la cosa no terminó ahí. Repasaremos más temario en la próxima entrada, que por hoy ya hemos divagado suficiente...

Foto Serginho: Daylife. Foto Marcelo: Real Madrid SC

12 abr 2010

El Clásico por Volúmenes (I)

A nivel no estrictamente futbolístico, se puede encontrar una cantidad de material tremenda sobre el Madrid-Barça del fin de semana pasado. Los recursos en ese sentido abundan; en la web, lo más recomendable que he encontrado ha sido el artículo de Enrique Ballester en Diarios de Fútbol, rompiendo tópicos acerca de la forma de jugar de los contendientes. Obviamente, las múltiples, abundantes y en general poco remarcables crónicas que se encuentran en la mayoría de medios (barcelonistas, madridistas, sevillistas, valencianistas, heterótrofos, modernillos... y algunos hasta neutrales y todo) las dejaremos para la típica "lectura en otro momento" (séase, nunca... a menos que un terrible hastío vital nos ofusque la percepción y pasemos a considerarlas interesantísimas de repente).

Pero, una vez obviado lo obvio (sic), el partido del pasado sábado resulta interesante por el despliegue táctico. A nivel conceptual, hubo muchos detalles que creo remarcables. Veamos el primero;

Una cuestión lateral de importancia central

Si hace unos meses, Jonathan Wilson nos hablabla de la creciente importancia de los laterales en el fútbol, el sábado Guardiola probó (con un éxito relativo, todo hay que decirlo) una alternativa ciertamente curiosa; tres centrales, uno de los cuales desplazado al lateral (la suerte de tener a futbolistas de la calidad, versatilidad y sobretodo disponibilidad de Puyol es difícil de contabilizar), más dos laterales, uno de los cuales desplazado al extremo. ¿Qué ganamos con ello? Bueno, en una época en la que los extremos son casi una rareza y en la que todos los futbolistas deben implicarse en las cuatro fases del juego, no nos debe sorprender el encontrar jugadores de banda de características sorprendentes en posiciones que en el juego clásico no eran las suyas. Los Robben escasean, ergo los Park entran en escena.

La variante que propuso Guardiola no funcionó principalmente por una ineficiente actuación de Alves, que es un excelente futbolista pero no una garantía a nivel táctico, y por ello en la segunda mitad fue Maxwell quien se desplazó al extremo para que Daniel volviera a su posición natural. No obstante, la situación nos dejó entrever una alternativa interesante, que permitiría pasar del 4-3-3 (o, más bien, 4-3-3-0, visto cómo jugó el Barcelona... y de ello hablaremos más adelante) al 3-5-2, un cambio más que considerable de formación que podría ordenarse con apenas un movimiento. Y no sería tan extraño, vistos los movimientos que probaron los pupilos de Guardiola a principio de temporada, cuando Busquets (y especialmente Touré) retrasaban su posición hasta detrás de los centrales para que los laterales subieran hasta el centro del campo, ayudando a Xavi a encontrar unos espacios que en otra situación difícilmente aparecerían.

La ubicación de laterales en el extremo, pues, es una solución más al problema de la amplitud combinado con la necesidad de disponer de jugadores cuyo retorno defensivo esté asegurado, uno de los problemas que han aparecido en los últimos tiempos y que Zonal Marking (una web que descubrimos gracias al crack ColdPlay en Ecos y que pasó inmediatamente a formar parte del blogroll) destacó hace un tiempo.

Pero no es lo único destacable que se vio en el Clásico. En las próximas entradas repasaremos más cuestiones curiosas... y creo que empezaremos por el "factor Serginho"...

