30 may. 2011

Un gol que lo dice (casi) todo

A la espera de próximos proyectos en colaboración, que se presentarán muy pronto, no podía pasar sin destacar algo de la Final de Wembley'11. Sé que me queda en el tintero hablar de Leonardo y Benítez (as always), quizás del Atlético, quizás incluso de Luis Enrique y la Roma (¡ojalá!). Pero lo primero es lo primero, y en este caso, aunque habría mil cosas de las que hablar, he decidido elegir el primer gol del partido como ejemplo del signo del mismo, de los defectos del Manchester United y las virtudes del Barcelona.

Un gol que lo dice (casi) todo

Minuto 27 de partido, 0-0 en Wembley. Después de un inicio titubeante, el Barcelona ha logrado por fin asentarse en el terreno de juego y disfruta de largos minutos de posesión, así como de pérdidas de notable calidad. Ello le permite vivir con comodidad, bien recuperando rápidamente, bien forzando al rival a situaciones muy difíciles, ensuciando siempre la salida de balón red devil. Después precisamente de una de estas pérdidas, en este caso de Pedro (ironías del destino), la situación es la siguiente:

Como se aprecia, todos los futbolistas del United están orientados hacia la propia portería, mientras que los barcelonistas están cerca del balón, saliendo pero no desplegados, y en posición franca para poder recuperar sin demasiados problemas. Se aprecia perfectamente la actitud del equipo azulgrana en la siguiente toma:


Ha sido sencillo para los futbolistas del Barcelona cerrarse rápidamente alrededor del balón (la "manada" de la que ya se hablaba con Rijkaard). Para ello, el equipo cuenta con la solidaridad de jugadores de todas las líneas: vemos a Pedro y Villa acercándose para tapar líneas de pase a Fabio y Evra, mientras Busquets impide que reciba Giggs, y Alves, que se la pasen a Ji-Sung Park. Esto significa no sólo que las opciones de Carrick se reducen (de hecho, el balón terminará en Van der Sar, que lo mandará largo como veremos a continuación), sino que, en caso de recuperación, el Barcelona gozaría de multitud de opciones y apoyos.

En la siguiente captura, tras el pase largo de Van der Sar, la posición es la siguiente:


A falta de Berbatov (ni siquiera convocado), el Manchester no dispone de una referencia en el juego aéreo que le permita buscar el balón largo y la segunda jugada. Lo más probable es que Rooney y Chicharito pierdan en sus duelos aéreos con Piqué, Mascherano o Busquets, y este caso no es una excepción. Para más inri, el aislamiento de los puntas (Chicharito intenta tirar desmarque para una prolongación, pero es casi imposible que ésta se produzca; ningún centrocampista llega de cara; y Valencia está demasiado lejos, intentando abrir el campo) impide que un error azulgrana en el despeje pueda ser aprovechado.

El balón es, por lo tanto, recuperado con facilidad por el conjunto azulgrana. En este caso, Piqué cabecea hacia arriba y Xavi la baja para Iniesta, dándose la siguiente situación:


Aquí descubrimos uno de los problemas de la formación que presentó el Manchester, y que en este caso les iba a costar carísimo: Park y Valencia quedan demasiado lejos de la acción, aislados en las bandas, y sobretodo, Giggs y Carrick quedan alineados, no escalados. Si un pase les supera, el futbolista rival que reciba podrá encarar directamente a los centrales mancunianos. Xavi, que es el más listo, descubre el fallo y traza el movimiento hacia la mediapunta, a la espalda del doble pivote rival. Iniesta, que no le va a la zaga, detecta la opción y le busca inmediatamente, como descubrimos en la siguiente imagen:


Esta toma es muy ilustrativa: Giggs y Carrick han sido superados, y con ellos la línea de cuatro del centro del campo entera (el lenguaje corporal de Carrick, de hecho, ilustra perfectamente la situación). El ManU, demasiado estirado, está obligado a correr hacia atrás sin saber si podrá recuperar a tiempo - y uno de los que deberán hacerlo es Giggs, que no es un especialista defensivo precisamente.


Ryan es todo corazón, pero ello no es suficiente para detener a Xavi. Aquí vemos, aunque sea en estático, el inicio de los múltiples movimientos que trazarán los futbolistas azulgrana a lo largo de la acción: Villa tira desmarque en profundidad hacia afuera, Messi va al apoyo en corto, Pedro se empareja con Vidic para llevárselo hacia adentro... y veamos qué ocurre después:


Evra finalmente decide salir hacia Messi para evitar su recepción, Fabio sale para cerrar a Xavi (tarde)... y Vidic se deja engañar por un Pedro excepcional, que aprovechará que ya no es el foco de atención para ¡voilà!, irse de nuevo hacia afuera y encontrar un espacio mágico para recibir. Xavi, de los mejores en la lectura de estas situaciones, lo detecta y le busca de inmediato:


Pedro recibe con Vidic ya superado: ni su físico le salvará de ésta. Van der Sar cree que el extremo canario buscará el palo largo... y el final es conocido. El señor Rodríguez Ledesma no suele perdonar en estas circunstancias.

Como vemos, el gol no proviene de una acción aislada, sino que nos muestra a la vez muchas características de ambos equipos. El Barcelona presenta un circuito de posesión de alta calidad, muy cerrado y solidario, y con una gran movilidad en las permutas. El Manchester, en cambio, está siempre en inferioridad numérica en el centro del campo debido al 4-4-2 en línea que plantean, con las alas demasiado abiertas para colaborar... y Vidic, Carrick y Giggs presentan problemas de lectura, cada uno en su rol. Además, el equipo inglés, debido a las características de sus jugadores (especialmente, de sus centrales) está demasiado estirado, hay mucha distancia entre líneas, y los espacios que se crean "en el agujero" entre pivotes y centrales son un caramelo para los futbolistas del Barcelona. Ello explica en gran parte lo ocurrido en este gol - y en el encuentro entero en general.

Un partido de fútbol, por lo demás, absolutamente excepcional, probablemente al nivel del que ambos disputaron en 2009.

No hay comentarios: