21 abr. 2010

El Clásico por Volúmenes (III)

Sigamos, como en las dos últimas entradas, dando vueltas al Clásico y a algunos factores interesantes a nivel táctico. Veamos otro a considerar;

¿Delanteros? ¿Para qué?

Las formaciones iniciales de Real Madrid y Barcelona en el partido del pasado sábado nos mostraban una situación extraña: ninguno de los dos equipos disponía de un delantero al uso. Lo más parecido era Higuaín... que, para decirlo en una palabra, de Gerd Müller tiene más bien poco.

Esta situación, impensable hace algunos años, es característica en el fútbol de los últimos tiempos; de hecho, Carlos Alberto Parreira decía unos meses antes del Mundial'06 que las formaciones como el 4-6-0 eran en realidad el futuro de este deporte. En la misma línea jugaba sus partidos la Roma de Spalletti, un equipo notable en donde un jugador como Totti era el futbolista más adelantado, y en el que Mirko Vucinic, lo más parecido a un ariete de la escuadra, se veía condenado a actuar en banda en provecho del equipo.

En el partido que nos ocupa, no sería raro definir la formación del Barça como un 4-3-3-0; ni tampoco especialmente extraño fijar la madridista como un 4-4-2-0. Suena extraño, pero es comprensible si tenemos en cuenta que ninguno de los dos equipos situaba a un "9" dentro del área. En el caso azulgrana, la cuestión aún es más marcada: el hombre que normalmente jugaba más adelantado del equipo... era Pedro. Y para más inri, lo hacía por la banda, ya que Messi, que sobre el papel era el jugador en punta, caía constantemente a la zona del "10" para hacerse un hueco entre líneas y asociarse con Xavi. Veamos, a modo de ejemplo, la jugada del primer gol del partido:



Se aprecian perfectamente dos cosas. Primera, la ubicación inicial de Messi, que arranca desde el centro del campo (inicio del vídeo); y segunda, la posición de Pedro (fácil de ver, por extremada, en el minuto 0:53), la más adelantada del equipo. Sería curioso... si uno no recordase de qué iba el primer Dream Team de Cruyff, en el que el teórico nueve del equipo era Michael Laudrup; ese espacio del "10" lo compartía con el "llegador bajabalones", José Mari Bakero, y los agujeros creados cada vez que un defensa salía a intentar taparles eran severamente castigados por las diagonales de un tal Hristo Stoitchkov. Ejemplo claro en el minuto 3:10 del siguiente vídeo:



Aquí es Bakero y no Laudrup quien tira la pared, pero la idea de un delantero cuya posición de partida no sea realmente el área ya se puede apreciar con claridad. Y es algo que (como adelantó Wilson al principio de la presente campaña) sin ser realmente novedoso resulta que se está convirtiendo en una constante en un número creciente de equipos. Cosa comprensible, por otra parte, teniendo en cuenta que algunas de las escuadras de referencia en el fútbol actual (aparte de los mencionados Barça, Madrid y Roma, el United de pasadas campañas también utilizaba esta variante al colocar a Ronaldo de falso punta) han hecho del "9" un espacio a ocupar en vez de una posición a cubrir.

Se podrían ubicar aquí mil referencias más, mil ejemplos de la forma de entender el juego en el tercio ofensivo que está triunfando en el máximo nivel. Sin embargo, para conseguir un rendimiento óptimo en un planteamiento así, es absolutamente necesario disponer de futbolistas preparados para ello; de lo que Valeri Lobanovskiy hubiese llamado "jugadores universales". Sin futbolistas capaces de caer a bandas, de ocupar racionalmente todo el frente de ataque, de desarrollar su juego tanto por dentro como por fuera, de actuar tanto al pie como al espacio y tanto de cara como de espaldas, es completamente imposible jugar al fútbol sin puntas natos. Es por ello precisamente que jugadores como Messi, Ronaldo, o muy especialmente Rooney, son tan apreciados en los últimos años; a una calidad incontestable unen una capacidad más que notable de cambiar de rol, no sólo durante la temporada, sino mismamente dentro de un sólo partido. Si, además, pueden influir decisivamente no sólo atacando, sino en las cuatro fases del juego (el caso mencionado de Rooney es posiblemente el máximo ejemplo, siendo el inglés capaz tanto de ser el objetivo de la transición ofensiva de su equipo como de desarrollar una suerte de rol de tornante en banda), entonces estamos claramente frente a un futbolista que vale su peso en oro.