Foto: Terra

15 mar 2010

Los tres dieces

Se ha hablado, se habla y se hablará durante unos cuantos eones (hasta que haya otro tema más jugoso para vender excelsos periódicos y maravillosas tertulias televisivas y radiofónicas, obviamente) sobre el partido de Champions entre Real Madrid y Olympique Lyonnais, sobre la eliminación del conjunto blanco y sobre todo lo que ha rodeado al segundo proyecto de Florentino Pérez hasta la fecha. Se podrían sacar muchas conclusiones resultadistas (después del partido), se podrían decir muchas cosas (todas ellas a posteriori) y se podrían criticar muchos aspectos (a toro pasado); para evitar esa posición, centraré la entrada de hoy en otra cuestión, y como suele ser habitual en este blog, en otro equipo que me es más próximo. Y es que al otro lado del puente aéreo las cosas no funcionan en absoluto como se preveía.

Ibrahimovic, el 10 que juega de 9

Zlatan Ibrahimovic es un futbolista excepcional. Técnicamente muy dotado, físicamente poderoso, el sueco posee un abanico de recursos amplísimo, especialmente en la zona de mediapuntas; su fútbol le permite moverse por la frontal del área con efectos demoledores, especialmente cuando va acompañado de otro delantero de corte más clásico. Ibrahimovic posee la capacidad de gestionar el juego directo gracias a su estatura y envergadura y a su dominio del cuerpo, que le permite enfrentarse con garantías a cualquier defensor por poderoso que sea; ello ha permitido al Barça establecer alternativas en la salida del balón, convirtiendo el balonazo frontal en una opción más, por simple que pueda parecer. Sin entrar en el "Drogbasistema" del Chelsea, Ibrahimovic ha proporcionado al Barcelona alternativas interesantes en ese aspecto.

Iniesta, el 10 que juega de 8

Andrés Iniesta es sin duda uno de los grandes talentos del fútbol mundial. Técnicamente maravilloso, con una capacidad de desborde y asociación completamente diferenciales, Iniesta resuelve prácticamente cualquier problema que se produzca en la media en base a su habilidad demoledora a la hora de batir líneas en conducción. Iniesta es uno de los valores y ejes principales de este Barcelona, que, a diferencia del de Cruyff, ha pasado de gestionar el balón en la media a hacerlo en la frontal del área. A pesar de empezar como falso extremo con Frank Rijkaard (posición en la que se forjó una reputación de ineficaz de cara a portería), su posición ha ido variando a lo largo del tiempo, ocupando, además de la posición de interior izquierdo (donde muestra su mejor fútbol), la de extremo (donde, pegado a la cal, pierde sus principales virtudes a pesar de conservar, evidentemente, el desborde) e incluso la de pivote (donde jugó en algunos [desgraciados] partidos en la última época de Rijkaard).

Messi, el 10 que... bueno, el 10

Lionel Messi es, con Cristiano Ronaldo, el mejor futbolista del planeta. En el plano técnico, de hecho, muy probablemente sea el número uno sin discusión; absoluto referente del Barça, mencionar las virtudes de Messi sería tan largo como redundante. Digamos sencillamente que en el Barcelona, que no es un equipo precisamente pequeño a día de hoy, el fútbol es lo que hace él más otros diez. Empezando originalmente en la banda desde la época de Rijkaard, la pasada temporada vio como el crack argentino se ubicaba en la posición clásica de 10, por detrás de los dos puntas, en partidos clave como el disputado en el Santiago Bernabéu o en la Final de Roma. En esos partidos, la amenaza constante que significaban Eto'o y Henry al espacio permitía a Messi vivir con cierta comodidad en el espacio creado entre centrales y pivotes, amenazados estos últimos por Iniesta y Xavi. De hecho, ningún equipo demostró en la pasada temporada tener recursos para hacer frente a esto con garantías, exceptuando el Chelsea de Hiddink.

Cuando 10+10+10 suman menos de 30

En el fútbol existen varias teorías al respecto de la gestión de la calidad. Algunos consideran que lo óptimo es tener un futbolista estrella por línea; otros, que cuanta más calidad se pueda juntar en el campo, mejor, sean los jugadores como sean. Otros consideran que el talento es algo molesto que no debería existir, pero (afortunadamente) son minoría.

