3.1.10

Elogio del Pressing (I)

Leía el otro día a Jonathan Wilson (todo un descubrimiento, por cierto), y no podía evitar sonreír ante su fijación con el fútbol del Este y especialmente con Valeriy Lobanovskiy, el genial técnico del Dynamo de Kíev y de la URSS fallecido, desgraciadamente, en 2002. Según Wilson, periodista del The Guardian, el entrenador ucraniano representaba para la Europa oriental lo mismo que Arrigo Sacchi para la occidental; el gran referente del "nuevo fútbol", el directo heredero del llamado (no siempre con acierto) "Fútbol Total" de Rinus Michels y la Holanda'74.

Y es que, queráis o no, a un servidor siempre le ha parecido digno de elogio que un equipo decida ir al ataque desde el primer momento, a buscar el balón y no a esperar al contrario. Por eso creo que son especialmente destacables los partidos como el que ayer enfrentó en el Camp Nou al Barcelona y al Villarreal, y por eso os quería presentar mi humilde

Elogio del Pressing (I): Hacia delante desde atrás


Comúnmente, se considera que el primer técnico en poner en práctica el pressing tal como lo conocemos hoy en día fue Victor Maslov, entrenador precisamente del Dynamo de Kíev entre 1964 y 1970. No obstante, y por alguna razón desconocida, su nombre ha pasado desapercibido; seguramente, el nacimiento del Ajax de Michels y Cruyff, pocos años después, y su similar concepción del fútbol (con algunos añadidos nada despreciables) representaron una sombra demasiado alargada como para concederle demasiado crédito al nombre del pobre Maslov.

Y es que no podemos pasar por alto que ese Ajax se convirtió en el gran heraldo de una nueva forma de entender el deporte del balón, ganando tres Copas de Europa consecutivas entre 1971 y 1973 y sirviendo de base, tanto conceptual como material (no hay que olvidar que tanto el entrenador como la gran mayoría de los jugadores del Ajax integraban también la selección holandesa) para el gran escaparate que representó el Mundial'74. Sin olvidarnos, por cierto, de la contribución de Osvaldo Zubeldía, cuya interpretación de la norma del fuera de juego permitió la creación del "achique", concepto clave en la Holanda'74 y el tema principal del ensayo de hoy. Veamos un ejemplo; minuto 1:31 del siguiente vídeo.



Ciertamente espectacular. La forma en la que los jugadores holandeses se coordinan para dejar en fuera de juego a los delanteros uruguayos es algo tremendo.

Es obvio, pues, que el primer concepto clave en el pressing es el fuera de juego. Paradógico tal vez, pero lógico; para presionar, el equipo debe mantenerse junto y tener las líneas muy cerca unas de las otras, puesto que en caso contrario el desgaste físico es mayúsculo y la efectividad muy reducida. De hecho, al respecto de esto, Arrigo Sacchi insistía en que la distancia entre el delantero y el último defensa durante la presión (ordenada por Franco Baresi al célebre grito de "¡Milan!") nunca podía ser superior a los 25m: ello nos da una idea de la importancia clave de la reducción de distancia entre líneas a la hora de ejercer la presión.

Veamos otro ejemplo de achique; una década y media más tarde, el Milan de Sacchi con el mismo movimiento para dejar a los delanteros del Nacional de Medellín en offside. Minuto 0:35;



Hay que destacar muy especialmente la comprensión, por parte de Sacchi y de sus hombres (tal como nos recordaba el gran Baresi en una entrevista concedida hace poco a El País), de que la aplicación del achique y el uso del offside agresivo dependía en gran manera de la actitud del equipo contrario; el fuera de juego no es algo que se pueda usar en cualquier momento, sino sólo en circunstancias determinadas y dependiendo siempre del balón.

