9 ago 2009

Mal día

Al niño que llegó al Espanyol.

Al joven que llegó al primer equipo

Al profesional que iba a ser capitán.

Al hombre que iba a ser padre.

Descansa en paz, Dani.

27 jul 2009

Copia absolutamente ilegal

Me disculpo formalmente ante Adrian Leverkühn, el auténtico autor de estas líneas que voy a citar a continuación.

Pero es que nunca había visto una radiografía más clara de la situación actual, y creo que no se puede desperdiciar así como así.

SOBRE LA FALTA DE CALIDAD FUTBOLÍSTICA EN TV

El principal problema con el periodismo futbolístico en este país es que está copado por aficionados. Son gente a la que le gusta el fútbol, pero que no sienten especial cariño ni interés por hacer las cosas bien en su trabajo, quizá porque no saben o porque nadie les ha enseñado.

Yo creo que un profesional del periodismo en TV debe ser ante todo un amante de los buenos programas de fútbol, de reportajes y análisis bien hechos, y luego, y secundariamente, del fútbol en sí.

Esto me lo enseñó una vez una entrevista al editor de una revista inglesa de videojuegos, desacostumbradamente seria y exigente. Él decía justo eso: que en realidad los videojuegos le daban un poco igual; lo que realmente le gustaba eran las buenas revistas de videojuegos.

Si pones Telemadrid, TVE1, LaSexta, Cuatro... ves equipos de forofos, exfutbolistas, como si juntaras una peña de un bar y les pusieras a hacer un programa de TV. Falta perfeccionismo, profesionalidad, gente que disfrute más recorriendo los archivos y seleccionando las mejores imágenes que celebrando goles o dando opiniones. En general es eso: la televisión se ha dejado poblar por gente sin ningún aprecio por su trabajo.

Canal Plus hizo muy bien las cosas durante muchos años, pero todo ese esfuerzo ha sido abandonado en parte por no alimentar esa escuela con gente nueva y en parte por la nueva apuesta de liquidación del periodismo que supuso Cuatro.

Ahora se llama periodismo de investigación a algo que debería ser periodismo sin más. De lo contrario, que alguien me explique qué es el periodismo no-de-investigación. ¿Mera opinión antojadiza y copia de teletipos, por no decir chantaje al mejor postor, eso es el periodismo?

Adrian Leverkühn, habitual comentarista del blog Futbolitis

Quería agradecer a Adrian estas palabras. Más de uno, de dos y de tres directores de la sección de Deportes de varias cadenas de radio y televisión, incluso de periódicos, deberían apuntárselas y tenerlas en cuenta.

MUY en cuenta.

4 jun 2009

Tonight, tonight, tonight...

No hace día de ir a la playa hoy, desafortunadamente (de nuevo la maldición de los días encapotados, qué le vamos a hacer), y tengo un par de cosas en la recámara que hace tiempo que quería comentar. De fondo, lo que reza el título, el "Summercat" de Billie the Vision & The Dancers que el anuncio de una popular marca de cerveza ha puesto de moda. Si me queda tinta para luego (¿?), lo hablamos también.

Un caso para el estudio: la campaña de Florentino Pérez

No suelo hablar de cuestiones extrafutbolísticas susceptibles de ser polémicas, y en general, menos aún del entorno de clubes que no sean el Barça (con lo que tenemos aquí ya hay más que suficiente, desgraciadamente). Pero creo que en los últimos tiempos se han dado una serie de situaciones que realmente son dignas de un profundo análisis.

El día dieciséis de enero del presente año, Ramón Calderón dimitió como presidente del Real Madrid, cuestionado por sus errores en la gestión deportiva del club blanco y salpicado por el escándalo de la Asamblea de Compromisarios (conocido como el "caso Nanín" en muchos medios). Desde ese momento, Vicente Boluda asumió de forma temporal la dirección de la Junta, con el objetivo de allanar el camino hacia las elecciones que presumiblemente debían celebrarse tras el final de la temporada.

Ya en ese momento, sorprendieron las declaraciones de Boluda en un conocido programa de radio, en las que, inquirido por el presentador, demostró una preocupante falta de coherencia al no dar ninguna fecha sólida para las elecciones... cambiando, además, de opinión cuando el periodista sugería una u otra fecha. De por sí, esto ya es indicativo del inmenso poder de los medios sobre el club de la Castellana; pero este episodio sólo fue una pequeña muestra de todo lo que vendría después.

Y es que, pocas semanas más tarde, cobró fuerza la opción de Florentino Pérez como futuro candidato a las elecciones a la presidencia del Real Madrid. Este hecho, en principio no demasiado sorprendente, se convirtió a manos de los medios en algo increíble, poco menos que en la resurrección de un ser capaz de llevar el madridismo a cotas jamás conseguidas anteriormente. Sin siquiera haber hecho una sola declaración, sin aparecer apenas en los medios más que en una situación concreta (totalmente estudiada, eso sí, puesto que en la misma apareció Florentino saludando a Ronaldo y Zidane... claro indicativo del mensaje que quería transmitir el ahora máximo dirigente blanco), el señor Pérez estuvo en boca de todos durante meses.