En los últimos años, no obstante, hemos vivido, a pesar de los múltiples tópicos que les han rodeado, el auge y caída de varios equipos que presentaban interpretaciones muy distintas del fútbol y de la gestión de plantilla. Ello debe servir para abrir nuestras mentes al respecto; como ya se apuntó después de la Euro'08, lo cierto es que no podemos bajo ningún concepto considerar que un modelo futbolístico es superior o inferior a otro. No obstante, cabe remarcar que en todo modelo se debe mantener una coherencia; que en todo sistema es obligatorio que exista una relación directa entre la idea y lo plasmado en el campo. En el caso concreto del Barça, se ha producido una anomalía inesperada, avivada por situaciones imprevistas; el comportamiento de Ibrahimovic, Iniesta y Messi ha sufrido una inexplicable tendencia hacia la incomprensión en vez de hacia el entendimiento. Sus características, en vez de sumarse, se han solapado; donde esperábamos a un Ibrahimovic delantero, con presencia constante en el área, hemos encontrado a un Ibrahimovic "quinto centrocampista", sumado a un Iniesta en horas bajas y a un Messi que en ocasiones ha copado demasiado protagonismo en vez de mantener la disciplina posicional. Ello, sumado a factores externos a ellos tres que ahora resumiremos, ha provocado que el nivel futbolístico azulgrana de esta temporada fuese sensiblemente más pobre de lo esperado.

10+10+10... +2, +7, +11, +8...

No obstante, no es la intención de este artículo concluir que Iniesta, Messi y Zlatan son incompatibles. Principalmente, porque seguramente eso sería faltarle a la verdad; sus perfiles son similares, pero en absoluto iguales. La solución del Barça a los tres principales problemas causados por este solapamiento (faltas de profundidad, presencia en el área y finalización) debe pasar por un trabajo colectivo y por una utilización más efectiva de las piezas disponibles; Alves debe ser más incisivo y todo lo profundo posible, Keita y Henry deben recuperar peso cuanto antes por ser los dos perfiles muy necesarios dada la situación.

De hecho, cabe incidir en estos dos últimos futbolistas. Las lesiones en el caso del primero, y la decadencia física y el entorno en el caso del segundo, han terminado apartándoles del once titular, cuando se trata de dos jugadores de calidad contrastada y sobretodo de un aporte clarísimo de soluciones al los problemas del "triple 10"; frente al "centrocampismo" de Zlatan, la capacidad para pisar área constantemente de Henry y Keita serían clave; frente a la falta de profundidad debido a la poca indicidencia de los desmarques de ruptura en el fútbol azulgrana en los últimos tiempos, la calidad en el desmarque de Thierry sería una válvula de escape maravillosa.

Así pues, y como colofón a la reflexión, cabría concluir que en ningún caso hay que considerar a Zlatan un error, ni culparle a él de los problemas del equipo. Tampoco sería justo hablar de problemas de planificación, cuando la plantilla de por sí incluye una gran variedad de futbolistas con capacidad para resolver estos mismos problemas. Sencillamente, las circunstancias no han sido las más adecuadas, ni desde dentro ni desde fuera del club (aunque lo segundo era de esperar, como siempre...). Y obviamente, se está perfectamente a tiempo de resolver estos problemas... o debería.

PS:  Encuentro por la red, gracias como siempre al crack Louis, el blog de un personaje curioso y fascinante, el periodista de guerra Ramón Lobo, colaborador de El País. Un hombre que ha vivido en primera persona algunos de los mayores conflictos de los últimos tiempos es una voz bastante autorizada a la hora de hablar de prácticamente cualquier cosa; aquel que ha vivido los extremos de la existencia humana siempre es mucho más capaz de abstraerse y relativizar, de calibrar la gravedad de un problema, que aquellos que vivimos un día a día más monótono y marcado, en líneas generales, por conflictos cíclicos y previsibles.

