22 dic. 2008

Esto que van dos y...

Bueno, llevaba tiempo sin escribir ya. Pronto serán Navidades, esas fiestas que son tiempo de magia o un homenaje al consumismo según quién te las cuente, y obviamente no puedo pasar sin felicitároslas; pero antes de eso, hay un par de temas que quería tratar. Y como el blog es de un servidor (sí, sé que a veces no lo parece, pero es mío con tós sus píxeles y sus letritas de colorines y tal), pues creo que uno está en pleno derecho de escribir lo que le dé la gana, puesto que ESTO ES UN PAÍS LIBRE Y FALTARÍA MÁS, ¿¿NO?? ¡¡¡QUE YA ESTÁ BIEN DE TANTA OPRESIÓN, HOME!!! HO HAVEU VIST AIXÒ??? LA MARE QUE ENS VA PARIR!!!!

Poco tiempo para tanto cambio

Sí, ya sé. Algunos argumentarán que ya lo sabían. Son esos mismos que al principio le ponían a caer de un burro, obviamente. Pero lo cierto es que pocas veces se ha visto, aquí en el Estadi, que un proyecto recién iniciado tenga tanto éxito en tan poco tiempo. Obviamente la cosa acaba de empezar y Guardiola hace bien en pedir infinita prudencia; pero el nivel de juego es excepcional, los resultados acompañan y los elogios vienen cruzados. Sería bueno que "los que ya lo sabían" dejaran de recomendar prudencia al equipo y se la recomendaran un poco a sí mismos; el equipo la prudencia la lleva de serie, les entrena Guardiola y el técnico de Santpedor se lo está trabajando hasta las últimas consecuencias. ¿Quiénes son "los que ya lo sabían" para recomendarle nada al entrenador azulgrana?

En esencia, los mismos que llevan sabiéndolo todo desde que Kubala empezó a darle toques a un balón. Los que se creen en posesión de la verdad, pase lo que pase; los que no se ven jamás afectados por lo que digan o escriban, puesto que si funciona se arrogarán el mérito, y si no funciona, nadie se acordará del fallo.

Pues bien, querría recordarles a los "iluminados" que los aficionados podemos hacer lo que nos plazca, podemos estar eufóricos y descorchar tres botellas de cava al día; no somos nosotros/as, afortunadamente, quienes jugamos cada semana un partido de Primera y uno de Champions o Copa, sino esos veintitrés-veinticuatro profesionales (repito: pro-fe-sio-na-les, no aficionados que necesiten consejo de los "iluminados") a quienes dirige Pep Guardiola.

No nos equivoquemos. Son ellos los que jugarán, ellos los que deberán controlar esa famosísima euforia (que yo no conozco todavía, a ver si me la presentan un día de estos... eso sí, debe ser guapísima si todos hablan de ella, ¿no?). Son los jugadores y el cuerpo técnico los que deben quedar a salvo de relajaciones y demás problemas cósmicos típicos del fútbol.

Nosotros, afortunadamente, podemos hacer lo que nos venga en gana.

Elegantes formas de tirar el dinero; clases prácticas de negocio ruinoso

A principio de temporada, me vi metido en un debate sobre la decisión de Robinho de irse al ManCity. Mis argumentos eran los siguientes; el joven delantero brasileño había sido ninguneado en Madrid, un club que en ese momento (y hasta la fecha) no presentaba un proyecto sólido; su fichaje por el club inglés iba a significar el inicio del desembarco de grandes futbolistas al equipo celeste de Manchester, subvencionados por el jeque árabe de turno (que muy probablemente dejaría el City en una posición más que comprometida cuando se cansara de su juguete, todo hay que decirlo); Robinho mejoraba su contrato, se aseguraba una posición mediática sobresaliente y anunciaba el nacimiento de otro "grande" a nivel británico y europeo.

Matizo, eso sí, que el único pero era la oferta del Chelsea, que yo personalmente hubiera considerado más idónea aún dada la evidente solidez del nuevo proyecto, liderado por un técnico exitoso como Scolari y protagonizado por los futbolistas de máximo nivel del equipo "blue" al que se añadía el jugador-ganador por excelencia, el ex del Barça Deco. De todos modos, el City ofertaba más... y Robinho se fue al City, lógicamente.

Hasta aquí, bien, pero... ¿cómo podía yo prever que Mark Hughes se iba a dejar el crédito conseguido en los Blackburn Rovers a la primera de cambio? ¿Cómo podía yo prever que el City realizaría, en vez de incorporaciones lógicas y encaminadas a formar un bloque sólido, cuatro fichajes aparentemente aleatorios y más que discutibles, ninguno de los cuales de calidad verdaderamente diferencial?

Es obvio que un pobre servidor no podía saber lo rematadamente mal que lo iban a hacer en el City of Manchester Stadium... sí, lo sé, uno no es perfecto, qué queréis...

Motivación y teoría... ¿"and" o "versus"? (
N. del A.: Ensayo corto, malo y sin conclusión, no apto para gente con buen gusto)

Esto daría para un ensayo futbolístico larguísimo, profundísimo y sobretodo aburridísimo que obviamente no voy a hacer. Sólo quería poner sobre la mesa este tema; visto lo que hizo el Madrid en el Camp Nou tras caer Schuster y aparecer Juande, el cambio de mentalidad de la plantilla del Barça después de la llegada de Guardiola, o del Blackburn post-Ince con Allardyce... ¿qué tiene más peso en un equipo, el factor humano o el técnico? Difícil de decir. ¿Cómo vencieron (si es que podemos llamarlo así al desastre general que montaron entre todos) los visigodos y los romanos a Atila en los Campos Cataláunicos, justamente tras la muerte del rey Teodorico, cuando en teoría eso debía desmoralizar a los godos del oeste?

No me gusta la "poética futbolística"; creo que no hay razón alguna para comparar lo que hacen once tíos contra once más con una pelota de por medio con lo que hacían, años ha, soldados que luchaban a muerte por la causa que fuera (o por ninguna en especial en la mayor parte de casos). No creo en la "épica" (forma muy utilizada en estos últimos tiempos para tapar lo que ha sido un partido de nivel pésimo ganado por los pelos), ni en las "conjuras" (forma de llamar al mínimo orgullo profesional a un grupo sin dirección ni idea futbolística alguna), ni en nada por el estilo; pero es obvio que no se puede despegar el aspecto motivacional del puramente técnico.

Qué nivel de importancia tiene lo uno y lo otro... dependerá de vosotros. Si haces caso a los "iluminados", o mejor aún, a los "sabios" (por alguna razón, sobretodo argentinos) que propugnan que lo único importante es que los mejores jueguen sin darle relevancia al equipo como conjunto, la pizarra, el entrenamiento del día a día, las correcciones durante un partido, los planteamientos, los "scoutings" y todo el trabajo técnico apenas tiene efecto alguno; la pregunta entonces es doble, primero habría que saber por qué los clubes tiran dinero haciéndolo... y después, por qué los "iluminados" no son todos entrenadores profesionales, trabajo éste con el que se ganarían posiblemente la vida mucho mejor que colaborando en ciertos medios...