La temporada se fue acercando a su final. El Barcelona consiguió el título de Copa del Rey frente al Athletic de Bilbao el día 13 de Mayo del 2009; al día siguiente, en un movimiento absolutamente estudiado, Florentino declaró oficialmente que se presentaba a las elecciones. No le hizo falta siquiera hacer campaña; pocos días después, Juan Onieva, que se había presentado (de una forma poco seria, eso sí) apenas unas horas antes, se retira de la carrera tras un maltrato mediático terrible. Se le acusó, entre otras cosas, de "frikismo", ataque poco común hasta la fecha y que tuvo su máximo exponente en el diario deportivo "Marca", que le dedicó una nada agradable portada. Poco después, la otra candidatura que se había presentado, alrededor de la misteriosa figura de Eduardo García, también se retiraba, posiblemente por falta de aval en este caso. El camino de Florentino se iba allanando, el debate era imposible porque todo el mundo sabía que sólo él podía "salvar" al madridismo gracias a la campaña mediática que se había montado a su alrededor.

Tras confirmarse el campeonato del Barça en Liga, el 27 de Mayo de 2009 se jugaba la Final de Roma entre los azulgrana y el Manchester United. Al día siguiente de la victoria barcelonista, esto es, el 28 de Mayo, Florentino Pérez presentaba su candidatura al completo, con Valdano, Zidane y Pardeza como cabezas visibles. Evidentemente, y como era de esperar, la cobertura que tuvo este evento por parte de los medios de Madrid fue mucho más amplia que la que había tenido la Final de la Champions jugada tan sólo un día antes.

Pocos días (pero muchas portadas ilusionantes) después, se presentaba en el Santiago Bernabéu al técnico chileno Manuel Pellegrini, de reconocida experiencia en la Liga y tras un paso excepcional, de más de un lustro, por el Villarreal. Asimismo, los rumores en torno a la figura del brasileño Ricardo Izecson dos Santos Leite, Kakà, Balón de Oro 2007 y cara visible del AC Milan italiano, se concretaban en cifras y contratos; a pesar de una posible (o no) intromisión del Chelsea inglés en la operación (club que acababa de firmar a Carlo Ancellotti, también procedente del Milan, como entrenador), Florentino, según los medios, acabaría con todas las adversidades para hacerse con el codiciado futbolista carioca.

[Abro un paréntesis para aclarar que digo posible o no, porque poco después del rumor el Chelsea publicó una nota en su página web desmintiendo no sólo la oferta, sino directamente el interés del club londinense en Kakà, a la vez que por otro lado se filtraba que el representante del futbolista habría encarecido deliberadamente la operación de traspaso al Madrid al descolgarse pidiendo una fortuna en comisiones estimada en diez millones de euros (siempre según rumor, nunca nada justificable porque como todos sabemos en el mundo del fútbol no hay un realidad alguna que no sea cuestionable). Cierro paréntesis.]

Florentino, pues, se había convertido en presidente sin oposición, y empezaba su reinado apareciendo como "salvador", reduciendo el efecto mediático de las victorias del Barça a base de marcar los tiempos justo después de las mencionadas victorias.

Florentino había ganado sin combatir... y todos los medios le celebraban por ello. Sería digno de estudio, pues, saber cómo había logrado el candidato (ahora presidente) blanco todo este peso específico mediático, cómo se había hecho con el soporte incondicional y unánime de una prensa que, en ocasiones, ha demostrado tener tanto peso como las propias votaciones de los socios... o incluso más, desgraciadamente.

PD: Quiero dejar muy claro que en ningún caso censuro la campaña de Florentino, ni sus decisiones, ni nada que se le parezca; lo que critico es la maleabilidad de los medios, sin temblarme la mano a la hora de señalar a laSexta y al diario Marca como máximos exponentes de esta manipulación deliberada del electorado madridista. No creo que sea justo jugar con estas armas.

Summer moon...

Con este título, tomado de una canción de Africanism Allstars que se hizo popular hará unos años, quiero homenajear esta magnífica estación que es el verano. Playa y chanclas, como diría un buen amigo mío, especulación sobre fichajes, anuncios de cerveza, viajes, días largos y noches cálidas (en muchos sentidos), grupos del Féisbuc alabando estas noches... en fin. Una maravilla que nos presta la naturaleza tres meses al año para que la disfrutemos.

Escribo estas líneas por una serie de razones. Primera, que mañana tengo un maravilloso examen; segunda, que en Julio tendré más; y tercera, que como cada año una conocida marca ha realizado un anuncio (más largo de lo común, eso sí) en colaboración con el Patronato de Turismo de isla de Formentera, incluyendo su eterna canción veraniega (cuyo estribillo da nombre al presente artículo, por si no lo habíais notado...) y su inefable referencia al Mediterráneo. Uno, a quien no le gusta la cerveza (peccato, ya lo sé) pero que se considera irremediablemente conectado a nuestro "mar entre tierras", no puede más que sonreírse delante de esta muestra de "veranismo" en estado puro y sentirse cuanto menos contrariado por la manía del ser humano de complicarse la existencia viviendo en invierno en vez de hibernar, por ejemplo... sí, desde luego no vamos ahora a convertir esto en una especie de declaración pro-hippie, porque no lo es ni de lejos, pero qué narices... ¡que viva el verano i la mare que ens va parir, home!

14 may 2009

Ecos de glorias pasadas, el enfado de Hiddink y la segunda oportunidad de Van Gaal

Hoy es un día bonito, lluvia aparte, si eres barcelonista (¿por qué será que siempre acabo escribiendo en días encapotados?). Posiblemente el año entero sea bonito, incluso maravilloso; Roma dictará sentencia, además, decidiendo si es "sólo" maravilloso o sencillamente mágico. Hoy, sin embargo, quería hablar de otras cosas, intentando que todas ellas sean breves, en relación con la actualidad del fútbol. No sin antes homenajear, porque no hacerlo me parecería injustísimo, a los futbolistas y la afición de uno de los clubes históricos más especiales del planeta como es el Athletic de Bilbao, subcampeón de la Copa del Rey 2009 (y clasificado por ello para la próxima edición de la Copa de la UEFA, próximamente Europa League).