Por eso me apena que hasta él, incluso él, tenga que terminar hablando de periodismo deportivo. En su artículo de hoy, Ramón nos da su visión sobre el tema. Y no es muy halagüeña precisamente, no.

16 feb 2010

Pésame

Toca hoy escribir un artículo breve, sabiendo no obstante que tengo la obligación moral de presentar tanto la tercera y última parte de la entrevista a Ramon Besa como la mitad no publicada del artículo sobre el pressing. Pero hay un tema de actualidad que salta a la palestra de esas cuestiones extrañas en las que nadie se suele fijar y que llenan este blog; y es que ayer, quince de febrero, laSexta emitió el vigesimosexto y último "Periodistas Fútbol Club", programa análogo a "Sé lo que hicisteis" pero en versión deportiva.

Yo os doy mi pésame. Y os lo doy porque, a pesar de que el programa quizás no era todo lo agrio que se podría esperar (debido sobretodo a las filias y fobias de la cadena, qué le vamos a hacer), lo cierto es en un país con una prensa como la que leemos, vemos y escuchamos cada día es absolutamente necesario que exista un frente crítico que impida, o cuanto menos denuncie, los infinitos excesos de la misma.

Aplaudí, como muchos otros, la iniciativa de laSexta al crear el programa. No obstante, ya fue un error el cambiarlo de horario; la nueva franja le daba muy poco margen a un show así, y como era de esperar, una cosa conduce a la otra y poco después Periodistas Fútbol Club ha desaparecido de la parrilla a pesar de haber doblado, en apenas cinco semanas, su cota de share.

Triste, triste. Suerte que siempre nos quedará Louis... y la esperanza de que alguien recoja el testigo de Dani Mateo y compañía. Lo antes posible, por cierto.

3 ene 2010

Elogio del Pressing (I)

Leía el otro día a Jonathan Wilson (todo un descubrimiento, por cierto), y no podía evitar sonreír ante su fijación con el fútbol del Este y especialmente con Valeriy Lobanovskiy, el genial técnico del Dynamo de Kíev y de la URSS fallecido, desgraciadamente, en 2002. Según Wilson, periodista del The Guardian, el entrenador ucraniano representaba para la Europa oriental lo mismo que Arrigo Sacchi para la occidental; el gran referente del "nuevo fútbol", el directo heredero del llamado (no siempre con acierto) "Fútbol Total" de Rinus Michels y la Holanda'74.

Y es que, queráis o no, a un servidor siempre le ha parecido digno de elogio que un equipo decida ir al ataque desde el primer momento, a buscar el balón y no a esperar al contrario. Por eso creo que son especialmente destacables los partidos como el que ayer enfrentó en el Camp Nou al Barcelona y al Villarreal, y por eso os quería presentar mi humilde

Elogio del Pressing (I): Hacia delante desde atrás


Comúnmente, se considera que el primer técnico en poner en práctica el pressing tal como lo conocemos hoy en día fue Victor Maslov, entrenador precisamente del Dynamo de Kíev entre 1964 y 1970. No obstante, y por alguna razón desconocida, su nombre ha pasado desapercibido; seguramente, el nacimiento del Ajax de Michels y Cruyff, pocos años después, y su similar concepción del fútbol (con algunos añadidos nada despreciables) representaron una sombra demasiado alargada como para concederle demasiado crédito al nombre del pobre Maslov.

Y es que no podemos pasar por alto que ese Ajax se convirtió en el gran heraldo de una nueva forma de entender el deporte del balón, ganando tres Copas de Europa consecutivas entre 1971 y 1973 y sirviendo de base, tanto conceptual como material (no hay que olvidar que tanto el entrenador como la gran mayoría de los jugadores del Ajax integraban también la selección holandesa) para el gran escaparate que representó el Mundial'74. Sin olvidarnos, por cierto, de la contribución de Osvaldo Zubeldía, cuya interpretación de la norma del fuera de juego permitió la creación del "achique", concepto clave en la Holanda'74 y el tema principal del ensayo de hoy. Veamos un ejemplo; minuto 1:31 del siguiente vídeo.



