15 dic. 2009

Entrevista a Ramon Besa (I)

Debido a una cuestión, digámoslo así, laboral, he tenido la inmensa suerte de poder entrevistar a uno de los grandes referentes del periodismo deportivo en este país en la persona de Ramon Besa, director de deportes del periódico El País en Barcelona. Antes de entrar en materia, quería agradecerle su absoluta disponibilidad, su proximidad y especialmente su total colaboración. Debido a su longitud, os la ofrezco en varias partes para facilitar su lectura, esperando que os interese tanto como me interesó a mí hacerla.

Ramon Besa (I). El Periodismo: Un cuestión de principios 

Pregunta: ¿Qué es el periodismo, Sr. Besa?

Respuesta: Curiosidad. Explicar cosas, contar a la gente historias que requieran un profesional que las transmita de forma objetiva para que cada uno extraiga sus propias conclusiones.

P: Vd. se dedica a la crónica. ¿Qué tiene de especial ese género?

R: Creo que, en la perversión de estilos que existe en la actualidad, donde es muy difícil distinguir entre opinión e información, la crónica es un género que permite interpretar los hechos. No hay que olvidar que el sujeto de nuestra crónica siempre debe ser el evento que contemos, y nunca únicamente sus participantes o nuestras opiniones; hay que hacer un ejercicio de objetividad sin olvidar que como periodistas también tenemos nuestras filias y fobias. Es nuestro deber, pues, encontrar el equilibrio entre éstas últimas y la peligrosa tendencia a la autocensura para camuflarlas, muy nociva pues no refleja ni lo que realmente pensamos, ni lo que realmente está ocurriendo.

P: Sobre la mirada periodística. ¿Cómo debe enfocar un cronista su trabajo, en líneas generales?

R: Lo más importante es no tener tesis. Se produce hoy en día una cierta impostura, si se me permite decirlo, consistente en la falsa necesidad de tener una tesis y aplicarla hasta las últimas circunstancias, cuando en realidad eso es completamente contraproducente. El periodista debe ser escéptico: mirar, contrastar, y hablar. Hoy en día la tecnología nos tienta a cometer uno de los grandes errores de nuestra profesión, y es el de caer en la tentación de hacer periodismo sin salir de la redacción. Pones la radio y la televisión y tienes suficiente; miras y escuchas, y haces un resumen. Pues bien, esto es precisamente lo contrario a lo que debes hacer realmente: tienes que ir adonde se produzca el evento que quieras cubrir, debes verlo tú mismo y extraer tus propias conclusiones. Si ves un partido por televisión, tu crónica no será la del partido de verdad, sino del que te han enseñado, y por lo tanto será sesgada: es por ello que el periodista jamás debe informar a través de terceras personas.

Es posible, no obstante, que esta cuestión lo que en realidad demuestre es la debilidad actual del periodismo escrito frente al audiovisual; hoy en día, la discusión no es sobre quién escribe mejor, sino sobre si la retransmisión ha sido más o menos fanática. Esto a mí, como periodista de un medio escrito, me duele.

P: Otra cuestión sobre metodología. ¿Cómo debe prepararse su trabajo un cronista, o un periodista en general?

R: El buen periodista se debe preparar igual que un deportista o un técnico frente a un partido. Si transmites un evento deportivo, debes conocer los pormenores del mismo antes de que éste siquiera comience; la situación de los equipos si el deporte es colectivo, los antecedentes de cada uno, su forma de jugar, lo que les haya ocurrido en las últimas semanas, quizás unas pinceladas históricas de los participantes... y luego tener capacidad, obviamente, para hacer frente a situaciones imprevistas. Teniendo en cuenta que, por mucho que te prepares, siempre corres el riesgo de encontrarte con el partido a punto de finalizar sin haberlo comprendido; esto suele provocar un vértigo terrible, pero hay que sobreponerse aunque ello signifique terminar escribiendo una crónica más descriptiva que conceptual.

Uno de los principales problemas hoy en día, que además está conectado directamente a lo anterior, es la tendencia del periodista deportivo a creer que, una vez alcanzado un gran objetivo (por ejemplo, la crónica de un gran partido, o de una final), ya no hay que seguirse preparando. Los periodistas de otros temas se forman constantemente, asisten a cursos, realizan másters; los deportivos parece que han descubierto la piedra filosofal y que saben más que el entrenador.

(Noo, todavía no está, tranquilos; este es el final de la primera parte. La segunda parte la encontraréis aquí)

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