Navidad, Fin de Año... ké vonito éh bibir en un puévlo

Sí, llegan las fiestas y tal, lo del consumismo que decíamos antes, blablablá y todo eso. Muy divertido si tienes algo de dinero (cosa que nunca suele aplicar al común de los mortales, tócate las narices) y puedes hacer una escapada, aunque sea de unos pocos días, al otro cabo del mundo (no sé, a Punta Cana, a Rio de Janeiro o a Cangas del Morrazo, todo es lo mismo), acompañado de tu amada pareja y dispuesto, durante el día, a tomar muuucho, muchísimo el sol -mientras la piel aguante-, y durante la noche, a... a... esteee... bueno, a descargar muuucho, muchísimo estrés -mientras los muelles de la cama aguanten-.

Pues bien, resulta obvio que un servidor no tiene ni un triste euro en el bolsillo. ¡Qué vida más triste!, diría el tío ese que tenía un blog para colgar vídeos y ahora sale por la tele (podríamos analizar eso en gran profundidad... pero P41 lo haría con mucha más gracia y acidez que yo). Pues si viera el pobre tipo lo que es que para más inri te digan que no justo al empezar... bueno, bueno, lo dejaremos aquí, que tampoco os interesa mi vida sentimental. Al loro que podría estar embaucando a algunos de ustedes, y eso no me gusta. A lo que íbamos; si no tienes un euro, ni pareja, y en Nochevieja te encuentras viviendo en un pueblo que resulta ser lo más parecido a un agujero negro que se encuentre en el Sistema Solar... pues te tienes que aguantar y pagar veinte euros (que no tienes) para entrar en una sala (que odias con todas tus fuerzas) y pasar allí la noche (aburriéndote como una ostra en un vivero).

Como un servidor está al límite del suicidio (colectivo), pero aún conserva un cierto amor propio (¡ja!), me he negado en redondo a pagar esa entrada. ¡Sí! ¡Me rebelo contra este destino cruel, como hicieron antaño los helenos contra los reyes persas! Ahora la gracia es saber si terminaré como los héroes de Maratón (recordados eternamente y honrados por familiares y conciudadanos) o como los de las Termópilas (recordados eternamente... y alegremente crucificados por sus amigos orientales).

Deseadme
suerte; me hará mucha falta... más o menos, un par o tres de kilos. Envueltos, a ser posible, que son para regalo.

PD: Ah, y por cierto, si no nos vemos antes... ¡
Feliz Navidad!

26 oct. 2008

Y ahora... ¿qué?

Mes y medio después del partido frente al Racing, esto es, seis jornadas más tarde, el Barça recibía al Almería en el Estadi.

Habían pasado muchas cosas, pero lo importante era el cambio de los medios hacia el equipo... no del equipo hacia sí mismo, porque el concepto era el mismo y lo único que había pasado es lo que repasaremos ahora.

Efectividad de cara al gol = Confianza

Si en el día del Numancia no se marcaba, si frente al Racing costó horrores marcar un gol, a partir de ahí las cifras goleadoras han sido de escándalo. ¿Casualidad? No creo. Fue bastante simple, la visita a Gijón y esos seis goles dieron una confianza abrumadora en las posibilidades del equipo; la victoria frente al Shakhtar en los últimos minutos de unos días más tarde fue el colofón de todo ello, la sensación para el equipo que tenían alma de campeones, que podían remontar a pesar de no haber jugado realmente un buen partido.

Si eres capaz de combinar brillantez con remontadas agónicas, si puedes vencer jugando bien o mal, es que dominas los registros, es que dominas los tiempos, es que tu físico aguanta hasta el final y, por lo tanto, que tienes madera de campeón. En un equipo grande, eso es sencillamente básico; esa falta de dominio de los registros, esa falta de reacción cuando algo salía mal, fue una de las grandes lacras de los dos últimos años de Rijkaard. El equipo de Pep lo posee y lo está demostrando, salga la cosa bien o mal; como bien dijo Puyol, son los partidos como el del Shakhtar los que realmente hacen vestuario.

La falta de gol, pues, se suple con goles; Eto'o empieza una racha brutal, Henry se apunta al carro, hasta Bojan cuando sale en Basilea marca con aparente facilidad; no es que estos futbolistas, como algunos oportunistas apuntaron, no tuviesen gol, es que estaban faltados de confianza en sus propias posibilidades después de unos años duros para ellos. Guardiola ha trabajado el equipo en lo tangible (físico, táctica) y en lo intangible (psicología del futbolista), y eso se nota. Se nota en la implicación de Eto'o en un proyecto que "no era el suyo"; se nota en las ganas de Messi de sobresalir, en el rol de un Henry que muchos daban por muerto pero que, sin ser brillante, trabaja como el que más y, además, marca.

Guardiola, además, solventa otro problema con la victoria en San Mamés; demuestra al equipo que no dependen de nadie, deja a Messi y Xavi en el banquillo y sin embargo se impone a los leones del Athletic. Quizás sin brillantez... pero es que en ese partido no se trataba de eso, sino de lo anterior, vencer para demostrar que el equipo puede hacerlo aún sin dos de sus pilares básicos. Un intangible fundamental que Pep también demuestra dominar.

Todo esto nos lleva a desbancar el titular de hace mes y pico y establecer uno nuevo;

Buenas ideas, buena actitud, ejecución maravillosa: Hablemos de rotaciones

Exacto. La ejecución ha mejorado enormemente, se sale a resolver los partidos con una concentración tremenda en los primeros minutos, convencidos de las inmensas posibilidades del equipo, y ello es el gran, grandísimo mérito de Pep con una plantilla que muchos consideraban faltada de calidad (también tiene gracia eso, pero bueno, es otro tema). Guardiola rota; eso es el detonante tanto de la competitividad como de la confianza. Los suplentes sienten que no lo son porque en cualquier momento juegan, los titulares (excepto, quizás, Valdés, Xavi, Eto'o, Messi y Márquez, que por cuestiones de funcionamiento son prácticamente intocables hasta la fecha) sienten que no lo son porque en cualquier momento pueden volver al banquillo. Eso faltó en Rijkaard; competitividad máxima por un puesto, si no estás concentrado lo pagas.

Y aquí se cumple la máxima de los "quince titulares como mínimo". Sí, no sólo esos cinco se sienten titulares, también lo son Henry que goza de muchos minutos, el joven Piqué que nos deslumbra a todos con una planta sencillamente espectacular, Puyol que en cambio no sorprende a nadie porque todos conocíamos su nivel maravilloso, Abidal que mejora día a día volviendo a su mejor nivel, Busquets que pinta excepcionalmente bien, un Iniesta que en los próximos años debe pasar a ser candidato claro al Balón de Oro si sigue en esta línea de efectividad y espectáculo, incluso futbolistas como Hleb, Keita y compañía, que por lesión o por lo que sea todavía no se han hecho con un rol claro, lo terminarán haciendo indudablemente si la dinámica sigue así.

Guardiola comentó que frente a los equipos grandes debería escoger ya unos fijos más o menos claros; eso es algo inevitable, puesto que necesitas, frente a equipos de máximo nivel, un funcionamiento lo más matemático y eficaz posible, pero no quita el hecho de que las rotaciones pueden y deben seguir. Si bien la columna vertebral no variará apenas frente a los Valencia, Villarreal, Sevilla, Madrid y en las eliminatorias de Champions, en partidos de Liga no hay necesidad de tener siempre al mismo once sobre el terreno de juego, para nada.