En respecto a esto, el mismo Baresi lo define claramente: balón cubierto, balón descubierto. En la situación del vídeo, además, se ve de forma diáfana; cuando el defensa milanista ve que no puede llegar al jugador con balón, va hacia atrás y repliega; cuando ve que un compañero llega para marcarle y evitar que piense, entonces y sólo entonces es cuando la zaga entera se va hacia adelante y deja en fuera de juego a los delanteros colombianos. Es cuando el rival está presionado, pues, cuando el achique es realmente efectivo; y ese es el error de muchos equipos, la descoordinación entre centrocampistas y zagueros. Por eso decimos muchas veces que, cuando una zaga tiene claros problemas, los culpables no son ellos, sino los futbolistas que tienen por delante.

Para resumirlo, pues, podríamos decir que distintas épocas... mismos conceptos. Lo que en Sudamérica nació bajo el nombre de "achique" se aprovechó en Europa para el "Fútbol Total", junto con la presión adelantada del Dynamo y la universalidad que exigía Michels a sus futbolistas.

No hay que obviar, no obstante, un cambio que fue importante a la hora de entender la evolución del fútbol en los noventa hacia un juego algo más conservador, y fue la liberalización de la norma del fuera de juego (tal como Wilson nunca duda en recordarnos): de considerar en fuera de juego a un futbolista en línea con el último defensa se pasó a considerarle en posición legal, y eso fue un trastorno importante en el funcionamiento de las líneas defensivas (máxime si consideramos las apreciaciones, dejadas a criterio del árbitro, sobre la intervención del mencionado futbolista en la jugada o no a la hora de señalar el offside, que entraron en vigor hace escasas temporadas). Ello provocaba un comprensible miedo a no poder cubrir el balón con suficientes garantías de éxito, y por consiguiente causó que las zagas se tiraran unos metros hacia atrás y apostaran por un fútbol bastante más conservador en una mayoría de casos.

Afortunadamente, no en todos; y es que algunos aún recuerdan qué significa el fútbol total, aunque no lo practiquen al uso antiguo. Y de eso precisamente hablaremos en la siguiente entrega, que será tan pronto como mis amados exámenes me permitan. Gracias por vuestra atención y.. ¿recordáis el Guiñol? Pues muy buenas noches, oches.

PD: ¡Eh!, que ya se me olvidaba... ¡¡Feliz Año!!

15.12.09

Entrevista a Ramon Besa (II)

Hete aquí la segunda parte de la entrevista con Ramon Besa, periodista de El País, que sigue a la primera parte, publicada un poco más abajo (venga, para que no me digáis que os da pereza buscarla, os dejo el link y todo... si es que fíjese si es buena persona, hoygan...).

Esta segunda parte versa sobre la prensa deportiva en este país, más que sobre la labor del periodista en sí. Aquí os la dejo:


Ramon Besa (II). La Prensa Deportiva: Tesis y monotonía, los grandes enemigos 

Pregunta: Repasando la prensa actual, y sobretodo en el caso más conocido, que es el del fútbol... ¿Cree Vd. que hay una interrelación entre el periodista y el suceso? ¿Puede la prensa precipitar los acontecimientos, o incluso provocarlos?

Respuesta: De nuevo, el problema es el periodismo de tesis, y el hecho de que, en líneas generales, se confuden términos muy distintos como son populismo y prestigio. Ser popular es relativamente fácil; tener prestigio es muy difícil. El problema es que el populismo es rentable; es sencillo, por ejemplo, decir que un entrenador es un desastre basándote en la tesis de que son los jugadores quienes hacen y deshacen. Esto ha pasado en varias ocasiones, y sigue ocurriendo; probar lo contrario es difícil, y además permite crear corrientes de opinión que aseguran audiencia a pesar de que seguramente la tesis en cuestión no esté basada en datos objetivos.

Sin embargo, hay una matización que hacer en este caso, y es que el evitar las tesis no implica que como periodista no debas tomar partido. Puedes hacerlo, por supuesto, pero teniendo siempre en cuenta que la opinión que emitas deberá ser fundamentada, y que para ello necesitas unos argumentos sólidos y no frivolidades. Este periodismo de tesis que comentamos no tiene en cuenta la realidad en la mayoría de ocasiones, y por eso mismo se ve superado por ella.

P: Siguiendo con esta revisión de la prensa, ¿por qué parece imposible que en España aparezca un periódico con una posición neutra, análogo a la Gazzetta dello Sport italiana, o a L'Équipe francés?