Ciertamente espectacular. La forma en la que los jugadores holandeses se coordinan para dejar en fuera de juego a los delanteros uruguayos es algo tremendo.

Es obvio, pues, que el primer concepto clave en el pressing es el fuera de juego. Paradógico tal vez, pero lógico; para presionar, el equipo debe mantenerse junto y tener las líneas muy cerca unas de las otras, puesto que en caso contrario el desgaste físico es mayúsculo y la efectividad muy reducida. De hecho, al respecto de esto, Arrigo Sacchi insistía en que la distancia entre el delantero y el último defensa durante la presión (ordenada por Franco Baresi al célebre grito de "¡Milan!") nunca podía ser superior a los 25m: ello nos da una idea de la importancia clave de la reducción de distancia entre líneas a la hora de ejercer la presión.

Veamos otro ejemplo de achique; una década y media más tarde, el Milan de Sacchi con el mismo movimiento para dejar a los delanteros del Nacional de Medellín en offside. Minuto 0:35;



Hay que destacar muy especialmente la comprensión, por parte de Sacchi y de sus hombres (tal como nos recordaba el gran Baresi en una entrevista concedida hace poco a El País), de que la aplicación del achique y el uso del offside agresivo dependía en gran manera de la actitud del equipo contrario; el fuera de juego no es algo que se pueda usar en cualquier momento, sino sólo en circunstancias determinadas y dependiendo siempre del balón.

En respecto a esto, el mismo Baresi lo define claramente: balón cubierto, balón descubierto. En la situación del vídeo, además, se ve de forma diáfana; cuando el defensa milanista ve que no puede llegar al jugador con balón, va hacia atrás y repliega; cuando ve que un compañero llega para marcarle y evitar que piense, entonces y sólo entonces es cuando la zaga entera se va hacia adelante y deja en fuera de juego a los delanteros colombianos. Es cuando el rival está presionado, pues, cuando el achique es realmente efectivo; y ese es el error de muchos equipos, la descoordinación entre centrocampistas y zagueros. Por eso decimos muchas veces que, cuando una zaga tiene claros problemas, los culpables no son ellos, sino los futbolistas que tienen por delante.

Para resumirlo, pues, podríamos decir que distintas épocas... mismos conceptos. Lo que en Sudamérica nació bajo el nombre de "achique" se aprovechó en Europa para el "Fútbol Total", junto con la presión adelantada del Dynamo y la universalidad que exigía Michels a sus futbolistas.

No hay que obviar, no obstante, un cambio que fue importante a la hora de entender la evolución del fútbol en los noventa hacia un juego algo más conservador, y fue la liberalización de la norma del fuera de juego (tal como Wilson nunca duda en recordarnos): de considerar en fuera de juego a un futbolista en línea con el último defensa se pasó a considerarle en posición legal, y eso fue un trastorno importante en el funcionamiento de las líneas defensivas (máxime si consideramos las apreciaciones, dejadas a criterio del árbitro, sobre la intervención del mencionado futbolista en la jugada o no a la hora de señalar el offside, que entraron en vigor hace escasas temporadas). Ello provocaba un comprensible miedo a no poder cubrir el balón con suficientes garantías de éxito, y por consiguiente causó que las zagas se tiraran unos metros hacia atrás y apostaran por un fútbol bastante más conservador en una mayoría de casos.

Afortunadamente, no en todos; y es que algunos aún recuerdan qué significa el fútbol total, aunque no lo practiquen al uso antiguo. Y de eso precisamente hablaremos en la siguiente entrega, que será tan pronto como mis amados exámenes me permitan. Gracias por vuestra atención y.. ¿recordáis el Guiñol? Pues muy buenas noches, oches.

PD: ¡Eh!, que ya se me olvidaba... ¡¡Feliz Año!!

15 dic 2009

Entrevista a Ramon Besa (II)

Hete aquí la segunda parte de la entrevista con Ramon Besa, periodista de El País, que sigue a la primera parte, publicada un poco más abajo (venga, para que no me digáis que os da pereza buscarla, os dejo el link y todo... si es que fíjese si es buena persona, hoygan...).

Esta segunda parte versa sobre la prensa deportiva en este país, más que sobre la labor del periodista en sí. Aquí os la dejo:


Ramon Besa (II). La Prensa Deportiva: Tesis y monotonía, los grandes enemigos 

Pregunta: Repasando la prensa actual, y sobretodo en el caso más conocido, que es el del fútbol... ¿Cree Vd. que hay una interrelación entre el periodista y el suceso? ¿Puede la prensa precipitar los acontecimientos, o incluso provocarlos?

Respuesta: De nuevo, el problema es el periodismo de tesis, y el hecho de que, en líneas generales, se confuden términos muy distintos como son populismo y prestigio. Ser popular es relativamente fácil; tener prestigio es muy difícil. El problema es que el populismo es rentable; es sencillo, por ejemplo, decir que un entrenador es un desastre basándote en la tesis de que son los jugadores quienes hacen y deshacen. Esto ha pasado en varias ocasiones, y sigue ocurriendo; probar lo contrario es difícil, y además permite crear corrientes de opinión que aseguran audiencia a pesar de que seguramente la tesis en cuestión no esté basada en datos objetivos.

Sin embargo, hay una matización que hacer en este caso, y es que el evitar las tesis no implica que como periodista no debas tomar partido. Puedes hacerlo, por supuesto, pero teniendo siempre en cuenta que la opinión que emitas deberá ser fundamentada, y que para ello necesitas unos argumentos sólidos y no frivolidades. Este periodismo de tesis que comentamos no tiene en cuenta la realidad en la mayoría de ocasiones, y por eso mismo se ve superado por ella.

P: Siguiendo con esta revisión de la prensa, ¿por qué parece imposible que en España aparezca un periódico con una posición neutra, análogo a la Gazzetta dello Sport italiana, o a L'Équipe francés?

R: Es posible que las nuevas generaciones consigan crearlo; yo tengo mucha fe en ello, al dedicarme también a la docencia. Nuestra generación, seguramente por circunstancias históricas, políticas y sociales, se ha dedicado a la prensa de club; Italia, como Francia, dispone de una prensa "para todos" porque también es distinta la implicación de ésta en la sociedad. Incluso la concepción ciudadana del propio país lo es. Además, hay que tener en cuenta que en ambos territorios la prensa escrita tiene un valor mucho más alto que el de otros medios como la radio; por su propia naturaleza, los medios audiovisuales requieren la generación de un volumen de información muy grande, y ello provoca circunstancias muy particulares. A modo de ejemplo, el tratamiento mediático que se da aquí a los dos grandes clubes de fútbol; las cadenas de radio y televisión se dedican primero al club en cuestión casi como si de un culebrón se tratara, luego le dedican un espacio al vecino (Atlético o Espanyol), y finalmente al rival. Con esto se puede rellenar una especie de telenovela diaria, que sin embargo en realidad no es periodismo deportivo.

Y es que, hablando de otros países, la desgracia es que aquí la prensa deportiva ocupa el mismo espacio que los tabloids amarillistas en el Reino Unido. Como la propia concepción del tabloid aquí no fructificó, se sustituyó por una combinación entre prensa del corazón, por un lado, y prensa deportiva, por el otro. Es la instrumentalización de lo que yo definiría como "gas sentimental": una especie de juego en el que todo vale, en el que nos alejamos completamente de la parcela deportiva entrando en terrenos privados, personales, y a veces incluso peligrosos si no somos muy especialmente cuidadosos a la hora de escoger las palabras.

P: ¿Considera Vd. que puede existir una banalización de la información deportiva debida a la falta de memoria histórica? ¿Por qué se crea una tendencia al tópico que se podría evitar a poco que miráramos hacia atrás?