Es en esos momentos, en los clave, cuando precisamente se deberá confirmar todo lo visto hasta ahora; y sinceramente, por lo que hemos podido ver de Guardiola hasta ahora, no veo motivo por el que no deba el equipo seguir en esta línea... o quién sabe si mejorar aún...

14 sept. 2008

Paciencia II (ahora sí)

Sábado, 13 de Septiembre del 2008. El primer partido de la segunda jornada de la LFP enfrenta, en el Camp Nou, al FC Barcelona con el Celtic de Santander - digooooo, el Racing...

Ahora sí

Muy diferente el panorama del once inicial al que vimos en Soria. Ahora se hacen las cosas bien; a pesar de la presencia de futbolistas jóvenes como Piqué (por ausencia, debido al viaje con su selección, de Márquez), Busquets (decisión técnica) o Pedro (por ausencia de nuevo, esta vez de Messi), la alineación es lógica, responde a los parámetros típicos de un 4-3-3 y, en definitiva, es mucho más coherente con la formación que frente al Numancia.

Así pues, saltan al terreno de juego los siguientes futbolistas; en la portería, Víctor Valdés; en defensa, una línea de cuatro con un lateral ofensivo, otro lateral con rol prácticamente de tercer central (lo que hacía Oleguer en la 05/06), y un marcador y un líbero formando pareja en el eje; esto es, Alves, Abidal, Puyol y Piqué. En la media, se juntan por fin un pivote de verdad, un todoterreno y un constructor en las personas de Sergio Busquets, Keita y Xavi. Delante, nueva línea de tres con un "perfil Giuly", un delantero y un extremo clásico, séase, Hleb, Eto'o y Pedro.

Como siempre en estos casos, la elección de los futbolistas levanta polémica; que si debió jugar Iniesta, que si Messi, que si Touré... pero el caso es que los canteranos que salen de inicio cumplen a la perfección durante todo el encuentro, especialmente un Sergio Busquets que demuestra día tras día que puede convertirse en una pieza interesantísima para el primer equipo, quizás incluso en un fijo en la alineación en unos años.

Buenas ideas, buena actitud, ejecución regular

El equipo sale entonado, presiona bien, abre a banda con mucho acierto (labor impagable del injustamente criticado Hleb, así como del joven Pedro); llega con poco peligro, pero el balón se mueve con más velocidad, el juego tiene una intensidad superior a la vista en Soria.

Sólo falta un detalle clave; el gol. El Racing, como era previsible, se encierra atrás (faltaría más que propusiéramos algo no fuera a ser que viéramos un buen partido), el cerrojo cuesta de abrir, pasan los minutos, termina la primera mitad y continúa el 0-0. Hleb se tiene que retirar por una entrada criminal de Pinillos, castigada con una simple amarilla, entra Iniesta; el de Fuentealbilla quizás no destacará mucho, pero trabajará muy bien.

Llega el penalti no pitado del mismo Andrés (aquí se demuestra, supongo, la conspiración arbitral pro-Barça de los últimos años una vez más), las acciones clarísimas de Eto'o, la salida de Messi para intentar el revulsivo. Hasta que finalmente, la defensa comete un error, penalti a favor del Barça por mano de Christian; Messi lo tira impecablemente y el 1-0 sube al marcador.

Hasta aquí, hubieran faltado un par de goles, que el Barça hubiera cerrado el partido marcando antes; en una falta estúpida, en una jugada estúpida, el Racing marca un gol estúpido que hace subir al marcador el 1-1, cerrando después el encuentro (nunca mejor dicho) montándose una barraca tremenda atrás. Con Iniesta y Messi como extremos, el campo no se abre como antes, aparecen defectos típicos y el equipo no es capaz de remontar el vuelo.

Nada más se les puede reprochar, a pesar de que los medios (¿Resultadistas? ¡Qué va, nunca!) condenen a todo el mundo y hagan encuestas preguntando "quién es el culpable del mal arranque".

Lo normal y corriente

Se acaba de iniciar un proyecto difícil; como cualquier equipo que pretenda jugar bien al fútbol y no sólo montar barracas, el Barça de Pep necesita un tiempo de adaptación y aprendizaje, tanto ofensivo como defensivo, debe adquirir unos automatismos y crear un entramado defensivo sólido que permita a Alves subir sin que por ello se rompa el equipo. En el haber del equipo, decir que muchos problemas detectados en Soria se corrigen; por poner un ejemplo, frente al Racing Alves pudo subir con las espaldas bien cubiertas por Keita, Busquets y la zaga. Nada que reprochar de nuevo, sobretodo a las alturas de temporada en las que estamos.

Precisamente en ese tiempo de adaptación de que hablábamos antes se insistió al principio; apareció en los medios, en las tertulias, los periodistas se llenaron la boca de ello.

Para variar, todos lo han olvidado, al parecer. Ahora ya son demasiados puntos perdidos (un buen momento para juzgar, con la friolera de DOS partidos de Liga jugados, fíjense ustedes), el gol que no llega, todo sale mal al parecer. La paciencia que ellos mismos pedían, ahora la niegan. ¿Qué lógica tiene eso? Ninguna, pero... ¿acaso la prensa deportiva la ha tenido nunca?

Es momento de dar un tiempo al equipo como lo era hace dos semanas, a pesar de que en ese momento se producían situaciones preocupantes. Una vez corregidas (Pep no cambia al pivote, se juega con extremos de verdad, no se junta a Xavi e Iniesta en el equipo, se crea una sociedad Keita+Busquets para tapar la banda de Alves, etcétera), que la pelota entre es cuestión de tiempo. Lo que importa ahora es el concepto... y cuando éste, como pareció ayer, está claro, todo lo demás se convierte en una cuestión de ejecución, una ejecución que paulatinamente mejorará.

2 sept. 2008

Paciencia (como siempre)

Domingo, 31 de Agosto del 2008. Iniciada la Liga el día anterior con el partido Espanyol-Valladolid, llega el turno del Barça, que juega su primer encuentro en el estadio de Los Pajaritos frente al Numancia de Soria.

Qué curioso...


Ya de por sí, sorprende el once inicial. Con sólo un cambio en referencia a lo que se vio a finales del año pasado, el conjunto azulgrana cuenta de inicio con Valdés; Alves, Márquez, Puyol, Abidal; Touré, Xavi, Iniesta; Henry, Eto'o, Messi. Es decir, ningún extremo puro, y Xavi+Iniesta otra vez juntos con sólo Touré por detrás suyo.

Sorpresa, obviamente, seguida de problemas. Si ya en ¡¡Noviembre!! del año pasado quedó claro que los dos canteranos internacionales no podían jugar juntos, resulta que llega Pep Guardiola y les incluye a ambos en la alineación.

Bueno, no hace falta decir el resultado. Desgraciadamente, quedó muy claro una vez más. 1-0 para el Numancia, partido perdido, 70% de posesión, y a pesar de las ocasiones de gol (algunas ciertamente claras), sigue quedando la sensación de que el fútbol es lento, previsible y cansino; séase, como el del año pasado.