R: Es posible que las nuevas generaciones consigan crearlo; yo tengo mucha fe en ello, al dedicarme también a la docencia. Nuestra generación, seguramente por circunstancias históricas, políticas y sociales, se ha dedicado a la prensa de club; Italia, como Francia, dispone de una prensa "para todos" porque también es distinta la implicación de ésta en la sociedad. Incluso la concepción ciudadana del propio país lo es. Además, hay que tener en cuenta que en ambos territorios la prensa escrita tiene un valor mucho más alto que el de otros medios como la radio; por su propia naturaleza, los medios audiovisuales requieren la generación de un volumen de información muy grande, y ello provoca circunstancias muy particulares. A modo de ejemplo, el tratamiento mediático que se da aquí a los dos grandes clubes de fútbol; las cadenas de radio y televisión se dedican primero al club en cuestión casi como si de un culebrón se tratara, luego le dedican un espacio al vecino (Atlético o Espanyol), y finalmente al rival. Con esto se puede rellenar una especie de telenovela diaria, que sin embargo en realidad no es periodismo deportivo.

Y es que, hablando de otros países, la desgracia es que aquí la prensa deportiva ocupa el mismo espacio que los tabloids amarillistas en el Reino Unido. Como la propia concepción del tabloid aquí no fructificó, se sustituyó por una combinación entre prensa del corazón, por un lado, y prensa deportiva, por el otro. Es la instrumentalización de lo que yo definiría como "gas sentimental": una especie de juego en el que todo vale, en el que nos alejamos completamente de la parcela deportiva entrando en terrenos privados, personales, y a veces incluso peligrosos si no somos muy especialmente cuidadosos a la hora de escoger las palabras.

P: ¿Considera Vd. que puede existir una banalización de la información deportiva debida a la falta de memoria histórica? ¿Por qué se crea una tendencia al tópico que se podría evitar a poco que miráramos hacia atrás?

R: Los periódicos tienen una mecánica muy simple: previa, crónica, resaca. Con esto puedes vivir todo el año sin mirar lo que hiciste la semana pasada. Mi punto de vista al respecto es que hay que acabar con las previas convencionales; debemos terminar con el monótono ritual de ir a las ruedas de prensa prepartido, encender la grabadora, volver a la redacción y sacar un titular anodino que coincidirá con todos los demás medios. Hay que buscar opciones distintas, direcciones nuevas que explorar; intentando conocer más a fondo a los protagonistas, por ejemplo.

En los últimos tiempos se dice que la gente no lee, y que es por eso que dejan de comprar los periódicos; pero la realidad es que los periódicos que publicamos son de muy baja calidad. ¿Cuántas noticias ofrecemos que no puedan conseguirse entrando en cualquier momento en Internet, o mediante cualquier medio audiovisual? ¿Qué diferencia existe entre una tertulia de bar y las que vemos en múltiples programas de televisión y radio? La gente deja de comprar los periódicos porque lo que les ofrecemos no les motiva, sencillamente.

Es esta mezcla entre mecanización y vulgarización, pues, la que está provocando que el periodismo pierda la curiosidad, el interés, la capacidad de sacar información de donde sea y a pesar de las dificultades. La nuestra es una profesión romántica; si no queremos aceptarlo, mejor que nos dediquemos a otra cosa. 

P: En relación a esta cuestión, ¿cree Vd. que unos contenidos mucho más completos, buscando un análisis más profundo, podrían aunar popularidad y prestigio, y lograr mejorar las cifras de ventas?

R: ¿Cómo sabes si lo que haces día a día vende más o menos? ¿Por qué lo crees de una forma u otra? Son preguntas de difícil respuesta. En nuestro gremio, una de los mayores obstáculos es el tiempo; los deportes son a tiempo real, y debemos mantenernos dentro unos parámetros que a veces nos limitan sin que podamos evitarlo. Superar estas dificultades de la mejor manera que podamos me parece más importante que pensar en qué interesa al público y qué no. En vez de ello, la pregunta que nos hacemos en la redacción, día tras día, es si estamos contentos con la sección que hemos publicado; sea por propio convencimiento o por comparación con los demás. En mi caso, compro cada día cinco o seis periódicos y comparo, comparo en qué hemos estado mejor y en qué nos han superado. Así, el análisis que intento hacer es cualitativo, y no cuantitativo como lo sería si me fijara tan sólo en las cifras de ventas.