R: Los periódicos tienen una mecánica muy simple: previa, crónica, resaca. Con esto puedes vivir todo el año sin mirar lo que hiciste la semana pasada. Mi punto de vista al respecto es que hay que acabar con las previas convencionales; debemos terminar con el monótono ritual de ir a las ruedas de prensa prepartido, encender la grabadora, volver a la redacción y sacar un titular anodino que coincidirá con todos los demás medios. Hay que buscar opciones distintas, direcciones nuevas que explorar; intentando conocer más a fondo a los protagonistas, por ejemplo.

En los últimos tiempos se dice que la gente no lee, y que es por eso que dejan de comprar los periódicos; pero la realidad es que los periódicos que publicamos son de muy baja calidad. ¿Cuántas noticias ofrecemos que no puedan conseguirse entrando en cualquier momento en Internet, o mediante cualquier medio audiovisual? ¿Qué diferencia existe entre una tertulia de bar y las que vemos en múltiples programas de televisión y radio? La gente deja de comprar los periódicos porque lo que les ofrecemos no les motiva, sencillamente.

Es esta mezcla entre mecanización y vulgarización, pues, la que está provocando que el periodismo pierda la curiosidad, el interés, la capacidad de sacar información de donde sea y a pesar de las dificultades. La nuestra es una profesión romántica; si no queremos aceptarlo, mejor que nos dediquemos a otra cosa. 

P: En relación a esta cuestión, ¿cree Vd. que unos contenidos mucho más completos, buscando un análisis más profundo, podrían aunar popularidad y prestigio, y lograr mejorar las cifras de ventas?

R: ¿Cómo sabes si lo que haces día a día vende más o menos? ¿Por qué lo crees de una forma u otra? Son preguntas de difícil respuesta. En nuestro gremio, una de los mayores obstáculos es el tiempo; los deportes son a tiempo real, y debemos mantenernos dentro unos parámetros que a veces nos limitan sin que podamos evitarlo. Superar estas dificultades de la mejor manera que podamos me parece más importante que pensar en qué interesa al público y qué no. En vez de ello, la pregunta que nos hacemos en la redacción, día tras día, es si estamos contentos con la sección que hemos publicado; sea por propio convencimiento o por comparación con los demás. En mi caso, compro cada día cinco o seis periódicos y comparo, comparo en qué hemos estado mejor y en qué nos han superado. Así, el análisis que intento hacer es cualitativo, y no cuantitativo como lo sería si me fijara tan sólo en las cifras de ventas.

Repito que hay que tener en cuenta una cuestión básica: en las noticias puntuales, los gabinetes de comunicación van mil pasos por delante de la prensa escrita, y es por eso que debemos diferenciarnos de ellos. El periodismo es buscar al personaje, acercarse al máximo a la noticia: llamar a teléfonos y a timbres, hacer preguntas, insistir frente a las puertas cerradas. Esto es lo que como periodistas tenemos el deber de ofrecer a los lectores, porque otra cosa es sencillamente hacer de encargado de almacén, y entonces es cuando la información es simple, trivial, banal... como le quieras llamar.

(Aquí termina la segunda parte de la entrevista. Como habéis podido ver, hasta ahora los temas tratados han sido exclusivamente periodísticos y profesionales; en la próxima entrega intentaremos acercanos un poco más al personaje más allá de su trabajo propiamente dicho... porque el sr. Besa es alguien que realmente tiene cosas que contar, y muy interesantes. No os lo perdáis)

Entrevista a Ramon Besa (I)

Debido a una cuestión, digámoslo así, laboral, he tenido la inmensa suerte de poder entrevistar a uno de los grandes referentes del periodismo deportivo en este país en la persona de Ramon Besa, director de deportes del periódico El País en Barcelona. Antes de entrar en materia, quería agradecerle su absoluta disponibilidad, su proximidad y especialmente su total colaboración. Debido a su longitud, os la ofrezco en varias partes para facilitar su lectura, esperando que os interese tanto como me interesó a mí hacerla.