Foto Roma: AS Roma. Foto Rooney: Forodefotos.com

4 comentarios:

Luisi dijo...

Hombre, Ronaldo o Messi no son 'nueves' pero sí son delanteros, o yo los considero como tal. Desde luego si me das a elegir entre ¿son centrocampistas o son delanteros? digo lo segundo.

El hecho de no jugar con un nueve, el hecho de no jugar con un Samuel Eto'o o con un Ruud Van Nistelrooy no creo que signifique que no estás jugando con delanteros.

Mismamente, Ribery y Robben, que jugarán esta noche, son delanteros, pero no son nueves.

Kj dijo...

Hmmm... acepto barco, pero yo consideraría tanto a Messi como Ronaldo más "trescuartistas" que otra cosa... no creo que se les pueda considerar en el mismo escalón que Van Nistelrooy, Torres o Drogba, que son tres delanteros claramente diferenciados entre sí...

Sin duda, sólo la Roma se atrevió realmente a jugar sin delantero alguno... a menos que también consideres a Totti dentro de ese grupo, pero yo personalmente le excluyo de esa categoría...

snedecor dijo...

Está claro que la tendencia desde hace varios años es jugar con cada vez menos delanteros natos, el famoso 4-4-2 con el que crecimos prácticamente ha desaparecido (¿alguien es capaz de dar el nombre de alguna pareja de delanteros "puros" que sea indiscutible en su equipo?). Creo que la aparición del mediapunta tuvo bastante que ver: se empezó retrasando a un delantero para quitar una referencia a los centrales, eso generaba una superioridad entre líneas que se solventó retrasando a uno de los centrocampistas, luego alguien pensó que un doble pivote de jugadores destructivos por delante de la defensa daría la vuelta a la situación, eliminando el espacio en el que se movía el mediapunta rival, y al final la batalla se ha trasladado de las áreas al centro del campo: quien domina esa parcela tiene mucho ganado. No es casualidad que hasta la selección parezca que juega y controla mejor los partidos cuando prescinde de un delantero para meter un quinto centrocampista. Ahora, tampoco podemos olvidar que de momento en esto sigue ganando el que mete más goles, por lo que sigue siendo miprescindible que los atacantes (no necesariamente delanteros) tengan mucho gol

MARC dijo...

@ Luisi

Es que una cosa es que haya delanteros y otra que haya 'nueves'... un extremo (como Pedro) no deja de ser un delantero, como lo son efectivamente Cristiano o Higuaín, y como puede llegar a copnsiderarse a Messi. La cuestión es si hay o no una referencia física en la punta de ataque del equipo, cosa que no son ninguno de los jugadores menionados (Higuaín, ciertamente, es lo que más se parece a ello), ni Ibrahimovic.

Y qué es esta gente? como tan bien apunta KJ son jugadores de mobilidad permanenete, que aparecen en la posición de 9 como aparecen también en banda o entre líneas, y que pueden enfocar su movimiento con un objetivo finalizador, creador o ambas cosas a la vez.

El ejemplo del Dream Team es magnífico. El Barça máximo de la temporada pasada, por ejemplo, formaba con Messi de delantero flotante por dentro a lo Laudrup, aportando mucha combinación, y los auténticos goleadores del equipo partían de las bandas (Eto'o como Hristo y Henry como Txiki).