6 sept. 2011

Cierta Crítica Institucional

En estos momentos, mientras me deleito (?) viendo el Finlandia-Holanda y leo el muy recomendable Calcio de John Foot, me vienen a la memoria inexplicablemente (quizás porque haciendo zapping me he encontrado con una reemisión de la pasada Supercopa de Europa, quién sabe...) las imágenes dantescas que se vieron en Mónaco hace unas semanas.

Y, a pesar de mi reticencia a entrar en temáticas no futbolísticas, no puedo evitar emitir, a título personal, una crítica bastante dura a ciertas decisiones tomadas recientemente en ciertas directivas de ciertos clubes radicados en una cierta ciudad del Mediterráneo. No te digo ná y te lo digo tó.

Línea del Tiempo

2003: Elecciones en cierto club de cierta ciudad. Gana una candidatura formada por gente joven, con un proyecto fresco y muy distinto de la línea aplicada hasta la fecha. Entre los puntos más importantes de su programa destaca la expulsión de los violentos del estadio.

2004: Una importante cadena de televisión realiza un interesante reportaje en el que se tratan, entre muchos otros temas, las amenazas recibidas por algunos directivos del club por la decisión tomada un año antes. Afortunadamente, los mencionados directivos no se retractan de la misma.

2005: Alegando desavenencias con el presidente y con la forma de trabajar de la Junta, un grupo de directivos que habían formado parte del proyecto desde su inicio presenta su dimisión.

2006: Tras un importante triunfo europeo, la directiva del club escoge un patrocinador para la camiseta... que no resulta ser una marca comercial, sino la Agencia de las Naciones Unidas dedicada a garantizar el cumplimiento de los derechos de los niños.

2010: Nuevas elecciones en el mencionado cierto club. El presidente anterior ha agotado sus mandatos y debe ser reemplazado: es elegida la candidatura liderada por un ex-miembro de la directiva original de 2003... y uno de los que había dimitido en 2005. Su elección se realiza en un clima de cierta polémica, ya que algunos de los candidatos habían relacionado directamente al ganador con facciones violentas en sus campañas electorales.

2011: Se presentan las camisetas del club para la temporada 2011/12: en la parte delantera lucirán el logo de Qatar Foundation, tras un acuerdo de patrocinio que permitirá a la entidad que nos ocupa ingresar una notable cantidad de dinero. El logo de Unicef será relegado a la parte posterior de las equipaciones, debajo del número. El acuerdo con la fundación qatarí no se ratifica en la Asamblea de Compromisarios en un primer momento, cosa que provoca cierto malestar entre la masa social del club. Finalmente, la directiva anuncia que la decisión se someterá al criterio del socio en la próxima Asamblea.

2011: Se disputa en el Principado de Mónaco un importante título europeo entre los campeones de las dos competiciones oficiales más destacadas de la UEFA. En las gradas aparecen mensajes extraños (especialmente destacable fue una pancarta en la que se reclamaba "libertad" para uno de los más destacados grupo de "ultras" del club). La UEFA decide intervenir a raíz de las bengalas aparecidas en el terreno de juego.

Yo Critico

En la línea del texto de Émile Zola, lógicamente sin la pretensión de llegar ni de lejos a la calidad e importancia del maestro francés, me permito la libertad de realizar mi propio J'accuse...!. En este caso, para evitar un plagio que no haría más que ensuciar las impolutas líneas de Zola, prefiero afirmar que Yo Critico para expresar en unas pocas líneas mi frustración con la nueva directiva del cierto club de cierta ciudad del Mediterráneo. Y es que considero que, tras conseguir relacionar directamente los valores positivos de la entidad (més que un club) con los valores positivos de Unicef; tras conseguir expulsar por fin a los violentos del estadio; y tras conseguir hacer del FC Barcelona una marca conocida a nivel mundial por una serie de características propias y diferenciales, es un error grave y denota una falta de visión estratégica considerable el renegar de los hitos alcanzados. Máxime si, principalmente, se hace por puro despecho, por una tendencia a achacar todos los problemas a la directiva anterior, y por una cierta hipocresía financiera muy propia de anteriores épocas del club (mucho menos exitosas que la actual, por cierto).

Sería realmente grave perder todo lo ganado. Mi esperanza en este punto es que sea el socio quien, libremente, decida invalidar las decisiones de la directiva y volver al status quo inicial. Quizás éste sea más beneficioso mediáticamente que económicamente, sí; pero si algo nos ha dejado claro la primera década del siglo XXI es que la imagen tiene un peso estratégico colosal, mucho mayor que los ingresos a corto plazo. Será mejor no infravalorarla.

PD: Aprovecho la tira cómica de Álex Santaló para ilustrar el texto anterior:












Traducción: Primero votaremos si seguimos con Qatar Foundation o tenemos que vender a Messi e Iniesta. Luego votaremos qué tendríamos que haber hecho con el motín del Hesperia y si queremos volver al campo de Les Corts o si ya nos va bien jugar en el Camp Nou.