Repito que hay que tener en cuenta una cuestión básica: en las noticias puntuales, los gabinetes de comunicación van mil pasos por delante de la prensa escrita, y es por eso que debemos diferenciarnos de ellos. El periodismo es buscar al personaje, acercarse al máximo a la noticia: llamar a teléfonos y a timbres, hacer preguntas, insistir frente a las puertas cerradas. Esto es lo que como periodistas tenemos el deber de ofrecer a los lectores, porque otra cosa es sencillamente hacer de encargado de almacén, y entonces es cuando la información es simple, trivial, banal... como le quieras llamar.

(Aquí termina la segunda parte de la entrevista. Como habéis podido ver, hasta ahora los temas tratados han sido exclusivamente periodísticos y profesionales; en la próxima entrega intentaremos acercanos un poco más al personaje más allá de su trabajo propiamente dicho... porque el sr. Besa es alguien que realmente tiene cosas que contar, y muy interesantes. No os lo perdáis)

Entrevista a Ramon Besa (I)

Debido a una cuestión, digámoslo así, laboral, he tenido la inmensa suerte de poder entrevistar a uno de los grandes referentes del periodismo deportivo en este país en la persona de Ramon Besa, director de deportes del periódico El País en Barcelona. Antes de entrar en materia, quería agradecerle su absoluta disponibilidad, su proximidad y especialmente su total colaboración. Debido a su longitud, os la ofrezco en varias partes para facilitar su lectura, esperando que os interese tanto como me interesó a mí hacerla.

Ramon Besa (I). El Periodismo: Un cuestión de principios 

Pregunta: ¿Qué es el periodismo, Sr. Besa?

Respuesta: Curiosidad. Explicar cosas, contar a la gente historias que requieran un profesional que las transmita de forma objetiva para que cada uno extraiga sus propias conclusiones.

P: Vd. se dedica a la crónica. ¿Qué tiene de especial ese género?

R: Creo que, en la perversión de estilos que existe en la actualidad, donde es muy difícil distinguir entre opinión e información, la crónica es un género que permite interpretar los hechos. No hay que olvidar que el sujeto de nuestra crónica siempre debe ser el evento que contemos, y nunca únicamente sus participantes o nuestras opiniones; hay que hacer un ejercicio de objetividad sin olvidar que como periodistas también tenemos nuestras filias y fobias. Es nuestro deber, pues, encontrar el equilibrio entre éstas últimas y la peligrosa tendencia a la autocensura para camuflarlas, muy nociva pues no refleja ni lo que realmente pensamos, ni lo que realmente está ocurriendo.

P: Sobre la mirada periodística. ¿Cómo debe enfocar un cronista su trabajo, en líneas generales?

R: Lo más importante es no tener tesis. Se produce hoy en día una cierta impostura, si se me permite decirlo, consistente en la falsa necesidad de tener una tesis y aplicarla hasta las últimas circunstancias, cuando en realidad eso es completamente contraproducente. El periodista debe ser escéptico: mirar, contrastar, y hablar. Hoy en día la tecnología nos tienta a cometer uno de los grandes errores de nuestra profesión, y es el de caer en la tentación de hacer periodismo sin salir de la redacción. Pones la radio y la televisión y tienes suficiente; miras y escuchas, y haces un resumen. Pues bien, esto es precisamente lo contrario a lo que debes hacer realmente: tienes que ir adonde se produzca el evento que quieras cubrir, debes verlo tú mismo y extraer tus propias conclusiones. Si ves un partido por televisión, tu crónica no será la del partido de verdad, sino del que te han enseñado, y por lo tanto será sesgada: es por ello que el periodista jamás debe informar a través de terceras personas.