Más problemas

Esto de inicio... luego ya queda para el recuerdo el siempre nefasto cambio de Touré, el único pivote, por un jugador que no lo es; siempre que se cambia el pivote, indefectiblemente el equipo pierde. Lleva dos años pasando ya... a eso se le puede añadir el tiempo que se esperó en efectuar los cambios (60', igual que Rijkaard) y lo que costó que se sustituyera a un Iniesta totalmente desaparecido... pero ya son otras cuestiones que plantean interrogantes más graves aún. Ya habrá tiempo para tratarlas en otras entradas en caso de que no se solucionen... pero entonces estaremos hablando, eso sí, de un buen desastre.

Intentemos construir; intentemos solucionar

Viendo los problemas del equipo, que están clarísimos desde hace bastante tiempo ya, sorprende que Guardiola no haga un simple par de cambios (sí, sí, sólo dos deberían bastar) en la alineación para solventar, al menos de inicio, estas carencias.

El primer cambio es sustituir a uno de los dos canteranos, Xavi o Iniesta (debido al bajo momento de forma, seguramente debido al exceso de partidos, para mí está claro que es Andrés quien debería ir al banquillo, al menos un tiempo), por un futbolista de más llegada y menos toque, de más desgaste defensivo y menos estilismo. Y si se ha fichado a Keita para eso... ¿a qué se espera para utilizarle?

El segundo cambio atañe a la delantera. Como demostró en Soria, el único futbolista del equipo que al parecer sabe lo que es abrirse en banda es Alexander Hleb (criticado hasta la saciedad por un cierto sector del barcelonismo... cuando el pobre hombre acaba de llegar y sin apenas jugar partidos; pero qué más da, hay gente a quien lanzar caca sin razón alguna le produce una intensa excitación sexual, al parecer...); incluyámosle en el once. Desde mi punto de vista (muy poco popular), el hombre a sustituir es Samuel Eto'o. ¿Por qué?

Se vio en Soria. Eto'o no sabe jugar de espaldas; él es un futbolista de espacios, de movimientos a la espalda del central, de desmarques de ruptura. Combinar en la frontal, aguantar la pelota, no es su estilo ni lo será nunca. En el poco rato que Henry jugó de 9 puro demostró saber hacer eso... y bastante más, aunque desgraciadamente apenas tuvo tiempo (Eto'o no es un buen jugador de banda, sencillamente allí desaparece, y colocar a Thierry allí es más "fácil"), y además, como le cuelga el sambenito de "acabado",

Pues bien, según esta óptica, Eto'o podría ser sustituido por Henry (en cualquier momento, el camerunés podría entrar al campo, sabiendo que el galo no está para aguantar 90' al máximo nivel, a aportar un plus de frescura y velocidad) y la plaza de Henry podría quedar cubierta con... Messi. Hleb pasaría a la derecha.

¿Por qué de nuevo?

Por pura lógica. Messi no es extremo derecho; es un trescuartista desmedidamente veloz, con un regate endiablado, con buen pase incluso. Ponerlo a la derecha significa simplemente encararlo a tres defensas sin darle más opción que regatearles; no hay compañeros más abiertos, los otros están demasiado cubiertos en el centro. Tres zagueros para él, sin entrarle, sólo flotándole... y Messi anulado del todo; esto es lo que hizo el técnico numantino el otro día... y Leo desapareció.

Así pues, tenemos sólo dos cambios; entra Hleb y se marcha Eto'o, entra Keita y se marcha Iniesta. El otro cambio es táctico; Messi pasa a la izquierda, Hleb pasa a ser el extremo (por fin alguien merece ese nombre) derecho. Se puede incluso introducir un tercer cambio; ubicar a Keita en el interior diestro, cambiando a Xavi de lado en el 4-3-3. No representaría un cambio demasiado importante para Xavi... y como veremos después, podría ser bastante útil al equipo.

¿Qué ganamos?

Ganamos solidez en el repliegue gracias a un trabajo, el de Keita, que ni Iniesta ni Xavi saben hacer; equilibrio atrás si el mismo Seydou juega por la derecha, donde podrá cubrir con más facilidad las subidas de Alves; y arriba, se gana en amplitud con un Messi que ya no va hacia el centro sino hacia afuera, y con un Hleb que deberá aprender a compenetrarse con Alves para ser un arma poderosa mediante la combinación (mucho más de lo que podrían ser el brasileño y Messi, al ser claramente el argentino un hombre de conducción).

Es sencillo. No requiere de fichajes fantásticos como el de un sobrevaloradísimo Arshavin (se vio de nuevo en la Supercopa... ¿dónde estaba Andrei?), ni bajas estratosféricas como vender a Henry y a Hleb y que Txiqui dimita (pero eso sí, a Pep ni lo tocáramos, que el pobre no tiene la culpa de nada...). Requiere simplemente una pequeña aplicación del sentido común... ¿se hará?

Sólo hay una cosa que se le puede decir a Guardiola ahora mismo; Pep, oblida't dels tòpics... i pensa!

21 ago. 2008

Somos periodistas; sí, realmente lo somos

No suelo comentar lo que aparece en la prensa deportiva en este blog, porque no me mola, porque en el blogroll ya tengo dos sites amigas que se dedican a esto (La Libreta de Van Gaal, en clave genérica, y Lo que el Ojo sí ve, exclusivamente sobre la prensa madridista), y porque si me dedicara a ello, la factura de mi psicólogo subiría exponencialmente; cosa que, dada la situación macroeconómica pre-bancarrotista de mi bolsillo, es algo a evitar.

Pero este caso es distinto. Me explicaré. Resulta que un servidor ha tenido hoy acceso, mediante un apreciado compañero, al que envío un cálido saludo desde aquí (¡Yeeep, Mehecaido!), a un par de websites que realmente merecen una visita. Una es un blog perfectamente conocido desde aquí, los finos analistas de Futbolitis, que ayer, 20 de Agosto, publicaron en su sitio un artículo llamado "Calciomercato" (os dejo también el link), donde hacían un breve repaso a la situación actual del mercado futbolístico de Primera División. Otra forma parte de la web del Sport, conocido periódico deportivo barcelonista (de dudosa calidad, si me permitís que os dé mi opinión), que en la edición de hoy, día 21, y de una forma desde mi punto de vista imperdonable, incluye un artículo escrito por un caballero que se hace llamar periodista y que firma como José Luis Carazo.