Zorionak, Lehoi











Porque las merecen, ya lo creo que las merecen. Felicidades y mucho más es lo que merece el grupo de Joaquín Caparrós, un equipo que quizás no sea técnicamente maravilloso, que quizás no practique el mejor fútbol posible... pero que sin duda, va sobrado de solidaridad y corazón, de mentalidad y de orgullo, para superar obstáculo tras obstáculo hasta llegar a la Final de Valencia. Osasuna y Sporting sucumbieron ante un equipo que, sin ser especialmente mejor que ellos, demostró más; y no digamos ya el Sevilla, que, para confirmar que quizás no tienen la fuerza mental de antaño a la hora de pasar eliminatorias, cayó en San Mamés en un partido memorable que terminó 3-0 y que sin duda será difícil de olvidar para la afición rojiblanca.

Ello les llevó, por primera vez en 25 años, a la disputa de una Final. Y, aunque el Athletic no pudo contrarrestar a un Barcelona muy superior, lo cierto es que se adelantó a los ocho minutos y dio siempre la cara. Porque eso es el Athletic; un equipo que, por historia, jamás tira la toalla. Eso sus seguidores lo saben; ayer, lo supo todo el mundo futbolístico, porque ayer todos fuimos un poco del Athletic. Con una afición así, posiblemente sólo comparable a las inglesas más fieles, pocos fanáticos del fútbol pudieron evitar sentir una punzada al ver las lágrimas de Etxeberría, al ver el soporte que recibió, al ver las muestras de deportividad de ambos contendientes.

Fue maravilloso. Y definitivamente, si alguien dice que el fútbol es algo sin importancia, es porque no estuvo en Mestalla, ni vio por la televisión, la Final de la Copa del Rey del 13 de mayo del 2009, entre el Athletic de Bilbao y el FC Barcelona. Sin duda alguna, y más que nunca, zorionak, valientes lehoi.

Un pelín de coherencia nunca sobra

No me uno a los que promulgan una condenación a Hiddink por los partidos que planteó el genial técnico holandés al frente del Chelsea a la hora de jugar las semifinales de la Champions 2008/09 frente al FC Barcelona. Sí me uno, no obstante, a los que celebraron el golazo de Iniesta como lo que fue, un tanto tremendo.

Y sobretodo, me uno a la exigencia (sí; exigencia) de que se obligue a mantener una coherencia a los profesionales del deporte (y por extensión, a todos los profesionales del mundo, a poder ser). Porque, si bien es obvio que el arbitraje del señor Tom Henning Øvrebø fue realmente pésimo, también lo es que la labor del señor Wolfgang Stark en el Camp Nou dejó mucho que desear; y si bien me parece lógico que los futbolistas del Chelsea consideraran poco adecuado el comportamiento de los jugadores azulgrana, que se quejaron de la actuación del colegiado alemán en el Estadi, también me parecería de lógica que fueran ahora los barcelonistas quienes censuraran a los "blues" por sus declaraciones.












Porque principalmente no es justo. No es justo que demuestres tu desacuerdo (no sin razón, eso sí) con las quejas de alguien, para seguidamente quejarte tú, y con mucha más amargura, cuando te encuentras en una situación análoga.

No, señor Hiddink, señor Drogba y demás staff del Chelsea; no son vds. justos si recriminan al Barça su actitud para con el árbitro tras el 0-0 de Barcelona, y luego destrozan al colegiado tras el 1-1 de Londres.

No son las maneras, creo yo. Con o sin razón de ser, pero no son las maneras.

"Tú no tienes ritmo"

Posiblemente ésta sea una de las frases más lapidarias que haya pronunciado un entrenador en Barcelona. Fue el holandés Louis Van Gaal, a finales de los '90, cuando le recriminó a Óscar García Junyent su falta de entrega y su mala situación física. Clarividencia o no, el caso es que la carrera del jugador catalán no hizo más que decaer a partir de ese momento, pasando infructuosamente por Albacete, Valencia, Espanyol y Lleida, hasta retirarse en 2005.

Y es que Van Gaal tenía, y sigue teniendo, un don especial para ver fútbol en las botas de sus jugadores. Su relación con la prensa le hizo mucho daño a pesar de las dos Ligas y la Copa que ganó en Barcelona; todos sabemos del poder de la media en nuestro campeonato. Pero aún así, el hombre que hiciera campeón de la Champions al Ajax de 1995, con futbolistas jovencísimos en ese momento como Davids, Seedorf, Kluivert o De Boer, no se desanimó tras el fracaso y volvió a Holanda para hacerse con las riendas del modesto AZ Alkmaar.

Tuvo éxito; ¡vaya si lo tuvo! En el primer año, llevó al club a la segunda posición del campeonato; y a pesar de que, después de varios años en la cumbre, la decepcionante décima posición del año pasado (motivada en alto porcentaje por la fuga de estrellas del modesto club hacia entidades más potentes) a punto estuvo de hacer renunciar a Van Gaal, lo cierto es que el técnico nacido en Amsterdam aguantó...