Es posible, no obstante, que esta cuestión lo que en realidad demuestre es la debilidad actual del periodismo escrito frente al audiovisual; hoy en día, la discusión no es sobre quién escribe mejor, sino sobre si la retransmisión ha sido más o menos fanática. Esto a mí, como periodista de un medio escrito, me duele.

P: Otra cuestión sobre metodología. ¿Cómo debe prepararse su trabajo un cronista, o un periodista en general?

R: El buen periodista se debe preparar igual que un deportista o un técnico frente a un partido. Si transmites un evento deportivo, debes conocer los pormenores del mismo antes de que éste siquiera comience; la situación de los equipos si el deporte es colectivo, los antecedentes de cada uno, su forma de jugar, lo que les haya ocurrido en las últimas semanas, quizás unas pinceladas históricas de los participantes... y luego tener capacidad, obviamente, para hacer frente a situaciones imprevistas. Teniendo en cuenta que, por mucho que te prepares, siempre corres el riesgo de encontrarte con el partido a punto de finalizar sin haberlo comprendido; esto suele provocar un vértigo terrible, pero hay que sobreponerse aunque ello signifique terminar escribiendo una crónica más descriptiva que conceptual.

Uno de los principales problemas hoy en día, que además está conectado directamente a lo anterior, es la tendencia del periodista deportivo a creer que, una vez alcanzado un gran objetivo (por ejemplo, la crónica de un gran partido, o de una final), ya no hay que seguirse preparando. Los periodistas de otros temas se forman constantemente, asisten a cursos, realizan másters; los deportivos parece que han descubierto la piedra filosofal y que saben más que el entrenador.

(Noo, todavía no está, tranquilos; este es el final de la primera parte. La segunda parte la encontraréis aquí)

4.11.09

De liberii

Me doy cuenta de que se ha reducido mi productividad en el blog a una entrada mensual. No sé si tengo que pedir disculpas o si casi mejor la limito al cero absoluto, sinceramente; pero uno, en su infinita ingenuidad, cree que alguien, o al menos un ente superior, algún día leerá todo esto y le gustará. ¡Ay, divina inocencia!

En fin. Al loro;

De Liberii

Después del partido del Almería y del marcaje al hombre que ordenó Hugo Sánchez, que mencionamos en la última entrada, quedó pendiente el comentario sobre otra rareza en el fútbol actual y que sin embargo también era común en los ochenta; la figura del líbero. En un momento en el que se apuesta por las líneas de cuatro atrás y por el uso del fuera de juego, encontrar un equipo jugando con un zaguero fuera de la línea, solo, ubicado unos pocos metros por delante del portero, es prácticamente imposible; sin embargo, es curioso ver como la función en sí no ha desaparecido, y como sigue teniendo exponentes de gran calidad.

Vayamos paso a paso. Posiblemente fuera Arrigo Sacchi quien, a pesar de alinear durante su periodo a uno de los mejores líberos de todos los tiempos en la persona de Franco Baresi, destruyó conceptualmente el fútbol practicado hasta la fecha al aplicar agresivamente la estrategia del fuera de juego (y tantas otras cosas, por supuesto). Y es que, obviamente, una línea que tira el offside no puede estar condicionada por un hombre-escoba que juegue más atrás, al menos en fase defensiva.

No obstante, la idea de "hombre-escoba" no ha desaparecido, sino que se ha repartido. El central marcador se ha alineado sobre el campo a la misma altura del líbero, convirtiéndose éste en un defensa posicional, corrector de la línea, con exponentes de altísimo nivel como Rafa Márquez, Ricardo Carvalho o Alessandro Nesta. A su lado, los Carles Puyol, los John Terry o incluso los Paolo Maldini (reconvertido éste) han representado, cada uno a su forma, el rol de central marcador, de zaguero cuya misión principial es o bien anular al principal delantero del rival (este cambio es consecuencia, en elevada mesura, de la tendencia al uso de un sólo delantero imperante desde finales de los noventa y hasta la actualidad) o bien corregir mediante el despliegue físico los desfalcos de los laterales (o del otro central, en ocasiones).