Supongo que a muchos os sonará el nombre. Se trata de un colaborador habitual de este periódico, así como de programas televisivos tan serios y fiables como "El Rondo" (afortunadamente, ya finiquitado) o "Força Barça" (en su etapa en CityTV, sobra decirlo). Conociendo el historial, uno ya se puede hacer una imagen del personaje... sólo que en este caso, el personaje en cuestión ha logrado salirse totalmente de sus propias tablas de "impresentabilidad" y nos ha deleitado con un artículo en Sport de esos para enmarcar. Sobretodo si tenemos en cuenta lo que escribieron unos, los de Futbolitis;
Capel no está en la lista de Pep. La sorpresa es Hernanes, el tema se ha reactivado. El jugador, como anunciamos, estaba cerrado en unas cantidades. Compromiso verbal a falta de los famosos flecos. Txiki reculó. Con Henrique intentó lo mismo pero Palmeiras amenazó con hacer valer el acuerdo. Había testigos, esa historia ya la conocéis. Con Hernanes fue distinto. Guardiola ha llegado pronto a uno de los eternos problemas de Rijkaard, el dilema Xavi o Iniesta, resuelto siempre con ambos en la alineación. Con ambos el Barça es débil en el repliegue. Se perfila volver al pensamiento inicial y considerar que al Barça le falta el perfil Deco.
Y lo que "escribió" el otro;
El jugador, como anunciamos en el pasado mes de julio, estaba cerrado en unas cantidades y únicamente faltaba el compromiso verbal a falta de los famosos flecos. Txiki al final se vio obligado a recular porque el representante del jugador se destapó pidiendo otras cantidades.
Con Henrique intentó lo mismo pero Palmeiras amenazó con hacer valer el acuerdo. Había testigos y, por esa circunstancia, acabó cerrándose. Con Hernanes fue distinto.

Nos cuentan que Guardiola ha llegado pronto a uno de los eternos problemas de Rijkaard, el dilema Xavi o Iniesta, resuelto siempre con ambos en la alineación. Con ambos el Barça es débil en el repliegue. Se perfila volver al pensamiento inicial y considerar que al Barça le falta el perfil Deco.
Sencillamente espectacular. Os dejo ambos links, el del artículo de Futbolitis y el "artículo" de Carazo en el Sport para que veáis que no sólo no hay trampa ni cartón... sino que además, el plagio es mucho mayor que el que podéis leer en este par de fragmentos.

Impresionante, ¿no? Por no decir absolutamente impresentable.

Un servidor, que en un futuro muy próximo espera estudiar periodismo, o intentarlo al menos, no puede más que sentirse absolutamente indignado por este plagio tan flagrante e imperdonable. No sé si habrá acciones legales... pero espero por el bien de la sociedad que así sea, que este "señor" que firma como Carazo reciba el castigo debido al crimen cometido (robo de propiedad intelectual en toda regla), y sobretodo, sobretodo, que de una vez por todas el mundo entero vea a qué nivel está la prensa deportiva de este país en estos momentos... porque realmente, es para echarse las manos a la cabeza y llorar a moco tendido durante varios días...

5 ago. 2008

Querer ser Dj y no morir en el intento (van III)

¿En qué andábamos? Ah, sí, creo que habría que sacarle polvo a la última edición de esta serie para recordarlo... pero bueno, uno no es (todavía) el Master del Universo, así que no le sobra el tiempo para estar pinchando, escribiendo en el blog, sacándose el curso y además teniendo una vida social taaaan agobiada como la de un servidor... vale, está bien, está bien, ocurre que soy un redomado vago y ya está, lo acepto.

Pues eso que os contaba. Intenté mezclar las dos canciones en cuestión, Plastic People y People Sound (people, people, people)... y me di cuenta, horrorizado, de que algo funcionaba horrorosamente mal; sí, se oían, claro que se oían... lástima que se oyeran a la vez, y para más inri, totalmente descompasadas. ¡Vaya con el Traktor! Parece que los fuegos artificiales me los tendría que montar con petardos chinos de esos, y en cuanto a la chica morena... bueno, mejor lo dejamos. No, si es que tendría que ponerme a trabajar y todo, fíjate tú qué cosas, resulta que todos los botoncitos y lucecitas de la mesa no estaban allí de decoración...

Así que una vez decepcionado de por vida (los "pads" para controlar la posición en el "track" en cuestión no giraban a medida que iban pasando los "beats"... ¿habéis notado qué pedazo vocabulario tengo ya?), me di cuenta de que tendría que aprender a hacer funcionar todo ese entramado de controles. Empecé intentando aprender cómo hacer la preescucha, cómo oír lo que iba a sonar utilizando los "cues"; todavía estoy en ello. Creo sinceramente que jamás lograré que funcione como las mesas normales; en vez de ello, la mía funciona exactamente a la inversa. Cuando uno acciona el Cue, en vez de preescucharlo, oye la mezcla definitiva... y cuando lo desactiva, es cuando puede oírse todo por los cascos. Bien por mi Behringer...

Desesperado de nuevo, decidí tirar por la vía rápida y cambiar la orientación; me apunté a un curso de Dj en una escuela de Barcelona (ná, algo baratito, mil eurillos más que se iban al pozo) y decidí entregarme en cuerpo y alma durante todo el mes de Julio a la música. Bueno, más que entregarme en cuerpo y alma, lo que hice fue entregar cuerpo y alma, puesto que gracias al simpático aire acondicionado del tren logré terminar con una gripe de caballo, y debido a las horas de viaje robadas al sueño, mi apariencia por la mañana solía ser más bien de desalmado...

Fue bastante bien. Posiblemente os lo cuente en la siguiente entrega... que espero que no tarde tanto en llegar. ¡Eh!, hablad con mis guionistas y mis "negros", ellos son los que en realidad escriben, yo sólo lo cuelgo aquí y firmo descaradamente para llevarme todo el... ¿mérito?

30 jun. 2008

Lecciones de una Eurocopa

Sábado, 7 de Junio de 2008. Empieza la Eurocopa de Austria y Suiza 2008.

El equipo que se proclamaría campeón presenta, en su primer partido frente a la selección rusa de Guus Hiddink (día 10 de Junio), la siguiente alineación;

Portero:
Iker Casillas
Defensas:
Sergio Ramos, Carles Puyol, Carlos Marchena, Joan Capdevila.
Medios:
Marcos Senna, Xavi Hernández, David Silva, Andrés Iniesta.
Delanteros:
David Villa, Fernando Torres.

Durante el partido, también entra otro futbolista que sería decisivo durante el torneo, el centrocampista del Arsenal Cesc Fàbregas.

El equipo gana cómodamente, 4-1, a los rusos. Se dice, no obstante, que la alineación es floja en defensa, que el equipo no tiene profundidad por las bandas, que los conceptos que vencieron en Alemania'06 (rigor táctico, dobles pivotes, contragolpe) no estaban presentes en esta selección y que, por lo tanto, no se la podía considerar candidata al título.

Día 14 de Junio. La selección española se enfrenta a Suecia en el segundo partido. Empieza venciendo, pero los suecos empatan. David Villa, que sería máximo goleador del torneo y se mostraría al mundo como un ariete de primerísimo nivel, desequilibra la balanza en el añadido; 2-1 para España, seis puntos y el liderato del grupo asegurado.

Día 18 de Junio. Último partido del grupo, frente a Grecia. La selección, llena de suplentes, empieza perdiendo frente a una Grecia muy similar a la del 2004, basada en el balón parado, la contra y un gran despliegue físico, con un gol de Charisteas. Los mismos suplentes remontan con un tanto de De la Red y otro de Güiza a pocos minutos del final, demostrando de nuevo una competitividad nunca vista en el conjunto de Aragonés.

Final de la fase de grupos. España pasa primera y se empareja con Italia para el a priori fatídico choque de cuartos de final.