...y el premio llegó. En 2009, tras 27 años de sequía, el AZ Alkmaar consiguió el título de la Eredivisie por segunda vez en su historia, tras dominar el campeonato neerlandés con una autoridad tremebunda. Los grandes de Holanda se vieron ninguneados por el equipo de Van Gaal; el Ajax terminó tercero, provocando el cese de Van Basten; el PSV quedó cuarto. No hablemos ya del Feyenoord, sumido en una grave crisis deportiva, que terminó séptimo después de una temporada para el olvido. Fue el Twente de otro técnico polémico como Steve MacClaren el único que pudo seguir mínimamente el ritmo de los de Alkmaar para clasificarse como segundo y acceder así a la edición 09/10 de la Champions League.

Volvía así Van Gaal, como campeón de Holanda, al primer plano de la actualidad deportiva. Y el FC Bayern, club con considerables dudas en su sino, decidió apostar por él para la próxima temporada tras el cese de Jürgen Klinsmann, un técnico que, a pesar de sus métodos revolucionarios (que el Bayern debería adoptar independientemente de la continuidad del técnico ahora residente en EEUU, por cierto), fue condenado desde el mismo día en que perdió dolorosamente en Barcelona (4-0) el partido de la ida de cuartos de final de la Champions.

Así pues, el Bayern 2009/10 será entrenado por segunda vez en su historia por un técnico holandés, cosa que de hecho no sucedía desde sus primeros años, cuando en 1903 el doctor Willem Hesselink se hizo cargo del banquillo del equipo bávaro. Veremos qué le depara el tiempo a este eternamente infravalorado maestro de los banquillos que es Van Gaal, condenado por la historia por sus ideas en ocasiones excesivamente rígidas y sobretodo por sus dificultades a la hora de controlar lo que se escribe de él en la prensa. De momento, según apunta la rumorología, Louis debería empezar la campaña sin Ribéry, que apunta a un traspaso; hasta que no le veamos con la camiseta de otra escuadra, sin embargo, no nos creeremos nada.

Desde aquí le deseamos suerte a Van Gaal... y no negamos el hecho de estar ansiosos de ver si realmente el holandés podrá crear en Múnich un equipo que juegue y encandile como el Ajax de 1995. Si fuera así, Europa habría recuperado un referente futbolístico de máximo nivel como históricamente lo ha sido el FC Bayern München.

23 abr 2009

El riesgo de la belleza

Día de Sant Jordi y mirando por la ventana en vez de escribir; no hay nada atrasado y todavía no es hora de ir al gimnasio... habrá que ponerse a hacer algo digo yo, ¿no? Adam Smith diría que soy un problema para la sociedad si no produzco nada en absoluto durante más de treinta segundos, así que quizás vaya siendo hora de ponerse...

Apostando al riesgo: Guardiola y el tr
iunfo de la belleza

Escribo esto a riesgo de que la temporada del Barça, maravillosa hasta la fecha, termine en desastre si no se gana nada. Y lo hago precisamente por aprecio a ese riesgo que significa, en el fútbol de hoy, apostar por la calidad, por el toque, por las ideas de los jugadores más allá de movimientos prediseñados. Por apostar, en definitiva, a todo lo contrario a lo que apostan muchos técnicos (algunos de gran renombre, la mayoría mediocres), que creen que los resultados serán mejores si se encierran atrás y sacan el balón al patadón.
















Hay que separar, desde el primer momento, la solidez y el orden de la mediocridad. El Milan de Sacchi era orden puro, solidez 100%, y sin embargo jamás fue mediocre; siempre sabían lo que hacían, todo lo que ocurría sobre el terreno de juego tenía un sentido claro. El espectador en todo momento tenía la sensación de que lo que estaba viendo no respondía al mero azar. Lo mismo cabe decir del primer Chelsea de Mourinho, por ejemplo. En contrapartida, la España campeona de Europa era (es) un equipo que gustaba del toque y de la posesión... pero no era un equipo desordenado, todo lo contrario. Lo mismo aplica en el caso del mejor Barça de Rijkaard, posiblemente el exponente más claro de los últimos años de lo que es jugar bien al fútbol en todos los aspectos.

Mediocres son, pues, esos equipos que viven de cuatro recursos contados, que sólo ganan en caso de error del rival; ahora ya desde una óptica personal, quiero establecer ahí la línea que para mí marca el buen fútbol de lo mediocre, esto es, el esperar el error o el ir a provocarlo.

El fútbol es un deporte extraño, que vive de los problemas en vez de de las virtudes. Los equipos que ganan son aquellos que mejor se aprovechan de los errores del contrario; algunos, esperando atrás, esperando una distracción en un marcaje, un fallo en un pase que les permita crear una ocasión de gol elaborando lo mínimo posible; otros, los que desde mi punto de vista juegan bien de verdad, forzando el rival a perder el balón y la posición, presionando cuando no tienen la pelota y moviéndola rápidamente para descolocar a los defensas cuando la tienen.

Por alguna razón, a muchos entrenadores les parece que, a pesar de tener un equipo de calidad incontestable, vale más esperar al error rival (que obviamente se producirá, no hay otra, cuando se enfrentan a equipos de clarísima inferioridad) que ir a buscarlo. Sí, no tengo reparos en señalar a entrenadores a los que respeto por sus logros pero con quienes no comparto la filosofía para nada, como en el caso, paradigmático, de Fabio Capello (que ha hecho del libreto defensivo su "leitmotiv" como técnico), o del Juande Ramos del Madrid 08/09. No puedo entender cómo Capello, teniendo una Juventus como la que tuvo entre 2004 y 2006 (Nedved, Del Piero, Ibrahimovic, Trezeguet, Emerson, Vieira... ¿sigo?), no dio más que clases de aburrimiento en Turín, por poner un ejemplo relativamente próximo.