En general, se considera que romper esa pareja de perfiles suele ser contraproducente al perderse la complementariedad, como suele suceder al alinear a dos centrales zurdos. Sólo un equipo de la élite actual apuesta por esa ruptura, y es el Barça; en vez de marcador+líbero (káiser, según la denominación de moda), el equipo de Guardiola suele apostar por una pareja de centrales tipo káiser, siendo Piqué uno de ellos de forma fija (en su actual momento de forma, ello no sorprende en absoluto) y bien Márquez (especialmente el año pasado), bien Chygrisnkiy (en esta temporada) su compañero. Obviamente, las lesiones del mexicano y el lógico proceso de adaptación del ucraniano han forzado a ubicar a Puyol como central en muchas ocasiones, pero sin dejar de ser eso, una situación ocasional.

Por último, en lo que refiere a esta nueva "raza" de centrales, cabe destacar la función que se les suele conceder en fase ofensiva. No es una regla fija (casos como los de Pepe en el Madrid, por ejemplo, lo desmienten como norma), pero suele asociarse el central káiser con la gestión de la pelota en el inicio de la jugada. Así, los antes mencionados Nesta, Carvalho o Márquez suelen asumir la responsabilidad en la salida del balón, sea en corto dando el primer pase, en largo buscando una diagonal, o bien mediante la conducción, creando así superioridades en el centro del campo. La obsesión de Guardiola a la hora de facilitar en todo lo posible la mencionada salida del balón, así como la casi necesidad del equipo azulgrana de dominar completamente la posesión, ha radicalizado aún más la posición del técnico al alinear a dos centrales capaces de esto, perdiendo a veces velocidad e incluso dureza al cruce en pos de un mejor trato del balón.

Cambiando de tema, otra cuestión que podríamos tratar es la que aplicó Hugo Sánchez, la del marcador por todo el campo en contraposición a la defensa en zona imperante hoy en día; pero el tema se ha tratado tantísimo en los últimos tiempos, que escribir sobre él resulta algo pesado a estas alturas. Recomiendo, no obstante, una visión del maestro Enric González (como siempre, cortesía de Superga) de ese "hombre de más" en el juego, ese "+1" con quien, por alguna razón, la afición se suele identificar (y para muestra, los jugadores más votados por la afición como MVPs del Milan-Madrid de ayer, Lass Diarra y Ambrosini).

Pero eso... eso es otro mundo. Y el repartimiento de cariño de la afición hacia los jugadores... bueno, eso es una galaxia entera, directamente.


PD: Me permito el lujo de añadir, a posteriori, una segunda pero creo que muy valiosa recomendación; los reportajes bajo el título "Recorda, míster" que emite BarçaTV. Después de la interesantísima serie sobre Johan Cruyff, la televisión azulgrana produjo otro sobre Laureano Ruiz, el revolucionario técnico cántabro cuyas enseñanzas, especialmente las dedicadas al entrenamiento del fútbol base, todavía son más que vigentes. Se trata de un documento que, al menos personalmente, encontré impagable, y que sugiero encarecidamente a todo aquél que pueda visionarlo.

Y, como colofón a todo esto y bastante a posteriori, otra recomendación, esta vez de una entrevista exquisita; la realizada por el blogger Snedecor al comunicador madrileño Paco Grande, conocido por sus retransmisiones en TVE del fútbol de categorías inferiores, de los Juegos Olímpicos y de otros muchos eventos del mundo del deporte.

No os la perdáis, porque sinceramente vale mucho la pena, la verdad.

22.10.09

Confesión

Tengo cinco temas en el tintero; que si el marcaje al hombre de Hugo Sánchez como anacronismo total, que si la posible vuelta al Arsenal de Vieira (y el comentario de Wenger al respecto de la trayectoria del equipo tras su marcha), que si la frase enorme de Piqué sobre Guardiola ("Pep no me enseña a jugar al fútbol, me enseña a entenderlo", un futuro entrenador dixit), que si el inexplicable Madrid-Milan, con la "cuestión Raúl" de por medio, que si la Argentina de Sudáfrica 2010...