Día D, 22 de Junio. La selección azzurra, sin su capitán por lesión, sin Pirlo ni Gattusso por sanción, y sin Nesta y Totti por renuncia, se enfrenta a España. El partido termina 0-0... y en los penaltis pasa lo nunca visto; los italianos fallan, Casillas para dos penaltis... y Cesc, que no tiraba una pena máxima desde los 15 años, hace el "milagro" y mete el último gol, el decisivo, que clasifica a España, por primera vez desde 1984, a las semifinales de un gran torneo de selecciones.

Semifinales, de nuevo frente a la sorprendente Rusia de Guus Hiddink que ha eliminado a una Holanda aparentemente indestructible. 26 de Junio. España se impone con claridad a los rusos con una segunda mitad de fútbol eléctrico, controlando totalmente el juego y destrozando la zaga rusa. El partido termina 3-0. Lo imposible parece cumplirse; España llega a una final por primera vez en 24 años.

Final, 29 de Junio de 2008. Alemania, que ha eliminado sorprendentemente a una Portugal aparentemente todopoderosa y posteriormente a una heroica Turquía (en ambos casos, al más puro estilo clásico alemán), jugará la final con un equipo de físico envidiable, gran altura y un despliegue colosal; todas las virtudes que teóricamente debe tener un equipo en el fútbol "moderno".

Pues no. España, plagada de "bajitos", de futbolistas que en teoría no se complementan entre sí, sin profundidad, con un físico endeble y sin poderío aéreo alguno, vence la Final a Alemania, a la historia y a todas las teorías futbolísticas que están en boga en estos momentos. Igual que Cruyff con su Dream Team en 1992, la idea de que el fútbol de toque ha muerto, de que el físico es lo más importante y de que el defensivismo y la espera del error rival es el único camino a la victoria, se desintegra en la nada absoluta.

Lección para la historia: Ningún fútbol ha muerto, ninguna forma está pasada de moda, no existe una línea conceptual única para entender el fútbol competitivo. La contra como único recurso no lo es todo, defender como máxima no garantiza el éxito.

Y una frase que quedará en la memoria; el fútbol es así... y así no significa de una forma concreta, sino que, como todo lo humano, albergará millones de interpretaciones, tantas como pares de ojos lo vean. El fútbol técnico de ataque no ha muerto, ni morirá jamás. Los técnicos que con grandes equipos juegan a defenderse no son los que están de moda, ni los que tienen la llave del futuro... sólo son cobardes que no tienen agallas de proponer fútbol ofensivo por miedo al error.

Estas son, para un servidor, las grandes lecciones que nos ha dado una Eurocopa para recordar, sobretodo por el fútbol exhibido y porque, por una vez, se ha hecho justicia y ha vencido el que mejor ha jugado.

6 may. 2008

De Genios a Mediocres

Sí, de genios a mediocres. Así se podría calificar la situación del Barça ahora mismo. Veamos por qué...

Baloncesto; destrucción, altas expectativas y fracasos

Cuando llegó Laporta, arriesgó por un técnico que había llevado con éxito a la selección holandesa (semifinales de la Euro'00, eliminados por Italia en penaltis tras un encuentro que merecieron sobradamente ganar), y cuya única mancha negra en el currículum era tener malos resultados con un equipo malo como el Sparta de Rotterdam de la temporada 01/02. Acertó; Rijkaard empezó titubeante y terminó segundo de Liga y con la sensación de que, si la Liga hubiese durado más, se la habría arrebatado al Valencia de Benítez.

Al mismo tiempo, sin embargo, Laporta condenó la sección de baloncesto implicando a Valero Rivera, enemigo declarado de Svetislav Pesic, en la dirección deportiva del club. ¿Resultado? Valero se fue, Pesic se fue, el baloncesto entró en una espiral descendente tremenda. Se apostó por un proyecto en teoría ganador, con Dusko Ivanovic (laureado técnico del TAU Cerámica) como entrenador y con Zoran Savic (mítico ex del Barça y creador de un gran equipo en el Climamio de Bolonia) como director técnico.

El proyecto parece ir por el buen camino a mitad de la segunda temporada, cuando se gana la Copa del Rey y se empieza a ver un equipo con un juego sólido y resultados; pero de repente, la racha se trunca, los fichajes millonarios pagados y asalariados a precio de oro empiezan a no funcionar y el divorcio Savic-Ivanovic se hace día a día más evidente. A mitad de la temporada siguiente, tras perder sonrojantemente la opción de vencer la Copa del Rey frente al Iurbentia Bilbao, Ivanovic dice "no poder hacer más con el equipo que tiene" y, obviamente, es cesado de inmediato. Xavier Pascual, su segundo, se hace cargo del equipo de forma totalmente temporal y sin otro objetivo que intentar clasificarse para la Euroliga de cara a plantear un proyecto serio la temporada siguiente.

La sección de baloncesto pasa de estar dirigida por un entrenador campeón de Europa, a tener un proyecto totalmente desmoronado en manos de un técnico de emergencia. Es decir, pasa de la gloria y los genios, a la mediocridad más absoluta.

Fútbol; riesgo, gloria y desmorone

Después de la mencionada primera temporada de Rijkaard, todo es optimismo; se hacen fichajes de renombre y de nivel, como los de Eto'o, Edmílson, Giuly, Larsson y Deco, que prometen elevar el nivel de la plantilla y compensar las bajas de jugadores como Luis García (Liverpool), Cocu (fin de contrato, PSV), Davids (Inter) y el gran Luis Enrique (retirado). El equipo efectivamente colma las expectativas y, aunque apeado de la Copa y de la Champions, se hace con el título liguero jugando realmente bien al fútbol.













El año siguiente es posiblemente el más glorioso de la sección; los premios individuales caen uno tras otros sobre una escuadra impresionante, reforzada a coste cero, que anda directamente y sin obstáculos posibles hacia la consecución de una segunda Liga y, sobretodo, de la tan ansiada segunda Champions League del club.

Pero entonces... entonces empiezan los problemas. Van Bommel es traspasado al Bayern, Larsson vuelve a Suecia, Ten Cate se marcha al Ajax, vuelve Saviola del Sevilla, un Sevilla que apabullará al equipo en la Supercopa de Europa.

Sin embargo, el gran fútbol exhibido en la Supercopa frente al Espanyol hace pensar en positivo; el equipo es buenísimo, la plantilla tiene calidad y profundidad, el técnico es el mismo.

Desde entonces, desde ese verano de 2006, el Barcelona de fútbol no ha ganado ni un sólo título, y ha pasado de un fútbol brillante a una retención constante del balón que aburre a las ovejas. Frank Rijkaard, infiel a sus propios conceptos, condenó el equipo el año pasado, y la desidia y nuevos errores, aparte de las lesiones, lo han condenado en éste.

De ser los mejores del mundo, dirigidos por un técnico de primer nivel, pasamos a ser un equipo sin fuerza dirigido por un entrenador irreconocible. Pasamos, en resumen, de los genios a los mediocres de nuevo.