Ramon Besa (I). El Periodismo: Un cuestión de principios 

Pregunta: ¿Qué es el periodismo, Sr. Besa?

Respuesta: Curiosidad. Explicar cosas, contar a la gente historias que requieran un profesional que las transmita de forma objetiva para que cada uno extraiga sus propias conclusiones.

P: Vd. se dedica a la crónica. ¿Qué tiene de especial ese género?

R: Creo que, en la perversión de estilos que existe en la actualidad, donde es muy difícil distinguir entre opinión e información, la crónica es un género que permite interpretar los hechos. No hay que olvidar que el sujeto de nuestra crónica siempre debe ser el evento que contemos, y nunca únicamente sus participantes o nuestras opiniones; hay que hacer un ejercicio de objetividad sin olvidar que como periodistas también tenemos nuestras filias y fobias. Es nuestro deber, pues, encontrar el equilibrio entre éstas últimas y la peligrosa tendencia a la autocensura para camuflarlas, muy nociva pues no refleja ni lo que realmente pensamos, ni lo que realmente está ocurriendo.

P: Sobre la mirada periodística. ¿Cómo debe enfocar un cronista su trabajo, en líneas generales?

R: Lo más importante es no tener tesis. Se produce hoy en día una cierta impostura, si se me permite decirlo, consistente en la falsa necesidad de tener una tesis y aplicarla hasta las últimas circunstancias, cuando en realidad eso es completamente contraproducente. El periodista debe ser escéptico: mirar, contrastar, y hablar. Hoy en día la tecnología nos tienta a cometer uno de los grandes errores de nuestra profesión, y es el de caer en la tentación de hacer periodismo sin salir de la redacción. Pones la radio y la televisión y tienes suficiente; miras y escuchas, y haces un resumen. Pues bien, esto es precisamente lo contrario a lo que debes hacer realmente: tienes que ir adonde se produzca el evento que quieras cubrir, debes verlo tú mismo y extraer tus propias conclusiones. Si ves un partido por televisión, tu crónica no será la del partido de verdad, sino del que te han enseñado, y por lo tanto será sesgada: es por ello que el periodista jamás debe informar a través de terceras personas.

Es posible, no obstante, que esta cuestión lo que en realidad demuestre es la debilidad actual del periodismo escrito frente al audiovisual; hoy en día, la discusión no es sobre quién escribe mejor, sino sobre si la retransmisión ha sido más o menos fanática. Esto a mí, como periodista de un medio escrito, me duele.

P: Otra cuestión sobre metodología. ¿Cómo debe prepararse su trabajo un cronista, o un periodista en general?

R: El buen periodista se debe preparar igual que un deportista o un técnico frente a un partido. Si transmites un evento deportivo, debes conocer los pormenores del mismo antes de que éste siquiera comience; la situación de los equipos si el deporte es colectivo, los antecedentes de cada uno, su forma de jugar, lo que les haya ocurrido en las últimas semanas, quizás unas pinceladas históricas de los participantes... y luego tener capacidad, obviamente, para hacer frente a situaciones imprevistas. Teniendo en cuenta que, por mucho que te prepares, siempre corres el riesgo de encontrarte con el partido a punto de finalizar sin haberlo comprendido; esto suele provocar un vértigo terrible, pero hay que sobreponerse aunque ello signifique terminar escribiendo una crónica más descriptiva que conceptual.

Uno de los principales problemas hoy en día, que además está conectado directamente a lo anterior, es la tendencia del periodista deportivo a creer que, una vez alcanzado un gran objetivo (por ejemplo, la crónica de un gran partido, o de una final), ya no hay que seguirse preparando. Los periodistas de otros temas se forman constantemente, asisten a cursos, realizan másters; los deportivos parece que han descubierto la piedra filosofal y que saben más que el entrenador.

(Noo, todavía no está, tranquilos; este es el final de la primera parte. La segunda parte la encontraréis aquí)