...lo que no tengo últimamente es tiempo, desgraciadamente (para mí, por alguna razón tengo la sensación de que al resto de la Humanidad no le importa demasiado... qué extraño, ¿no?). Lo tendré, que nadie lo dude, mientras la gloriosa RENFE me lo permita (otro tema que podría no tratar, sino machacar hoy, y es que nadie entiende que en días de lluvia se nos caiga el país gracias a estos "caballeros"); pero ahora, y en el hilo de Argentina, querría devolver a la vida a un hombre que se cargó la suya, revivió, y ahora vuelve a las andadas; parafraseando a Álex, damas, caballeros y dr. Zoidberg, hete aquí a Diego Armando Maradona.

¡Ojo!, no al de ahora, sino al antiguo, al bueno de verdad. Y para ello os paso un vídeo sin un sólo gol, sin siquiera un remate a puerta del Diego... y es que para apreciar el nivel que llegaba a exhibir, eso es sencillamente innecesario. Os animo a verle y a disfrutar de él, porque... bueno, ya sé que lo he dicho, pero... bah, qué narices; es que es muy bueno y punto, oigan.

28.8.09

Back from the tour...

...y con alguna que otra cuestión que contar. Quería hablar un poco de la dupla Barça-Inter, y también de la Juventus, y un poco de Francia y Argentina, y un poco de Ibiza y un poco de Amsterdam y un poco de unas pocas cosas más. Eso sí, no pienso deciros que en realidad mi mayor deseo es hablar de mi buen amigo Carlos Dunga ouch!), pero creo que ya le conocéis... y sobretodo, que ya conocéis lo que yo pienso de él y de lo que dicen los medios que es la "verdeamarelha". Nadie lo diría si sus camisetas no fueran precisamente "verdeamarelhas", eso sí, pero qué le vamos a hacer.

Al loro, que no estamos tan mal (aunque, teniendo en cuenta que la matrícula de la universidad es hoy mismo y que apenas queda una semana escasa para el traslado... quizás sí que estemos tan mal, oigan).

Eto'o e Ibra y por qué todos salen ganando

El proyecto del Inter era un caos. El descenso de la Juve había llenado una plantilla desestructurada de futbolistas excepcionales; hombres como Ibrahimovic y Vieira abandonaron la disciplina bianconera para recalar en el equipo que en aquel entonces dirigía Roberto Mancini. Con ellos, sin el concurso de la società turinesa en la Serie A, y con otras escuadras como el Milan sancionadas, el equipo interista se llevó el Scudetto 06/07, sin nadie que pudiera siquiera acercarse, aunque fuera de lejos, a sus registros. Al año siguiente, con la Juventus en reconstrucción y el Milan en franca decadencia, sólo la Roma de Spalletti (quien por cierto merecería, bien pronto, otra entrada) pudo plantar cara al cuadro nerazzurro. Este punto es francamente espinoso, puesto que realmente cuesta de explicar que un equipo como el romano, con un presupuesto y unos medios a años luz del interista, pueda competir hasta la última jornada con los lombardos; Roberto Mancini, uno de los artistas secundarios de esta película (en vuestras manos está decidir si como CSI bueno o como ladrón malo), probablemente tenga algo que explicar al respecto.

En verano de 2008 llegó José Mourinho a suceder al entrenador italiano en el banquillo interista. Mourinho recogió una plantilla con una calidad incontestable... a la vez que un desequilibrio considerable. Para compensarlo y confeccionar una escuadra más a la medida del entrenador portugués, el Inter firmó al portugués Quaresma (posiblemente, el mejor futbolista de la Liga Sagres en ese momento), al ghanés Muntari y al brasileño Amantino Mancini, además de recuperar al decaído Emperador Adriano Leite. Esa configuración dejaba clara la pretensión de Mourinho de jugar con extremos delante y con futbolistas con llegada en el medio; fórmula parecida a la que le había llevado al éxito en Londres al frente del Chelsea.

Funcionó... pero relativamente. El Inter ganó la Serie A de nuevo, sin demasiados problemas; pero la Lazio les apeó de la Coppa, y el Manchester United de la Champions, tras un paso por la fase de grupos considerablemente mediocre. Futbolistas como Adriano y Quaresma no dieron lo que se podía esperar de ellos y terminaron fuera del club, temporal o definitivamente. Como colofón negativo a todo ello, el equipo nunca llegó a desplegar un juego realmente espectacular, ni siquiera sólido; no digamos ya arrollador como el del Chelsea 04/05. La primera temporada de Mourinho en Milán acabó, pues, como una historia de claroscuros, cerrada con el decimoséptimo título liguero para los interistas... y con la certeza de que la plantilla necesitaba un cambio importante. El 4-3-3 que pretendía el luso originalmente no funcionó, y el 4-4-2 que luego empleó se demostró insuficiente para competir al máximo nivel.

En verano de 2009, pues, la secretaría técnica interista se puso manos a la obra; futbolistas como Crespo, Cruz y Obinna se fueron del club, en forma de cesión o de venta; otros como Figo terminaron contrato. Mourinho recuperó a Quaresma, a quien había cedido a mitad de temporada al Chelsea, e incorporó a Diego Milito y a Thiago Motta, del Genoa, así como a Lúcio, del Bayern de Múnich, y a Wesley Sneijder, del Real Madrid.

¿Y la operación Ibra-Eto'o, señor escritor del blog que se cree muy listo? Ah, eso va aparte. El cambio Zlatan Ibrahimovic-Samuel Eto'o es el paso definitivo, la confirmación de que el proyecto de Mourinho no quiere (ni debe) tener nada que ver con el de Roberto Mancini. La Ibradependencia del Inter de los últimos años, análoga a la del Chelsea post-Mourinho con Drogba, deberá ser sustituida por un bloque compacto con una concepción muy distinta del fútbol; por eso el trueque Ibra-Eto'o es más que un simple cambio de cromos.

Se han escrito ríos de tinta sobre las variantes que aportará el delantero sueco al cuadro azulgrana; recomiendo especialmente, cómo no, los textos publicados en EUMD sobre los cambios que supondrá la incorporación de Zlatan, y en Ecos del Balón sobre las características propias del futbolista. Pero queda mucho más en la Lombardía, y Mourinho lo sabe; tras una primera temporada "de transición", la reconversión definitiva de Stankovic a pivote defensivo, la llegada del capitán brasileño Lúcio y su afianzamento en el eje de la zaga, y sobretodo la creación del trío ofensivo formado por Sneijder en mediapunta y la dupla Milito-Eto'o deben marcar el auténtico inicio de un nuevo proyecto para el club que preside Moratti... una etapa que se prevé terrorífica para los rivales del equipo milanés.

Y es que Eto'o une al gol velocidad, desmarque de ruptura, profundidad y un despliegue físico inmenso tanto en fase ofensiva como en defensiva; al lado de un delantero de características complementarias, con futbolistas detrás capaces de interpretar sus movimientos y con un equipo con la misma vocación ambiciosa que él, devastadoramente veloz en las transiciones (marca de la casa del entrenador), el potencial del Inter en esta temporada puede ser tremendo. Es el nuevo camino del los nerazzurri; y el Milan del hasta la fecha dubitativo Leonardo puede ya dar fe de ello.


Quedan muchísimas cuestiones en el tintero; especialmente, la "nuova Juve" de Melo y Diego, así como el caos que han conseguido provocar Domenech y Maradona en Francia y Argentina respectivamente. También me gustaría vacilar de viajes, como veo que hacen muchos amigos bloggers (Àxel apareció en GolTV con un reportaje sobre Roberto Martínez y "su" Wigan saliendo del aeropuerto, y Pol directamente nos radiografía Copenhagen), pero los míos son menos glamurosos (uno no va a Ibiza a ver estadios, y a Amsterdam... bueno, "ver" no es el verbo cuando hablamos de Amsterdam, me temo).

...y qué narices, que ellos lo hacen mucho mejor que yo, para qué engañarnos. Lo dejaremos todo para una próxima edición, no sea que al final me encontréis (hey, no me guardéis rencor, es que esta broma tenía que hacerla) cansino.

9.8.09

Mal día

Al niño que llegó al Espanyol.

Al joven que llegó al primer equipo

Al profesional que iba a ser capitán.

Al hombre que iba a ser padre.

Descansa en paz, Dani.