El futuro: mucho, muchísimo miedo

Esta noche mismo, TV3 ha anunciado que Pep Guardiola, brillante leyenda del barcelonismo como jugador y técnico sin experiencia alguna, podría ser el nuevo entrenador del equipo para la próxima temporada. Del básket, obviamente, no sabemos nada de nada, puesto que no hay nada que saber: Josep Cubells, el directivo elegido por el presidente para encargarse de la sección, demostró de nuevo su flamante ineptitud cuando el técnico del CSKA de Moscú, tras ganar la Euroliga, anunció su renovación con el club ruso. No hay, pues, nada que saber, puesto que no hay nada hecho ni decidido.

La mediocridad ahora ya es espantosa. De técnicos como José Mourinho, campeón de la Champions, cuatro veces campeón de Liga en Portugal e Inglaterra, y Ettore Messina, varias veces campeón de la Euroliga y de Ligas en Italia y Rusia, pasamos a Pep Guardiola, un total desconocido en el mundo de los entrenadores, y a otro desconocido, el técnico que se hará cargo del baloncesto (principalmente, porque nadie sabe quién es, ni siquiera la directiva, al parecer).

Es decir... de tener a los mejores, pasamos a tener a Don Nadies. De que Guardiola pudiera tener de maestro a uno de los entrenadores más exitosos de la década pasamos a que tenga que hacerse cargo del equipo sin haber entrenado antes.

No es raro que ponga ese lacito al final de la entrada.

No es para menos.

14 abr. 2008

Valoremos: temporada 07/08

Hacía tiempo que no escribía, por razones varias. Creo que, después de dos meses de mediocridad generalizada, es momento de volver a machacar el teclado para algo más productivo que echarse un vicio a cualquier "kill-them-all" barato.

Y es que la situación es bastante tremenda. No hablaré hoy de mí mismo (no me gusta hacerlo aquí), pero sí de fútbol (eso sí que me gusta hacerlo aquí... y en cualquier parte, la verdad).

En Champions, Inglaterra manda tres de sus cuatro clasificados a semifinales; los partidos de la Premier son un espectáculo constante, e incluso el pobre Arsenal, que tan buena temporada había hecho y a quien una plantilla demasiado corta ha destrozado, ha dejado una imagen buenísima este año.

Pero entonces, bajamos unos kilómetros hacia el suroeste... y nos encontramos la LFP.

El Reino de las Castañas


Desde la Champions del Barça en 2006, la LFP ha entrado en un proceso degenerativo tremendo, a la misma velocidad con la que el equipo azulgrana pasaba del cielo al infierno en un año. El Madrid, necesitado de victorias y títulos a muy corto plazo, dio el primer paso hacia la dirección equivocada con el fichaje de Fabio Capello, un técnico de prestigio indudable... y de concepción futbolística horrorosa. Cambiaba intensidad por repliegue intensivo, presión y contragolpe por autobús y balón parado; transformaba el Madrid en un clarísimo ejemplo de "catenaccio", aquel estilo tradicional italiano que gana campeonatos a la vez que resta todo interés de ellos.

No sólo una organización pésima y unas instituciones contaminadas e inefectivas han socavado la presencia de la Liga en el mundo; también el auge de la Premier League, diametralmente opuesta en todos los sentidos al campeonato español, ha colocado su larguísima sombra sobre el resto de Europa. Intensidad pura, calidad en el juego, competitividad máxima sin restar espectáculo, brillante organización... y sobretodo, trabajo serio y profesional, han sido las grandes credenciales del fútbol inglés que claramente se ha colocado en posición de preeminencia sobre el resto de Europa.

Y precisamente ésta es la línea que se debería aplicar aquí... pero no se hace. Todo el mundo aparentemente sabe lo que está bien, lo que es el futuro de este deporte, pero nadie hace un paso decisivo, nadie da por fin la confianza, nadie crea en el fútbol LFP la figura del mánager, el hombre en quien confiar siempre, el Wenger, el Ferguson o el Benítez del triunfante balompié inglés.


El Cambio de Rumbo

Aquí y ahora, a 14 de abril del 2008, hay una ocasión para dar un primer paso. Al final de esta temporada, lo más probable es que Frank Rijkaard, uno de los técnicos más laureados del FC Barcelona, abandone la entidad catalana debido a una sequía de resultados procedente de sus propios errores, de su propia infidelidad a los conceptos que él mismo había fabricado para el equipo azulgrana. Un tándem complementario en la media, el pivote ineludible, la presión de la "manada", el control de la posesión pero orientado a crear ocasiones, el primer toque veloz y no la previsible retención del balón... todo eso se ha perdido inexplicablemente, y debido a ello, el Barça ha perdido su buena racha de fútbol y resultados a la par que el técnico holandés perdía su credibilidad entre los aficionados.

Por ello, se ha hablado de muchos técnicos; de locuras como subir a un verdísimo Pep Guardiola, (entrenador del "B"... en Tercera) al primer equipo, apuestas arriesgadas como los recién estrenados Laudrup y Blanc, hasta técnicos de máximo nivel como Mourinho o incluso Benítez. Desde el punto de vista del aficionado que quiere ver a su equipo al máximo nivel de competitividad, a la par que pretende que haya una evolución hacia el profesionalismo que debe imperar en el futuro, la mejor opción se hace bastante obvia, gana forma, nombre y apellidos, y no puede ser otra que la del ex-técnico luso del Oporto y del Chelsea, José Mário dos Santos Félix Mourinho.

¿Por qué? ¿Por qué Mourinho, el otrora odiado entrenador del gran rival europeo, el Chelsea?

Por varias razones. Primera, porque es el único técnico europeo disponible en el mercado de este nivel; segunda, porque su estilo no es, por mucho que se quiera vender, una especie de cerrojo continuado "a la Capello"; y tercera y más importante, porque representaría el paso definitivo hacia el nuevo fútbol que ha nacido en el Reino Unido y que no tiene nada que ver con la forma de jugar, sino con la forma de entender la filosofía misma del fútbol, como un deporte verdaderamente profesional y no meramente una diversión-espectáculo donde día tras día los entrenamientos son a puertas abiertas, donde parece que hacer una concentración es molestar a todo el mundo en vez de buscar un bien por el colectivo, donde un largo etcétera de cosas que se contradicen horriblemente con lo que todos los medios exigen a los jugadores, condenándoles al mismo tiempo a hacerlo.

De hecho, podríamos seguir varias horas, sin mencionar siquiera la inmensa posibilidad de ganar títulos uno tras otro que se abriría con Mourinho.

Así que parece claro que, después de un ciclo más que productivo que desafortunadamente ha tenido un mal final, es momento de terminar no sólo con éste, sino con otro que lleva desde la época de Menotti, en los ochenta, condicionando este club; es el ciclo del trabajo poco serio, de una falta de comunión público-jugadores cuando no se gana, de una falta de respeto al entrenamiento y a la metodología. Ni siquiera Cruyff, que marcó para siempre la historia del club, cambió esa dirección; ni la mano de hierro de Van Gaal, ni la escuela italo-holandesa de Rijkaard.

Con lo que quizás es momento de aprender de quienes obviamente van por delante en esto y en muchas otras cosas relacionadas con este deporte, y empezar, por fin, un ciclo no sólo de fútbol bonito... sino también de fútbol serio, de fútbol profesional.