Así, podemos contar con los dedos de las manos los entrenadores que han aportado algo nuevo al fútbol, arriesgándose por ello; Rinus Michels y la concepción del fútbol como una sola fase, once contra once los noventa minutos, y no como un cinco contra seis en fase ofensiva y un seis contra cinco en defensiva; Arrigo Sacchi aplicando conceptos si no nuevos individualmente, sí revolucionarios en su conjunto (presión, achique, estrategia del fuera de juego...); Johan Cruyff entendiendo este deporte como un juego... y entendiéndolo mejor que nadie; Helenio Herrera y sus teorías extrañas; la revolución del Arsenal de Herbert Chapman en un fútbol auténticamente prehistórico. Hay un etcétera... pero breve, demasiado breve, preocupantemente breve.

Como en todo lo humano, abunda la copia y la mediocridad, que supera en muchos enteros a la creatividad y el riesgo de lo nuevo. Por eso uno no puede más que sentirse feliz ante el riesgo que toma Guardiola en un momento histórico del fútbol en el cual se evoluciona hacia el físico y la intensidad por encima de la técnica. Por eso es tan especial el Barça del técnico de Santpedor: porque, con la selección española, representa un pequeño oasis de maravillosa técnica en un mundo donde la intensidad y la potencia están acabando con la visión de juego y la calidad.

Escribí hace mucho que no había ningún fútbol muerto. Y, si me permitís este detalle "autobombístico", creo que el Barça de Guardiola es la clarísima demostración de esta teoría.

PS: Feliç Sant Jordi!

22 mar 2009

Un post atrasado...

...o dos temas cualquiera que hace tiempo que debí haber publicado. Sin más preámbulo;

¿Feo, simple, útil?: El juego directo

Veíamos hace un par de semanas en Anfield la máxima expresión del juego directo; cómo meter un gol en dos toques, clases prácticas de Reina&Riera Inc. El cancerbero madrileño ponía un balón largo pero preciso entre central y lateral derechos del Aston Villa; el extremo manacorí trazaba un desmarque entre ambos, llegaba antes al balón después de un bote que sorprendía a los zagueros... y de un disparo en seco, tal como venía, marcaba un gran gol, el segundo para los reds y la confirmación de que ese partido era suyo, primero... y segundo, de que el Manchester deberá volver a su nivel si no quiere perder su posición de liderazgo en la Premier.

Esa jugada, producto conociendo a Benítez de un trabajo importante en los entrenamientos (a Riera quizás no tanto, pero a Torres se la vimos hacer en muchas ocasiones frente al Madrid, casi como método de inicio del juego a veces), tiene varias lecturas; para algunos será de un simplismo preocupante (¿cómo pueden los zagueros tragarse un balón así? Y sin embargo, bien que lo hicieron...), para otros un gesto casi desconsiderado procediendo de un equipo con tantos recursos (¿balonazo arriba? ¿Dónde quedan el toque y la elaboración? En Liverpool y con Benítez no precisamente, eso ya lo contesto yo mismo); para el genial técnico madrileño, es sólo un recurso más.

Veíamos hace poco el "asunto Drogba", cómo la presencia del marfileño condicionaba al Chelsea en lo que refiere a salida del balón. En el caso del Liverpool la cosa es distinta, pero hay una cuestión básica compartida: con este método no se arriesga, si el balón se pierde es muy lejos de la propia portería y nunca en fase de elaboración (principalmente porque en un caso así no hay mucha elaboración que dijéramos).

Parece, pues, que se trate de un recurso "fácil", utilizado sólo por equipos pequeños y, por tradición, por conjuntos británicos; pues no, no es así. Sin ir más lejos, el equipo del toque por excelencia, esto es, el Barça de Guardiola, lo utiliza en repetidas ocasiones, como un recurso más, a lo largo de un partido. Ese balón diagonal, que tan bien lanzaba Márquez para que Ronaldinho controlara y encarara, lo ha recogido el técnico de Santpedor de la pizarra de Rijkaard para convertirlo en otra diagonal, esta vez con destino Thierry Henry; el galo no sólo puede aportar situaciones de uno contra uno análogas (que no iguales) a las de Ronaldinho... sino que además aporta cosas en ese sentido que el gaúcho no podía aportar; la creación de segundas jugadas y los desmarques directos hacia el centro.

Imaginemos la situación: Márquez recibe el balón atrás, no hay presión y puede sacar en largo. Principalmente hay dos tipos de lanzamiento; hacia la banda (recibe Henry o a veces Eto'o cuando éste permuta, situación de uno contra uno con el lateral o al menos elusión de toda la fase de creación y por lo tanto de la pérdida en zona peligrosa), o hacia el centro (Eto'o arrastra los centrales, Henry aparece desde atrás muchas veces mal marcado; puede o bien ceder para los que llegan de cara... o directamente encarar la portería, si la situación es franca). Luego, según el momento, pueden aparecer distintas variantes añadidas. ¿Ventajas? Las mencionadas: los centrocampistas pueden recibir en tres cuartos, de cara y sin tener que bajar a buscar el balón; se evita la elaboración, con lo que se minimiza el riesgo de perder un balón en un lugar complicado; y a veces, hasta se consigue un gol relativamente fácil (aunque fuera jugando sin Eto'o, el que consiguió el propio Henry frente al Valencia, desmarcándose entre los centrales, es un ejemplo muy claro de ello).

Que quede claro que este artículo no es una apología del juego directo como única forma de entender el fútbol. Personalmente creo que es un recurso útil, pero nunca debe ser el único; ello lleva a una pobreza preocupante en el juego, a una dependencia de la precisión tanto de lanzador como de receptor que no siempre se produce (la calidad de Márquez en los envíos en extraordinaria, para nada algo común; normalmente lo que llega arriba en la mayoría de equipos son melones, no balones finísimos como los que lanza el mexicano) y sobretodo a un menosprecio para la estética del pase realmente deplorable. El balón largo es un recurso útil, no una filosofía de vida; los equipos que intenten vivir exclusivamente de ello no pasarán nunca de ser mediocres futbolísticamente... siendo generosos.

El entorno que los parió a todos

Diez y pico de la noche de un domingo tras una victoria abultada del Barça frente al Málaga; en una cadena de televisión, un histórico programa (que inexplicablemente ha cambiado de nombre este año, por cierto) nos mostraba un vídeo, totalmente autocomplaciente, en el que se veía a Messi en un entrenamiento.

¿Haciendo qué?

Nada. Messi se rascaba la nariz mirando a sus compañeros mientras éstos jugaban (se supone, puesto que no se ve apenas nada en el fragmento en cuestión) en otra parcela del campo. En un momento dado, el argentino se desmarca, recibe, encara, dribla y marca un gol.

Elogios infinitos para la "capacidad de aparecer de la nada" del crack argentino. Ni mención a su preocupante estatismo cuando el balón no andaba por su zona (quizás con el beneplácito del técnico en ese momento, eso sí); nada de presionar o replegar, el hombre estaba paseando por el campo, más tranquilo que una biblioteca pública un sábado por la noche.

Y sin embargo, elogios infinitos. Supongo, estimados lectores, que tendréis claro que esa gente que le elogia sin parar es la misma que hace tres-cuatro años elogiaban sin parar a Ronaldinho... para después bajarle del pedestal y convertirle en carne de cañón, en un miserable merecedor de todo mal futbolístico posible.

Así están las cosas. Un joven de veintiún años tiene que aguantar a una sarta de ventajistas enjabonándole incesantemente... para después, en caso de que su rendimiento baje por la razón que sea, machacarle de una forma indecente.

Que viva el periodismo deportivo serio y con criterio, aquél que evita el populismo. Y digo que viva porque el pobre está muy, muy moribundo ya.

4 mar 2009

¡Pedazo de fistro!: reflexiones varias en un día de lluvia

Llueve... detrás de los cristales llueve y llueeeve... vale, mejor lo dejo; Carlos Latre (que por cierto, al parecer está de gira y tiene una web en flash la mar de maja) imita mucho mejor a Serrat que yo (bueno, a Serrat y a cualquiera que se cruce en su camino... porque "no ens ho podem permitir, no?").

Bueno, eso decía, que llueve. Pues sí, mientras ahí fuera los elementos amenazan con acabar con todo bicho viviente (y lo que es mucho más preocupante, con ensuciar los cristales irremediablemente), servidor reflexiona sobre las verdades de la vida y su sentido último (esto es, se aburre y decide escribir algo en el blog que para eso está...).

Así que una vez más os presento mi enésimo artículo de variedades, en el que quería versar (qué verbo más bonito... y poco adecuado a lo que pretende definir, por cierto) sobre distintos temas, empezando por el rollo del Chelsea (la lluvia, Londres... si es que en el fondo todo está conectado...), siguiendo por el "Féisbucgate" y terminando por un par de homenajes que creo que no puedo saltarme...

Vamos allá.

Drogba vs. Deco... y lo demás que queda en Londres


No quiero hacer una aproximación demasiado detallada al Chelsea de Guus Hiddink; me temo que es muy pronto para valorar su estilo y sus resultados (cuatro partidos dan para bastante poco en ese sentido, la verdad). Lo único que quería es analizar, aunque fuera un poco por encima, algunas cuestiones en referencia a los problemas del Chelsea de Scolari, diezmado al parecer por un vestuario dividido... y sobretodo, por una falta de coherencia importante en los planteos de Felipao, un técnico que, a pesar de su trabajo maravilloso con las selecciones carioca y lusa, no pudo demostrar su gran nivel al frente del equipo inglés.

Por un lado, tenemos el "asunto Deco". El luso, además de un jugador maravilloso, representa un estilo de fútbol; dominador absoluto de las transiciones (fundamento básico del éxito en el fútbol hoy en día), Anderson de Souza podía monopolizar tanto el primer despliegue ofensivo (primer pase siempre acertado, esto es, salida veloz) como el repliegue defensivo (temporización y falta táctica, esto es, tiempo para recolocar la defensa). Se trata de un futbolista muy técnico, poseedor a la vez de un criterio espectacular que le permitía saber dónde estar en el momento justo. La llegada no es su fuerte, pero ello queda compensado con creces con otras virtudes. Ubicar a Deco en la media es símbolo de éxito... siempre, obviamente, que se sepan usar sus características, y lo que es más importante, que estas características encajen con las de sus compañeros.

Por otro lado, tenemos el "asunto Drogba". El marfileño es un delantero descomunal; desde mi punto de vista, el mejor exponente de lo que debe ser el delantero del futuro. Rápido, fortísimo y alto, sabe habilitar a sus compañeros igual que marcar; de chut potentísimo y cabezazo insuperable, es un delantero que reúne prácticamente todas las virtudes posibles que puede tener un futbolista de su perfil. No es nada extraño que Mourinho se fijara en él; es ideal para su fútbol... y prácticamente para el de cualquier equipo.