12 feb. 2008

El auténtico "beautiful game"

No suelo hacer esto, pero en estas fechas de poco fútbol y mucha controversia, cuando el líder de la Liga es un equipo contragolpista y el segundo, que debería ser la referencia en este sentido, ha decidido apelar a su zaga para ser competitivo en vez de a la calidad de su ataque, no me queda más remedio que hacer memoria y recordar lo que verdaderamente debería ser este deporte, más allá de las flechas en una pizarra de Schuster y el neoresultadismo actual de Rijkaard.

Me permito recordar a todo aquél que quiera verlo, que este deporte se juega para marcar goles; que estos se pueden lograr de muchas maneras, ciertamente; pero que a nivel profesional no deja de ser un espectáculo que la gente paga por ver. Quizás todos lo agradeceríamos mucho más si, aparte de líneas de cuatro atrás, dobles pivotes y trivotes, despejes al balonazo y fútbol rocoso e industrial, viéramos también cosas como éstas en los terrenos de juego...

Goles en equipo parte 1

Goles en equipo parte 2

Sólo es una muestra de lo que debería ser el "beautiful game", en vez de las castañas que últimamente abundan tanto en los campos de la Liga...

5 feb. 2008

Montmeló; historia de un templo profanado

Veíamos el otro día en televisión las imágenes de un grupo de cafres, pues no merecen otro calificativo, llevando pancartas racistas anti-Hamilton en el circuito de Montmeló.

Hasta la fecha, el Circuit de Catalunya había sido un modelo de organización, sede año sí año también de los entrenamientos de la mayoría de escuderías de la F1, un trazado de reputación intachable y perfectas condiciones perpetuas.

Pero para entender que hayan ocurrido hechos tan deplorables, hay que remontarse cuatro años en el pasado, hasta 2004, cuando no había acontecido aún la "explosión" mediática que llevó la F1 de deporte minoritario seguido por unos pocos a competición seguida por toda la gente más guapa del país.

2004; el nacimiento de Alonso (o de la Masa I)

En la temporada 2004, Fernando Alonso empezó a correr de forma regular para Renault, bajo la protección del inefable Flavio Briatore, logrando escalar posiciones hasta sumar cuatro podios y quedar cuarto en la general. El joven piloto asturiano rápidamente oscureció a colegas suyos como Pedro de la Rosa o Marc Gené, con una carrera mucho más dilatada y sin hasta la fecha cobertura mediática alguna.

Los medios empezaron a hablar de la F1; los primeros "expertos" de dudosa procedencia empezaron a llenarse sus bocas de cargas aerodinámicas, juegos de neumáticos o cantidades de combustible según el número de vueltas.

2005-06; la confirmación de Alonso (o el nacimiento del monstruo)

Las dos temporadas siguientes fueron las mejores para el piloto asturiano; agresivo, pero sobretodo frío en la pista y cometedor de escasos errores, Fernando se impuso al mítico káiser Michael Schumacher en un mal año de Ferrari primero, y a un alocado Kimi Räikkönen que le puso las cosas fáciles rompiendo motores en repetidas ocasiones después.

La media elevó a Alonso a la categoría de dios. Las banderas azules proliferaron en los balcones, las gorras de Renault se hicieron numerosas, ser de Renault era moda obligada para todos los recién llegados que, como por arte de ensalmo, pasaban a interesarse por un deporte que antes no les había importado un ápice. Las masas estaban hablando; de repente, la F1 era un deporte guay, moderno y de moda, frente a la competición casi "freak" que había sido antes.

2007; la guerra Alonso-Hamilton (destrucción masiva)

El clímax de todo llegaría el año pasado, en la temporada 2007. Alonso, que había dejado en la estacada a Renault firmando por McLaren a medio año, llegó a su nuevo equipo y se encontró con un imprevisto; un joven piloto británico, de color para más inri, resultó ser un genio al volante. Apadrinado por Ron Dennis, director de la escudería, el joven Lewis Hamilton pronto se convirtió en la gran esperanza de McLaren, desplazando a Alonso del rol de piloto número 1 de la escudería; a las cuatro carreras, ya era líder del torneo, posición que no perdería hasta la última carrera.

La guerra fue fulgurante; continuos escándalos sacudieron la marca anglo-alemana, inmiscuyendo a la FIA y sacando a la luz sucios asuntos de espionaje industrial y oscuras maniobras por parte de los dos pilotos de McLaren. El conflicto se trasladó, previsiblemente, a la media; la prensa inglesa se alineó con Hamilton, la española y toda su charanga con Alonso. Televisiones privadas empezaron a convertirse en focos contínuos de presión mediática; teníamos Alonso hasta en la sopa, se le dio más bombo al piloto asturiano, bicampeón del mundo, que el que el gran Schumacher, siete veces mejor piloto de F1 del planeta, había tenido jamás en nuestro país.

Cientos y cientos de expertos de pacotilla llenaron las pantallas de TV; gente que no sabía lo que era un monoplaza hablaba de mecánica, de temperatura de la pista, de estrategias de equipo. La masa, manipulada a más no poder, empezó a ver en Lewis Hamilton la encarnación del diablo, y poco menos en su mentor y director de escudería Ron Dennis, ambos al parecer enemigos totales del "angelito" Alonso.

Llega la famosa carrera de Brasil. Hamilton comete una serie de errores graves y termina séptimo; Alonso no es capaz de superar a los Ferraris y termina tercero, tanto en esa carrera como en el campeonato del mundo.

Los eternos Ferraris se llevan el título de constructores (quitado a McLaren por irregularidades) y además el de pilotos en la persona del frío finlandés Kimi Räikkönen, personaje poco dado a los aspavientos que apenas ha aparecido en la prensa los últimos meses. Jean Todt, director de la escudería del "cavallino rampante", se retira en la cumbre tras el doblete.

La prensa machaca a Hamilton, congratulándose sobremanera por su derrota... sin tener en cuenta que el presuntamente todopoderoso Alonso ha sido incapaz de luchar con los coches de Maranello por el título. Los malvados McLaren han sido derrotados... aunque se obvie que Alonso también, por los ordenados y callados a la par que históricos Ferraris.

2008; estupidez humana... y esperanza para el futuro

Y en este punto estamos; por fin ha ocurrido algo correcto, y Alonso ha vuelto a Renault (de donde no debió salir jamás), de modo que se puede augurar que el año que viene estará marcado por una competición entre tres escuderías (Renault, Ferrari, McLaren), cosa que hacía muchos años que no se veía. La competición parece más ajustada y emocionante que nunca...

... justo cuando aparecen estos imbéciles a desvirtuarlo todo. Masa manipulada en su máxima expresión.

Bravo, prensa, bravo, medios. No habéis popularizado la F1; habéis vulgarizado la F1.

La esperanza que nos queda es el futuro, un futuro, esperemos, libre de tantas historias estúpidas y extradeportivas alrededor de Hamilton y de Alonso (esperemos que Piquet no vuelva a abrir la caja de Pandora... y si lo hace, que sea en positivo para la competición y no al revés), y sobretodo, con una F1 más luchada y divertida que nunca antes.