Pero aquí llegamos al conflicto. Que Drogba sea bueno para casi todo no implica que no le vaya mejor un estilo de juego; y el que imprimía Mourinho, de juego directo (balón a Drogba y prolongación, o bien que la baje y a partir de ahí empezamos) y salidas a la contra con transiciones arrolladoras (tres pases y gol, salida desde atrás, apertura a banda y centro), era lo mejor de lo mejor para las cualidades de "Didí". Esto prácticamente no deja espacio a la creatividad, y hace que las transiciones ofensivas sean o bien ese balonazo o bien un sistema automatizado; el perfil Deco no se hace necesario, es el colectivo mismo el que desarrolla movimientos prediseñados.

Otra cosa muy distinta, por lo tanto, es lo que puede plantear un técnico con Deco en el equipo. Una escuadra con un canal claro a la hora de salir; desaparece la necesidad de buscar a Didí para empezar, así como la de tener las contras absolutamente automatizadas; tenerlo todo es muy difícil, y ubicar a Deco en un equipo distinto a lo que normalmente juega él significa empezar desde abajo de todo. Si además a ello le unes las ideas extrañas de Scolari, formaciones hechas para encajar a todo el mundo sin demasiado criterio (4-5-1 con Ballack, Deco, Lampard, Essien y Mikel en la media, esto es, sin bandas y con acumulación de perfiles de similar incidencia en el juego), obviamente te encuentras con problemas... problemas como los que tuvo el técnico brasileño, claro está. Cuando su sistema defensivo, absolutamente tremebundo al inicio, empezó a flaquear, cuando los rivales se dieron cuenta de que podían salir airosos de Stamford Bridge si se encerraban debido a la insistencia de Scolari en ubicar a Anelka en vez de a Drogba (restando potencial por alto, recurso siempre útil a la hora de romper cerrojos)... entonces el Chelsea dejó de competir por la Premier y pasó a un segundo plano por detrás de Liverpool y Manchester United.

Hiddink llega al equipo "blue", resultando hasta la fecha un revulsivo útil; frente a la Juventus, en la Champions, presentó un equipo con una defensa tipo (Bosingwa-Alex-Terry-Cole, muy condicionada por la baja de Carvalho, eso sí), un centro del campo con tres hombres (Lampard-Mikel-Ballack, también condicionado por la baja de Essien... aunque quizás no tanto en este caso) y una delantera "atípica" con tres hombres no necesariamente complementarios en esta formación (Drogba, Kalou... y Anelka; tres hombres a los que sorprende ver juntos en una suerte de 4-3-3). Funcionó, al menos en el plano de resultados, con la victoria 1-0 de los "blues" frente a la vecchia signora. Ignoro si seguirá funcionando siempre, si Hiddink seguirá apostando por un equipo así o irá variando.

Lo que tengo claro es que el Chelsea tiene una de las plantillas más completas y dotadas de recursos de Europa. Aunque quizás adolezca de un exceso de centrocampistas de máximo nivel, a veces demasiado similares entre ellos, lo cierto es que la cantidad de variantes que puede ofrecer una escuadra como la londinense ya la querrían para sí la inmensa mayoría de equipos de élite de Europa.

Sea como fuere, y esto ya es mi punto de vista, el Chelsea se optimiza jugando al 4-3-3 (4-1-4-1 en defensa), con variantes 4-4-2, tanto en línea (especialmente en caso de urgencia ofensiva) como en rombo (especialmente en caso de necesidad defensiva); volviendo, pues, al primer libreto de Mourinho. Por puntos, delantera con dos posiciones a repartir entre un 7, un 10 y un 11, y el 9 (Joe Cole como 10, Kalou como 7 o Quaresma como 11, y Drogba como 9... con opción a utilizar a Anelka también como 7), media con variantes según el partido (Mikel-Lampard-Deco, con Ballack y Essien... mil combinaciones según el rival y la tipología del encuentro), y zaga con cuatro hombres (esencial recuperar a Carvalho, eso sí). Equipo con bandas, veloz al contragolpe, sólido atrás; poderoso físicamente, con recursos para partidos cerrados y encuentros a la contra con más espacios; capaz de presionar y meter al rival en su área o anularle y tapar todas sus vías de entrada. La calidad sobra y los perfiles también. El último punto, la inserción de Deco, es algo que puede hacerse siempre que se confíe en el luso y éste tenga una actitud positiva al respecto; si ambas premisas se cumplen, no dudo de que el portugués puede ser una pieza clave en un equipo campeón, posiblemente el único de Inglaterra que puede discutirle con argumentos decisivos el abrumador dominio al Manchester United.

El Féisbuc y demás desgracias varias

Estaba yo feliz en mi casa un día, machacando las teclas de mi viejo PC de sobremesa (tiene tres años y cada vez que instalo algo nuevo parece que tenga veinte... qué rápido pasa el tiempo, ¿verdad? Tócate las narices...), cuando un colega me llamó para ir a dar una vuelta. Hasta aquí bien... si no fuera porque va el tío y me dice, "oye, ¿sabes que nos hemos hecho todos un Facebook menos tú, y que nos lo pasamos chupiguay con el Facebook, y que el Facebook mola que lo flipas, y Facebook Facebook Facebook?" (sí, creo que a partir de un momento el hombre sólo decía esto, Facebook Facebook Facebook, iba repitiendo la palabra sin añadir nada más... reacción común en este tipo de casos, por cierto, cuando me trajeron la mesa y los platos dos semanas después de encargarlos creo que estuve varias horas repitiendo "deejay deejay deejay"...).

Total, ¿qué hice yo? Pues hacerme un Facebook Facebook Facebook, obviamente. Estuve tentado de hacérmelo por triplicado, pero razoné mínimamente (eso dolió mucho, hacer un sobreesfuerzo sin estar acostrumbrado es terrible para el cuerpo...) y resolví que con uno ya sería suficiente. Así que entré, creé una cuenta maravillosa, colgué mis fotos más guachis y artísticas (esas en las que salgo bien, que extrañamente suelen ser el 0,01% del total... y eso que uno es de un guapo subido que no veas, qué cosas más raras tiene la fotografía, ¿no?) y empecé a buscar conocidos.

Al principio es curioso; "Anda, mira este tío, si hace un año que no le veo...", "Vaya, cuanto tiempo sin ver a este hombre, creo que no le veía desde el instituto...", "Oivá, mira este otro, ¡si lo conocí en Vietnam!", y etcétera. Luego, cuando llevas tropecientas veintitrés amistades y te empieza a agregar gente que sólo te conoce de vista (sí, de un día en que te vio en Barcelona de refilón mientras subías al tren corriendo, por ejemplo), ya se hace un pelín cansina la cosa; así que terminas resolviendo que a los importantes ya los has agregado, y te dedicas a buscar grupos en los que encajes.

Craso error. Game Over e Insert Coin. Aquí estás perdido; empezarán a aparecerte mensajes de actualizaciones de grupo ("Admiradores de Pikachu" ha actualizado), luego te machacarán con lo que hace la gente en relación a los grupos en cuestión (Fulano y Mengana se han unido al grupo "Yo también intenté hacer pis p'arriba"), y finalmente te asediarán con invitaciones (El administrador del grupo "A mí tampoco me gustan las cucharas de plástico para los Petit Suisse del McDonald's" te ha invitado al evento: "Manifestación multitudinaria contra las cucharas de plástico para los Petit Suisse del McDonald's"). Ah, y para más inri, te avisarán de lo que otros hacen, como si te importara lo más mínimo (Tu amigo Pimpompet asistirá al evento: "Subasta de submarinos nucleares de bolsillo").

Cuando llegas a este punto, estás metido y no tienes salida; sólo te queda resignarte, sacar las jeringuillas del segundo cajón... y empezar a inyectarte en vena el juego ese de hacer palabras con todas las letras que te salen, o el de peleas de pandillas, o el de las mascotas ("Nosequién's pet, Machupichu, has visited Nosequéotro's pet, Pixallits"). Eso sí, tienes la ventaja de que puedes ver las fotos del tío ese al que tienes tanta rabia absolutamente borracho, o el de la chica esa que te gusta roncando a pata suelta... ventajas imprescindibles para la vida moderna, claro está.

Pequeño añadido: Homenaje

Vuelvo un poco a la seriedad (si es que este blog la ha tenido nunca, cosa que me permito dudar muy seriamente... y nunca mejor dicho) y hago un pequeño inciso para recordar a dos maestros, cada uno en un género distinto, que nos han dejado en los últimos tiempos. A uno jamás le conocí de cerca; de hecho, lo poco que pude leer de él fue por casualidad y sin fijarme demasiado. Al otro pude verlo en directo en más de una ocasión... pero no en todas las que debería. Y ahora me arrepiento de ambas cosas, la verdad.

El primero es el periodista italiano Candido Cannavò, tristemente fallecido hará unas semanas en Milán. Siciliano de origen, Cannavò empezó su andadura profesional a los diecinueve años, en 1949; a partir de 1955, trabajó en la Gazzetta dello Sport, llegando a dirigirla entre 1983 y 2002. Famoso por sus polémicas con otro grande, diametralmente opuesto a él, como era Gianni Brera (bastión irreductible del fútbol defensivo y detractor de su genial tocayo Gianni Rivera), Cannavò quizás no fue nunca tan "mediático" como Brera, pero sí ocupó en todo momento una posición honrada y franca. Es altamente recomendable, para conocer al personaje, el artículo del maestro Enric González que el amigo Superga nos ofrece en su blog (cita semanal imprescindible, por cierto).

Cambiando totalmente de registro, de asunto y de estilo, también tengo el deber (y el infortunio) de acordarme del segundo grande que nos ha abandonado recientemente. Irreverente, criticón y criticado, soez: polémico a niveles inimaginables y completamente opuesto a la honrada expresión de Cannavò (y también a su afición por el deporte rey, puesto que nuestro hombre odiaba reconocidamente el fútbol)... pero brillante como ninguno. Joan Barril le definió como "el hombre más libre", y seguramente se acercó más que nadie a la realidad.

Como muchos sabréis, estoy hablando del maestro cómico Pepe Rubianes. Nos dejó esta misma semana, de una forma que sorprendió a muchísimos que esperábamos su regreso a los escenarios después de la obligada pausa por su enfermedad; desgraciadamente, esta última fue algo que ni siquiera Pepe pudo superar. Como era galaico-catalán, pero a la vez él mismo decía no era ni gallego ni catalán en realidad, creo que lo mejor es que le recordemos sencillamente como lo que fue: un genio. Gracias, Pepe, por hacernos entender que en realidad nada tiene importancia alguna si no nos podemos reír de ello.

A los dos, pues, grazie mille, mil gràcies...